Me acabo de leer el hilo del tirón. Estoy agotado.
La verdad es que añadir algo más al tema "caro"/"barato" más allá de lo que ya se ha comentado tiene poco sentido. Yo creo que son términos demasiado subjetivos que según las circunstancias, momentos y puntos de vista de cada uno varían. Así que si una misma persona puede cambiar su punto de vista con el paso del tiempo o el cambio de sus circunstancias, como para ponernos de acuerdo sobre si el Cthulhu Wars de Calvo es caro o barato.
Sobre rentabilizar los juegos de mesa no creo que normalmente hablemos en términos económicos, sino en términos de maximizar la satisfacción y disfrute que nos aporta un producto determinado. En este caso un juego de mesa. Leer reseñas, comentarios, reglamentos, comprar, abrir cajas, destroquelar... ya son elementos que aportan satisfacción. Pero probablemente hasta el coleccionista de juegos más empedernido aceptará que el fin último de un juego es ser jugado. Y que una o dos partidas no son suficientes para dar por "rentabilizado" un juego, siempre y cuando el juego nos haya gustado claro. Luego hay personas que intentan mantener a raya el tamaño de su colección para lo poco o mucho que tengan, jugarlo. Y otros que aceptan el hecho de tener juegos sin estrenar o apenas jugados y que por tanto no les importa seguir aumentando su colección. Para mí ambas opciones son válidas siempre y cuando no afecte a otros aspectos de la vida de cada uno.
La verdad es que añadir algo más al tema "caro"/"barato" más allá de lo que ya se ha comentado tiene poco sentido. Yo creo que son términos demasiado subjetivos que según las circunstancias, momentos y puntos de vista de cada uno varían. Así que si una misma persona puede cambiar su punto de vista con el paso del tiempo o el cambio de sus circunstancias, como para ponernos de acuerdo sobre si el Cthulhu Wars de Calvo es caro o barato.
Sobre rentabilizar los juegos de mesa no creo que normalmente hablemos en términos económicos, sino en términos de maximizar la satisfacción y disfrute que nos aporta un producto determinado. En este caso un juego de mesa. Leer reseñas, comentarios, reglamentos, comprar, abrir cajas, destroquelar... ya son elementos que aportan satisfacción. Pero probablemente hasta el coleccionista de juegos más empedernido aceptará que el fin último de un juego es ser jugado. Y que una o dos partidas no son suficientes para dar por "rentabilizado" un juego, siempre y cuando el juego nos haya gustado claro. Luego hay personas que intentan mantener a raya el tamaño de su colección para lo poco o mucho que tengan, jugarlo. Y otros que aceptan el hecho de tener juegos sin estrenar o apenas jugados y que por tanto no les importa seguir aumentando su colección. Para mí ambas opciones son válidas siempre y cuando no afecte a otros aspectos de la vida de cada uno.


