Ayyy, pero que tema tan bueno. Voy a abrir la cueva de los horrores ilustrados.
En esta primera tanda os quiero presentar a la pequeña compañía norteamericana Eight Foot Llama de Jim Doherty que se ha autoeditado unos cuantos juegos a lo largo de los años. Los juegos según comentarios de críticas y opiniones de expertos son de calidad bastante aceptable (alguno como el Monkeys on the Moon tiene muy buena fama). Todos se caracterizan por un tema de tono humorístico bastante surrealista. Y, como no, también se caracterizan por tener un grafismo más feo que el culo de un mandril, con ilustraciones que parecen hechas por niños. Algunas de ellas presentan incluso líneas pixeladas, un fallo evidente al haberlas escaneado como "dibujo a negro" en lugar de "escala de grises".
Sus juegos en orden cronológico:




De este último puedo hablar personalmente porque lo tuve. Es un juego divertido, muy bien estructurado y con mucha más chicha de lo que parece... pero el diseño arghhhhh ¡Dios que feote que es! Por eso lo vendí.
La historia es tan loca como que el conjunto de pinguinos que viven en la Antartida están aburridos y le piden a su Emperador que monte una gran fiesta con actuaciones o se rebelan (de ahí lo del "ultimatum de los pingüinos"). El emperador, ni corto ni perezoso, se pone a buscar artistas animales del resto del mundo y trae espectáculos de osos malabaristas, ovejas funambulistas, canguros y focas. Tu objetivo como jugador es que tu familia (color) de pingüinos encuentre espacio para poder disfrutar de los espectáculos que les gusten.
Eli interior es más o menos igual de malo:

Ya seguiré en otras entregas que tengo más ejemplos por ahí guardados.
Y sí, en mi caso, me fijo mucho en estas cosas por deformación profesional. Coñe, que no se puede ser dibujante y ver algunas cosas de estas publicadas sobretodo por lo que dice Hollyhock. Hay ilustradores jóvenes aún en época de estudios que estarían dispuestos de trabajar por 2 duros o incluso gratis (y en este foro ya se ha visto esa actitud) sólo por el hecho de dar a sus lápices un objetivo de trabajo y llenar currículum con algún proyecto interesante.
No creo que cueste tanto encontrar una forma de dar a tu producto (juego, en este caso) un aspecto profesional. Al fin y al cabo, las estanterías de las tiendas (online o físicas) donde va a tener que competir con otras cajas mejor acabadas gráficamente, no entienden de ediciones pequeñas o de falta de presupuesto.
En esta primera tanda os quiero presentar a la pequeña compañía norteamericana Eight Foot Llama de Jim Doherty que se ha autoeditado unos cuantos juegos a lo largo de los años. Los juegos según comentarios de críticas y opiniones de expertos son de calidad bastante aceptable (alguno como el Monkeys on the Moon tiene muy buena fama). Todos se caracterizan por un tema de tono humorístico bastante surrealista. Y, como no, también se caracterizan por tener un grafismo más feo que el culo de un mandril, con ilustraciones que parecen hechas por niños. Algunas de ellas presentan incluso líneas pixeladas, un fallo evidente al haberlas escaneado como "dibujo a negro" en lugar de "escala de grises".
Sus juegos en orden cronológico:




De este último puedo hablar personalmente porque lo tuve. Es un juego divertido, muy bien estructurado y con mucha más chicha de lo que parece... pero el diseño arghhhhh ¡Dios que feote que es! Por eso lo vendí.
La historia es tan loca como que el conjunto de pinguinos que viven en la Antartida están aburridos y le piden a su Emperador que monte una gran fiesta con actuaciones o se rebelan (de ahí lo del "ultimatum de los pingüinos"). El emperador, ni corto ni perezoso, se pone a buscar artistas animales del resto del mundo y trae espectáculos de osos malabaristas, ovejas funambulistas, canguros y focas. Tu objetivo como jugador es que tu familia (color) de pingüinos encuentre espacio para poder disfrutar de los espectáculos que les gusten.
Eli interior es más o menos igual de malo:

Ya seguiré en otras entregas que tengo más ejemplos por ahí guardados.
Y sí, en mi caso, me fijo mucho en estas cosas por deformación profesional. Coñe, que no se puede ser dibujante y ver algunas cosas de estas publicadas sobretodo por lo que dice Hollyhock. Hay ilustradores jóvenes aún en época de estudios que estarían dispuestos de trabajar por 2 duros o incluso gratis (y en este foro ya se ha visto esa actitud) sólo por el hecho de dar a sus lápices un objetivo de trabajo y llenar currículum con algún proyecto interesante.
No creo que cueste tanto encontrar una forma de dar a tu producto (juego, en este caso) un aspecto profesional. Al fin y al cabo, las estanterías de las tiendas (online o físicas) donde va a tener que competir con otras cajas mejor acabadas gráficamente, no entienden de ediciones pequeñas o de falta de presupuesto.
