Chas gracias por la opinión, zoibergmagala
, pero el argumento del número de jugadores (mayor en el número de Drácula) tampoco me sirve. Yo también estoy con el ratón alborozado: siempre solemos jugar tres como máximo, y tuvimos incluso nuestra época a 2, números en los que el juego funciona estupendamente. Más allá de esos números, ser cazador debe ser un soberano tostón.
Aun así, entre tú y Negroscuro me habéis dado pistas interesantes (mira qué bien hilado) con todo eso de que Jack se sabe dónde ha estado pero no hace cuánto, y que no depende tanto de las cartas el poder localizarlo. Me mata el saber que cuenta con una mecánica que implique ir apuntando cosas (y es que la de Drácula, en mi opinión, es soberbia), pero la ambientación, la creciente tensión que apuntáis (aunque he de decir que rara es la partida a la Furia en que no estamos con la pelos como escarpias), y el juego psicológico me llaman, y mucho. Aunque sigo viéndolos parecidillos como para tener ambos...
, pero el argumento del número de jugadores (mayor en el número de Drácula) tampoco me sirve. Yo también estoy con el ratón alborozado: siempre solemos jugar tres como máximo, y tuvimos incluso nuestra época a 2, números en los que el juego funciona estupendamente. Más allá de esos números, ser cazador debe ser un soberano tostón.Aun así, entre tú y Negroscuro me habéis dado pistas interesantes (mira qué bien hilado) con todo eso de que Jack se sabe dónde ha estado pero no hace cuánto, y que no depende tanto de las cartas el poder localizarlo. Me mata el saber que cuenta con una mecánica que implique ir apuntando cosas (y es que la de Drácula, en mi opinión, es soberbia), pero la ambientación, la creciente tensión que apuntáis (aunque he de decir que rara es la partida a la Furia en que no estamos con la pelos como escarpias), y el juego psicológico me llaman, y mucho. Aunque sigo viéndolos parecidillos como para tener ambos...
). Respecto al primero, mejor retomo un comentario que hice en su momento, porque es que si no se me escapa la bilis hablando de él. Nunca hemos estado tan de acuerdo en nuestro grupo respecto a un juego. Sólo echamos una partida, y a la mitad ya queríamos acabarla. La sensación global es de un pastiche que no acaba de satisfacer ni a los que gusten de los juegos de estrategia (para cuando empieza de verdad el desarrollo de tu nación se acaba el juego), ni los de Conan (de hecho, el cimmerio es el que mejor se lo pasa de todos en la partida, ya que su "control" va variando según un sistema de subasta nonsense), ni a los de La Guerra del Anillo (del que parece que fusilaron buenas ideas pero con una mala adaptación a Conan). La supuesta asimetría entre las naciones en juego, aunque existente, en algún caso es anecdótica, tiene cantidad de chrome sobre chrome sobre regla sobre excepción sobre supuesto, contiene una sensación de coitus interruptus general al final de juego que tumba a cualquiera... Creo que soy consciente de las intenciones y la idea que había detrás de este juego (del tridente italiano he jugado mucho a La Guerra y algo a Marvel Heroes), pero la ejecución de la misma, en mi opinión, dista mucho de ser satisfactoria.