Cita de: Antonio J Carrasco en 08 de Mayo de 2017, 07:37:15
Personalmente, yo sólo conozco a una chica, una norteamericana que se prestó a una subrogación mientras estudiaba en la universidad en su país. Su explicación era que la alternativa era trabajar en un dinner sirviendo mesas, para pagarse la carrera. La subrogación le permitió pagarse lo que le quedaba de universidad sin necesidad de meterse en créditos con un banco. Millonaria desde luego que no es, pero sí de familia de clase media, con un buen pasar.
En un pais con mucho dinero pero con grandes desigualdades, con la enseñanza universitaria mucho más cara que aqui y con más de 20 millones de personas sin cobertura sanitaria es el caldo de cultivo ideal para la gestación subrogada.
Un embarazo, a pesar de los avances en medicina, sigue siendo un riesgo muy poco probable de muerte pero no tan bajo de secuelas si hay alguna complicación. Incontinencia, imposibilidad de tener más hijos, no es recomendable tener hijos más de 2 veces por cesarea, etc. Es como trabajar prescindiendo voluntariamente de las medidas de seguridad exigidas a cambio de X dinero más. La mayoria de la gente no le pasaria nada y lo contaria con orgullo, hasta que pasa la desgracia a uno.
Por otra parte el impacto emocional es dificil de calcular cuando hay una necesidad económica y luego pueden cambiar las cosas. Soy muy proaborto yo, pero una cosa es la libertad de abortar y otra que te obliguen a abortar. Y en determinadas circunstancias hay madres gestantes que se han visto forzadas a abortar por contrato (al tener una pequeña malformidad, discapacidad o gemelos o otra cosa) si no querian asumir el coste económico sanitario (en usa alto) y por necesidad. Por no hablar del impacto que tiene enterarte que luego a lo mejor el niño ha sufrido malos tratos, etc.
Vamos que si se defiende que no es por necesidad etc, que no es aprovechamiento de quien tiene dinero sobre quien no tiene.. pues que se permita pero sin dinero por medio y ya esta. Pero eso no se quiere. Lo que se quiere es el negocio.


Aunque en realidad el título original era el Halcón callejero.




