¡Saludos!
Mil perdones por tardar tantos días en escribir, pero después de la magnífica experiencia vitoriana el destino ha querido "compensarme" con una semana laboral un tanto horrible.
Lo primero y ante todo, dar las gracias por enésima vez a mis anfitriones, nombrándolos uno a uno: David, Patxo, Javier, Rubén, Mikel, Daniel, Iván y Adolfo.
Como les comenté, la odisea de diseñar CyR me ha proporcionado muchas satisfacciones que compensan ampliamente la inversión de tiempo y algún que otro sinsabor. Y la sesión del pasado domingo en Vitoria es de esas ocasiones que justifican todo el esfuerzo y hacen que la experiencia vaya más allá del simple diseño de un juego.
Sin extenderme demasiado, diré que el día fue redondo y que el tiempo se me pasó volando. Todo estuvo perfectamente montado, con una infraestructura de lujo y unos jugadores-playtesters de primera categoría. En serio que se agradece tanto interés, ganas por conocer el juego y el entusiasmo durante las dos partidas que se jugaron.

Por la mañana, tras los oportunos saludos y presentaciones, desplegamos el tinglado e hice una somera explicación de las reglas. Los veteranos de Paths of Glory se hicieron con el juego rápidamente, y quiero creer que a los demás tampoco les costó demasiado. Habiendo "overbooking" de jugadores, se optó por que cada bando fuera llevado por dos jugadores. Esa bicefalia dio lugar a interesantes discusiones, debates y diversion añadida. Las partidas dieron comienzo, pero apenas dio tiempo a pegar cuatro tiros antes de que llegara la hora de comer.

Tras una excelente comida a la que me convidaron en un restaurante asturiano cercano -digno homenaje a los mejores combatientes republicanos del Frente Norte- regresamos a la batalla, y las partidas fueron progresando a lo largo de la tarde. Tal y como ya han comentado los protagonistas, con diversa fortuna y diversas estrategias, lo cual estuvo más que bien para comparar lo sucedido en cada mesa.

En general el bando republicano lo pasó mal en ambos casos, pero tal es su sino en este juego, en el que tiene bastante menos margen para el error que su oponente. Pero no hubo un derrumbe del frente en ningún caso, y se produjeron interesantes contraataques para frenar el ímpetu de los nacionales.
Hubiera sido muy interesante ver terminar las partidas, pero no había tiempo para ello. No obstante, creo que los presentes pudieron llevarse una imagen bastante completa de lo que es "Cruzada y Revolución", y según parece las impresiones son positivas. Agradezco especialmente ls numerosos pre-orders, que van a ayudar a que el juego vea la luz más antes que después. Aunque todavía hay por delante un largo camino…

Mi conclusión sólo puede ser positiva. Un día intenso, diversión a raudales, impresiones positivas acerca del juego, y sobre todo, muy buena gente. Estoy deseando repetir. Lástima que mi horario laboral y la distancia me impidan acudir a lugares distantes, como Almería, porque no me lo pensaría ni medio segundo.
Como siempre, quedo a vuestra disposición para todo lo que esté en mi mano. Muchas gracias.
David
Mil perdones por tardar tantos días en escribir, pero después de la magnífica experiencia vitoriana el destino ha querido "compensarme" con una semana laboral un tanto horrible.

Lo primero y ante todo, dar las gracias por enésima vez a mis anfitriones, nombrándolos uno a uno: David, Patxo, Javier, Rubén, Mikel, Daniel, Iván y Adolfo.

Como les comenté, la odisea de diseñar CyR me ha proporcionado muchas satisfacciones que compensan ampliamente la inversión de tiempo y algún que otro sinsabor. Y la sesión del pasado domingo en Vitoria es de esas ocasiones que justifican todo el esfuerzo y hacen que la experiencia vaya más allá del simple diseño de un juego.
Sin extenderme demasiado, diré que el día fue redondo y que el tiempo se me pasó volando. Todo estuvo perfectamente montado, con una infraestructura de lujo y unos jugadores-playtesters de primera categoría. En serio que se agradece tanto interés, ganas por conocer el juego y el entusiasmo durante las dos partidas que se jugaron.

Por la mañana, tras los oportunos saludos y presentaciones, desplegamos el tinglado e hice una somera explicación de las reglas. Los veteranos de Paths of Glory se hicieron con el juego rápidamente, y quiero creer que a los demás tampoco les costó demasiado. Habiendo "overbooking" de jugadores, se optó por que cada bando fuera llevado por dos jugadores. Esa bicefalia dio lugar a interesantes discusiones, debates y diversion añadida. Las partidas dieron comienzo, pero apenas dio tiempo a pegar cuatro tiros antes de que llegara la hora de comer.

Tras una excelente comida a la que me convidaron en un restaurante asturiano cercano -digno homenaje a los mejores combatientes republicanos del Frente Norte- regresamos a la batalla, y las partidas fueron progresando a lo largo de la tarde. Tal y como ya han comentado los protagonistas, con diversa fortuna y diversas estrategias, lo cual estuvo más que bien para comparar lo sucedido en cada mesa.

En general el bando republicano lo pasó mal en ambos casos, pero tal es su sino en este juego, en el que tiene bastante menos margen para el error que su oponente. Pero no hubo un derrumbe del frente en ningún caso, y se produjeron interesantes contraataques para frenar el ímpetu de los nacionales.
Hubiera sido muy interesante ver terminar las partidas, pero no había tiempo para ello. No obstante, creo que los presentes pudieron llevarse una imagen bastante completa de lo que es "Cruzada y Revolución", y según parece las impresiones son positivas. Agradezco especialmente ls numerosos pre-orders, que van a ayudar a que el juego vea la luz más antes que después. Aunque todavía hay por delante un largo camino…

Mi conclusión sólo puede ser positiva. Un día intenso, diversión a raudales, impresiones positivas acerca del juego, y sobre todo, muy buena gente. Estoy deseando repetir. Lástima que mi horario laboral y la distancia me impidan acudir a lugares distantes, como Almería, porque no me lo pensaría ni medio segundo.
Como siempre, quedo a vuestra disposición para todo lo que esté en mi mano. Muchas gracias.
David





