Yo he estado siguiendo las notas de diseño sobre el juego que el diseñador y el desarrollador del juego han ido publicando en CSW y tengo que decir que este juego parece muy distinto al TS (afortunadamente
).
Es cierto que comparten la mecánica básica de jugar puntos de operaciones y eventos para influir en los distintos países, pero introduce un montón de mecánicas y variables nuevas que parecen dar bastante más profundidad al juego. De hecho, hay hasta varias formas de conseguir la victoria automática en función de distintos aspectos.
Y es que, a diferencia del TS, aquí no se tiene en cuenta sólo el que un determinado país sea más favorable a los intereses de un bando que a los de otro (o incluso neutral), sino que también entran en juego la "calidad" del gobierno de dicho país, la mayor o menor presencia de unidades militares de uno u otro bando, la política "dura" o "blanda" del gobierno yanqui de turno en su lucha contra los jihadistas y el mayor o menor apoyo de los aliados europeos a los EE.UU., la cantidad de recursos económicos a disposición de cada bando, el prestigio o desprestigio internacional del gobierno norteamericano, etc.
Por lo que yo he podido ver la semana pasada en una sesión online en la que uno de los jugadores era el propio diseñador, el nivel de aleatoriedad del TS se ha reducido bastante al desaparecer las dichosas cartas de puntuación y no haber eventos tan potentes, además de ser el máximo de cada carta de 3 OPs. Lo que sí que permite el juego es enlazar combos, ya que cada bando juega dos cartas seguidas y no una.
Por cierto, el juego tiene varios escenarios de distinta duración en función del número de cartas que se introducen en el mazo. Y tiene un modo para jugar en solitario como yanqui contra los jihadistas. Tambíén están hablando ya de expansiones (en forma de nuevos mazos) en función de los "acontecimientos" que se vayan produciendo en los próximos años.
El juego pinta francamente bien, pero a primera vista parece tener un puntito de complejidad superior al del TS. Y, sobre todo, la temática va a provocar (de hecho ya está provocando) más de un sarpullido porque de momento parece que no se están cortando mucho a la hora de reflejar (de forma bastante abstracta, eso sí) los aspectos más desagradables de un conflicto de estas características.
Habrá que confiar que no se "columpien" excesivamente en cuanto a la intencionalidad política del diseño. Y es que el hecho de que el diseñador trabaje como analista para la CIA puede dar pie a todo tipo de suspicacias a este respecto.
En cualquier caso y viendo lo rápido que está subiendo en el P500, la temática "de rabiosa actualidad", y que el juego está ya en una fase de playtesting bastante avanzada, puede que incluso salga a la calle antes de que acabe el 2010.
). Es cierto que comparten la mecánica básica de jugar puntos de operaciones y eventos para influir en los distintos países, pero introduce un montón de mecánicas y variables nuevas que parecen dar bastante más profundidad al juego. De hecho, hay hasta varias formas de conseguir la victoria automática en función de distintos aspectos.
Y es que, a diferencia del TS, aquí no se tiene en cuenta sólo el que un determinado país sea más favorable a los intereses de un bando que a los de otro (o incluso neutral), sino que también entran en juego la "calidad" del gobierno de dicho país, la mayor o menor presencia de unidades militares de uno u otro bando, la política "dura" o "blanda" del gobierno yanqui de turno en su lucha contra los jihadistas y el mayor o menor apoyo de los aliados europeos a los EE.UU., la cantidad de recursos económicos a disposición de cada bando, el prestigio o desprestigio internacional del gobierno norteamericano, etc.
Por lo que yo he podido ver la semana pasada en una sesión online en la que uno de los jugadores era el propio diseñador, el nivel de aleatoriedad del TS se ha reducido bastante al desaparecer las dichosas cartas de puntuación y no haber eventos tan potentes, además de ser el máximo de cada carta de 3 OPs. Lo que sí que permite el juego es enlazar combos, ya que cada bando juega dos cartas seguidas y no una.
Por cierto, el juego tiene varios escenarios de distinta duración en función del número de cartas que se introducen en el mazo. Y tiene un modo para jugar en solitario como yanqui contra los jihadistas. Tambíén están hablando ya de expansiones (en forma de nuevos mazos) en función de los "acontecimientos" que se vayan produciendo en los próximos años.
El juego pinta francamente bien, pero a primera vista parece tener un puntito de complejidad superior al del TS. Y, sobre todo, la temática va a provocar (de hecho ya está provocando) más de un sarpullido porque de momento parece que no se están cortando mucho a la hora de reflejar (de forma bastante abstracta, eso sí) los aspectos más desagradables de un conflicto de estas características.
Habrá que confiar que no se "columpien" excesivamente en cuanto a la intencionalidad política del diseño. Y es que el hecho de que el diseñador trabaje como analista para la CIA puede dar pie a todo tipo de suspicacias a este respecto.

En cualquier caso y viendo lo rápido que está subiendo en el P500, la temática "de rabiosa actualidad", y que el juego está ya en una fase de playtesting bastante avanzada, puede que incluso salga a la calle antes de que acabe el 2010.


