esto es un texto feminista
"Entre los muchos problemas que demandan la consideración y atención de la humanidad contemporánea, los problemas sexuales son, indudablemente, algunos de los más cruciales. No existe un país o una nación, aparte de las legendarias «islas», donde el tema de las relaciones sexuales no se haya convertido en un asunto urgente y candente. La humanidad atraviesa hoy una aguda crisis sexual que es mucho más dañina y poco sana por ser larga. A lo largo de la historia humana, tal vez no se pueda encontrar un tiempo en el cual los problemas del sexo hayan ocupado un lugar tan importante en la vida de la sociedad; en el cual el tema de las relaciones entre los sexos haya sido como una conjura, y atraído la atención de millones de personas complicadas; en el cual los dramas sexuales hayan servido como una fuente de inspiración que nunca termina en todas las manifestaciones de arte.
A medida que la crisis continúa y se hace más seria, las personas van cayendo en una situación cada vez más desesperanzadora y por todos los medios posibles intentan con desesperación resolver la «situación insoluble». Pero con cada nuevo intento, se hace más enredado el confuso nudo de las relaciones personales. Es como si no pudiéramos ver el único hilo que podría llevarnos finalmente al éxito en el control del obstinado enredo. El problema sexual es un círculo vicioso, no importa cuán atemorizadas estén las personas y no importa cuánto se corra de un lado a otro, no es posible salir de este.
La parte de la humanidad con inclinaciones conservadoras argumenta que debemos regresar a los felices tiempos del pasado, que debemos restablecer las viejas bases de la familia y fortalecer las bien probadas normas de la moralidad sexual. Los campeones del individualismo burgués dicen que debemos destruir las restricciones hipócritas de los obsoletos códigos de comportamiento sexual. Los innecesarios y represivos «trapos » deben ser relegados a los archivos; solo la conciencia individual, la voluntad individual de cada persona puede decidir esos asuntos íntimos.
Los socialistas, por otra parte, nos aseguran que los problemas sexuales solo serán resueltos cuando tenga lugar la reorganización de la estructura económica y social de la sociedad. ¿No será que esto de «posponer el problema hasta mañana» sugiere que todavía no hemos encontrado ese único «hilo mágico»? ¿No deberíamos encontrar, o al menos ubicar, ese hilo mágico que promete desenredar dicho nudo? ¿No deberíamos encontrarlo ahora en este mismo momento? La historia de la sociedad humana, la historia de la batalla continua entre varios grupos y clases sociales con objetivos e intereses opuestos, nos da las pistas para encontrar ese hilo.
No es la primera vez que la humanidad atraviesa una crisis sexual."
"Entre los muchos problemas que demandan la consideración y atención de la humanidad contemporánea, los problemas sexuales son, indudablemente, algunos de los más cruciales. No existe un país o una nación, aparte de las legendarias «islas», donde el tema de las relaciones sexuales no se haya convertido en un asunto urgente y candente. La humanidad atraviesa hoy una aguda crisis sexual que es mucho más dañina y poco sana por ser larga. A lo largo de la historia humana, tal vez no se pueda encontrar un tiempo en el cual los problemas del sexo hayan ocupado un lugar tan importante en la vida de la sociedad; en el cual el tema de las relaciones entre los sexos haya sido como una conjura, y atraído la atención de millones de personas complicadas; en el cual los dramas sexuales hayan servido como una fuente de inspiración que nunca termina en todas las manifestaciones de arte.
A medida que la crisis continúa y se hace más seria, las personas van cayendo en una situación cada vez más desesperanzadora y por todos los medios posibles intentan con desesperación resolver la «situación insoluble». Pero con cada nuevo intento, se hace más enredado el confuso nudo de las relaciones personales. Es como si no pudiéramos ver el único hilo que podría llevarnos finalmente al éxito en el control del obstinado enredo. El problema sexual es un círculo vicioso, no importa cuán atemorizadas estén las personas y no importa cuánto se corra de un lado a otro, no es posible salir de este.
La parte de la humanidad con inclinaciones conservadoras argumenta que debemos regresar a los felices tiempos del pasado, que debemos restablecer las viejas bases de la familia y fortalecer las bien probadas normas de la moralidad sexual. Los campeones del individualismo burgués dicen que debemos destruir las restricciones hipócritas de los obsoletos códigos de comportamiento sexual. Los innecesarios y represivos «trapos » deben ser relegados a los archivos; solo la conciencia individual, la voluntad individual de cada persona puede decidir esos asuntos íntimos.
Los socialistas, por otra parte, nos aseguran que los problemas sexuales solo serán resueltos cuando tenga lugar la reorganización de la estructura económica y social de la sociedad. ¿No será que esto de «posponer el problema hasta mañana» sugiere que todavía no hemos encontrado ese único «hilo mágico»? ¿No deberíamos encontrar, o al menos ubicar, ese hilo mágico que promete desenredar dicho nudo? ¿No deberíamos encontrarlo ahora en este mismo momento? La historia de la sociedad humana, la historia de la batalla continua entre varios grupos y clases sociales con objetivos e intereses opuestos, nos da las pistas para encontrar ese hilo.
No es la primera vez que la humanidad atraviesa una crisis sexual."

