Aunque parezca dificil, también se puede aceptar plenamente y no tenerle ningún miedo. Hay experiencias por las que pasan algunas personas, que hacen que la muerte sea para ellos "otra cosa más".
Lo mismo con la Fe (la del tipo que quiera cada uno). No hablo de gente que dice ser practicante pero en realidad no tiene claras las cosas, hablo de gente totalmente creyente en lo suyo, que siente su Fe como algo verdadero, y en esa "religión" (o la palabra que más se asemeje a su creencia) existe un más allá. Si crees en esa otra vida, en que esto continúa, ¿por qué temer?
Y no lo digo por hacer un ejercicio de imaginación, yo me incluyo en los dos grupos que he mencionado, y no le tengo el más mínimo miedo a la muerte, al menos no a la mía. Esa muerte (la mía) he conseguido superarla completamente, pero también es verdad que con mi hijo es algo en lo que ni me atrevo a pensar, y tampoco quisiera yo irme demasiado pronto como para darle todo lo que quiero darle (hablo de estabilidad, educación, valores, etc.)
También, por principios, se puede superar del todo ese miedo en una situación complicada, sólo hay que ver la de gente que habrá dado su vida sin pensarlo dos veces por otra persona, y la de gente que lo haría si fuera necesario. Y en ese momento no hay miedo a tu muerte, si no a no hacer lo que debes. Los principios hacen que haya muchas cosas en la vida por encima de ese temor.
Y yendo a lo del ser humano perfecto, ese ser sería mortal también, por lo que la perfección en ese caso no sería temer a su naturaleza, si no todo lo contrario, comprenderla y aceptarla. Vamos, que en mi opinión, la perfección está mucho más cerca de convivir en armonía con la muerte que de emparanoyarse con ella.
Lo mismo con la Fe (la del tipo que quiera cada uno). No hablo de gente que dice ser practicante pero en realidad no tiene claras las cosas, hablo de gente totalmente creyente en lo suyo, que siente su Fe como algo verdadero, y en esa "religión" (o la palabra que más se asemeje a su creencia) existe un más allá. Si crees en esa otra vida, en que esto continúa, ¿por qué temer?
Y no lo digo por hacer un ejercicio de imaginación, yo me incluyo en los dos grupos que he mencionado, y no le tengo el más mínimo miedo a la muerte, al menos no a la mía. Esa muerte (la mía) he conseguido superarla completamente, pero también es verdad que con mi hijo es algo en lo que ni me atrevo a pensar, y tampoco quisiera yo irme demasiado pronto como para darle todo lo que quiero darle (hablo de estabilidad, educación, valores, etc.)
También, por principios, se puede superar del todo ese miedo en una situación complicada, sólo hay que ver la de gente que habrá dado su vida sin pensarlo dos veces por otra persona, y la de gente que lo haría si fuera necesario. Y en ese momento no hay miedo a tu muerte, si no a no hacer lo que debes. Los principios hacen que haya muchas cosas en la vida por encima de ese temor.
Y yendo a lo del ser humano perfecto, ese ser sería mortal también, por lo que la perfección en ese caso no sería temer a su naturaleza, si no todo lo contrario, comprenderla y aceptarla. Vamos, que en mi opinión, la perfección está mucho más cerca de convivir en armonía con la muerte que de emparanoyarse con ella.

