Aquí tenéis un excelente vídeo (como todos los del canal) sobre el crecimiento exponencial de los virus y en concreto de este:
El ser humano no entiende de forma intuitiva el crecimiento exponencial, entendemos el lineal pero el exponencial nos es ajeno. Básicamente los crecimientos exponenciales se dan cuando el ritmo de crecimiento de una magntiud (para los entendidos la derivada de ésta) es proporcional a ella misma. Es el caso de los virus (entre muchísimas otras cosas) porque el ritmo de aumento de afectados es proporcional a la cantidad de afectados.
Por suerte, en la mayoría de situaciones el crecimiento exponencial sólo se da en las primeras etapas del fenómeno, cuando hay "poca competencia" y hay mucho margen para crecer. Normalmente este crecimiento se convierte en lo que se conoce como la ecuación logística, que básicamente es en inicio una exponencial pero a partir de un determinado momento (que se conoce como punto de inflexión) el ritmo de crecimiento decrece y aunque la magntiud sigue aumentando (en este caso el ritmo de afectados) su crecimiento va disminuyendo hasta que se vuelve 0 y es entonces cuando obtenemos el máximo número de afectados porque el fenómeno se ha estabilizado.
El problema está en que de momento no se ha encontrado indicios de disminución del ritmo de crecimiento y por todo el desconocimiento que hay sobre el virus no se sabe exactamente cual es su límite. Además que el rápido crecimiento del virus está haciendo colapsar el sistema sanitario que no es capaz de atender a todas las personas, ya sea por el virus o por un accidente o demás lo que provoca una catástrofe (esto ya está sucediendo en Italia). Por tanto lo que se busca es disminuir el ritmo de crecimiento del virus para que el sistema sanitario no colapse tan drásticamente y la situación sea más gradual y manejable.
Espero que esto nos sirva como toque de alerta para que enfoquemos nuestra atención e importancia a los profesionales de la sanidad e investigación, ahora y en un futuro. Aunque temo ser más pesimista y pensar que en su lugar la gente recurrirá a la religión como salvación...
El ser humano no entiende de forma intuitiva el crecimiento exponencial, entendemos el lineal pero el exponencial nos es ajeno. Básicamente los crecimientos exponenciales se dan cuando el ritmo de crecimiento de una magntiud (para los entendidos la derivada de ésta) es proporcional a ella misma. Es el caso de los virus (entre muchísimas otras cosas) porque el ritmo de aumento de afectados es proporcional a la cantidad de afectados.
Por suerte, en la mayoría de situaciones el crecimiento exponencial sólo se da en las primeras etapas del fenómeno, cuando hay "poca competencia" y hay mucho margen para crecer. Normalmente este crecimiento se convierte en lo que se conoce como la ecuación logística, que básicamente es en inicio una exponencial pero a partir de un determinado momento (que se conoce como punto de inflexión) el ritmo de crecimiento decrece y aunque la magntiud sigue aumentando (en este caso el ritmo de afectados) su crecimiento va disminuyendo hasta que se vuelve 0 y es entonces cuando obtenemos el máximo número de afectados porque el fenómeno se ha estabilizado.
El problema está en que de momento no se ha encontrado indicios de disminución del ritmo de crecimiento y por todo el desconocimiento que hay sobre el virus no se sabe exactamente cual es su límite. Además que el rápido crecimiento del virus está haciendo colapsar el sistema sanitario que no es capaz de atender a todas las personas, ya sea por el virus o por un accidente o demás lo que provoca una catástrofe (esto ya está sucediendo en Italia). Por tanto lo que se busca es disminuir el ritmo de crecimiento del virus para que el sistema sanitario no colapse tan drásticamente y la situación sea más gradual y manejable.
Espero que esto nos sirva como toque de alerta para que enfoquemos nuestra atención e importancia a los profesionales de la sanidad e investigación, ahora y en un futuro. Aunque temo ser más pesimista y pensar que en su lugar la gente recurrirá a la religión como salvación...

