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Mensajes - Acier Rouge

#181
DAVOUT: LA LEYENDA

Ayer por la tarde jugamos el primer escenario del Austerlitz, Rising Eagles de Hesaxim (por la mañana había caído el segundo). Afrontamos la partida con tranquilidad, sin sospechar que íbamos a presenciar la crónica más extraordinaria desde los tiempos de Snorri Sturluson, con episodios sacados de The Walking Dead y momentos cómicos "pythonianos".

Señores, vayan pasando las fotos y disfruten del apasionante proceso en el que la Historia se convierte en Mitología, los hechos en épica y la narrativa de una partida se convierte en inmortal. Escuchen la historia de San Davout.




El escenario contempla las primeras horas del flanco derecho francés en Austerlitz. Nicolás Davout, arengando a su III Cuerpo de Ejército, acude quemando suela de bota y herradura de caballo para proteger el ataque principal. Ante ellos, 4 cuerpos de la coalición (una horda literal de eslavos y centroeuropeos degenerados) se viene encima. La orden del corso es lacónica: "Mantenga los pueblos de Telnitz, Sokolnitz y su castillo el tiempo suficiente para que me meriende al zar". Lo que Davout, en su apabullante experiencia, estima en unas 5 horas.




La lógica apuntaría a atrincherarse como ratas inglesas tras el río y dar las órdenes desde la retaguardia. Pero Davout ha nacido para ese día. Sabe que si concede todo ese terreno a la Coalición, será expulsado irremediablemente, exponiendo a todo el ejército francés. Así que tomando personalmente el mando de los Tiradores Polacos (300 tipos que, como él, tienen muy poco que perder y toda una patria por ganar), sale al viñedo exterior de Sokolnitz para estorbar el avance enemigo. Más de 10.000 siervos de rancias potencias absolutistas. Davout indica al bandera que clave la regimental a un manzano que sobresale. A partir de ese momento, ese viñedo es Francia. Es República. Libertad, Igualdad y Fraternidad. Progreso.




Fieles a su fama, las "belles filles" del Emperador parecen tener sistema de guiado láser: todo el cuerpo de Kienmayer sale huyendo. No será la primera vez. Son las 7:30 de la mañana del 2 de diciembre de 1805, y todavía hay esperanza.




Sin embargo, a las 8:00 am la situación se tuerce. Una fallida activación y la retirada inesperada del 26 Ligero deja cercado a Davout y sus hombres en el viñedo. Es el momento exacto en el que Atenea envía a Clío a registrar lo que está a punto de suceder.

El I Cuerpo Ruso, una maraña de mujicks borrachos y crueles, se lanza al asalto. Con una sangre fría que deja la "flema" británica en poco más que un moco verde, Davout los rechaza sin despeinarse (ahí dejo la coña, para el que le gusten los grabados de generales).

"Mientras sólo nos superen 20 a 1, no hay nada que temer", tranquiliza a sus hombres. Y parece estar en lo cierto, puesto que vuelve a rechazar una segundo asalto, y un tercero, infligiendo graves pérdidas a los rusos.




Langeron, el general aliado más competente de la zona, se acerca a "resolver". "Son cuatro perros polacos y un calvo" grita a sus hombres. La bravata le cuesta 800 bajas y escapar de la muerte por los pelos (no los de Davout, claro). Acaba de sufrir la humillación más grave de su carrera, y considera el volarse la tapa de los sesos.




Tras hora y media defendiendo el viñedo frente la mitad de las fuerzas aliadas del sector, Zalo y yo comenzamos con las coñas. Que si "Chuck Norris trata de usted a Davout", que si "Homero escribe sus versos de la tinta que destila con la sangre de Davout", que si "los gabachos juegan en casa y los aliados no comprenden los entresijos de la lucha entre vides"...

Estamos flipando un poco con la situación, yo como un cochino y Zalo rindiéndose a la épica narrativa que los dados nos deparan, e imaginamos a Davout tuerto, cojo, con un brazo amputado que utiliza para asestar mandobles a los rusos desde encima de una vid mientras los pocos polacos que quedan dan las gracias por matar a raudales a sus enemigos ancestrales y apilarlos en grotescos muretes de cadáveres. Vamos, que lo de 300 de Frank Miller parece un puñetero cómic inclusivo de diversidad cultural al lado de lo que está pasando en ese hexágono.

Tanto es así que empezamos a pensar en el Petit, sentado en su puesto de observación comiendo un paquetito de garrapiñadas, y comentando a sus edecanes: "Davout lo tiene todo controlado, lo mismo le reclamo ese I de Dragones y el 108 de Línea, que va sobrado". El muy cabrón.




Los aliados lo intentan TODO. Le descerrajan hasta cuatro bombardeos brutales con todo lo que tienen (las baterías de Sievers y Sigismund hacen quebrarse el grueso hielo del río Goldbach). Tras dos horas de combate, ese viñedo parece Flandes en 1918. Pero Davout, que es el calvo más viril desde Don Limpio, dice na-nai. O "Davuti", como empezamos a llamar a sus galácticas tiradas.




A las 9:30 ocurre lo inevitable, y ensartado por mil bayonetas, Davout y sus polacos sucumben. Han sido necesarias dos horas y más de 10.000 tropas para reducirle y aniquilarle en un puñetero viñedo. Mientras, los franceses han podido reorganizar filas y prepararse para el asalto final. Al Petit se le escapa una lágrima: "Jodido calvo. ¡Qué hijodeputa heroico!".




Pero en el cuarto turno, chequeando la "Biblia" para ver qué le pasaba a Przybyzsew, ¡me doy cuenta de que lo hemos hecho mal! Aún rodeado de enemigos y ZOCs, ¡Davout tenía una oportunidad! Zalo me permite intentarlo (nos ha dado muy buenos momentos, el cabrón), e incluso con un malus de +2, Davout se reatomiza en el Viñedo Maldito (los aliados evitan pasar por ahí debido a los malos espíritus) como el mismísimo Doctor Manhattan. LA SEGUNDA VENIDA DE NUESTRO SEÑOR Davout se materializa en el pueblo de Sokolnitz, donde es más necesario. Todas las mitologías orientales y occidentales contemplan el mito: aquél héroe que aparecerá en el momento más necesario para su pueblo con una espada mágica y brillante cartón (y armadura).

"¡Alabado sea Davout, porque al tercer turno resucitará para castigar a los ruski-filisteos!".




Se nos hecha la tarde, aunque en el juego son las 10:30 am. Davout, de vuelta a las andadas: rodeado con el 48 de Línea. Esta vez el III Cuerpo de refresco llega impoluto y arrogante a "sopapearle" en la plaza del pueblo. Davout les grita:

"No comprendéis que yo no estoy encerrado aquí con vosotros. ¡VOSOTROS ESTÁIS AQUÍ ENCERRADOS CONMIGO!"




Tras tres asaltos más en los que los aliados van con TODO, Davout sufre un doble volteo. "No pasa nada, piensa. Cancelaré comiéndome otra baja y manteniendo este enclave por unos minutos más". Pero, ¡Ah! ¡Porca Fortuna! Esos cazadores eran más flojos que la mierda de un italiano. Al aplicar la primera baja, nos sorprende una funesta realidad: sólo tienen un paso. Davout cae traicionado por un desertor, habiendo defendido solito todo un flanco. El Petit lo echará de menos el próximo año en Alemania.




Zalo, a pesar de haber acabado definitivamente con su Bestia Negra, está cabizbajo. Lo que nos hemos reído y vibrado con el jodío.




Pero todavía queda un turno, y la batalla está frenética. Tras las dobles oleadas de dos cuerpos, el cruce de carreteras de Sokolnitz cae. Sin embargo, y en épica resistencia, Telnitz es salvada para los franceses. Nos quedamos justo en un empate (16 PV hubiese sido una victoria francesa, 18 PV aliada), mientras nos tomamos la última caña a las 12:00 de la noche comentando lo que acabábamos de presenciar (habíamos quedado a cenar con mi pareja y sus amigas, pero lo cancelamos por lo frenético del desarrollo).

Voy a apostatar de la Religión del Monstruo Espagueti Volador. A mí que me apunten ya a la Iglesia de Nuestro Salvador Davout de Todas las Alopecias.
#182
A este juegazo de los franceses de Hexasim le tenía ya jugado los tres escenarios dos veces cada uno, así que el paso lógico era montar la mesa de la War Room y lanzarme con la obra de arte del Petit. Como ya sabéis, suelo escribir en el grupo Guerras de Cartón de Facebook:

https://www.facebook.com/groups/124107594985321/

Así que os voy a hacer aquí un collage-frankensteniano con las últimas publicaciones. No esperéis mucha coherencia, porque cada día es diferente, unos estoy más serio e histórico, otros más atento a cuestiones del juego, y otros burlón-quevediano. Empezamos con la crónica del primer escenario que jugué con mi compadre Zalo hace muchos meses ya, que no tiene desperdicio por la épica de San Davout.
#183
Normalmente soy partidario de aprender un juego leyendo el reglamento, a la antigua y buena usanza. Pero justo éste es un poco especial, y las reglas, aunque buenas para consulta, son un dolor para hacerte una idea de juego. Es mucho mejor desbrozarlo con un colega, y ver poco a poco las consecuencias de dichas reglas: ver un ejemplo de juego, un AAR... 
#184
Wargames / Re:WARGAMES EN TU MESA
09 de Febrero de 2020, 21:55:36
¡Por fin he podido llevar a los germanos norteños! Si bien es cierto que no hemos llegado al invierno (es la repolla lo que hay que pensar en este juego), seguimos descubriendo facetas y dimensiones nuevas. ¿He dicho ya que me tiene enamorado? ¡Joder, qué bueno es!

PD. Que no se me olvide: la portada es HORROROSA.




Lo primero que me encuentro al llegar al local es este 1914 Glory's End When Eagles Fight, que está jugando Asier y Alfonso. Me llama mucho la atención lo manejable que parece, y que el plan Schilieffen va como se esperaba: mal. No obstante, toquiteo todas las fichas para mejorar la posición francesa: Vive la Republique!



Herman se pone a currar y toma Izborsk, no sin bajas. Esto me empieza a dar pistas sobre lo jodidamente difícil que es tomar castillos en este juego: se trata de una empalizada de madera, lo más sencillo...



Bien repleto de bocatas, su siguiente objetivo es Pskov, donde Sergio también ha hecho los deberes y tiene una cantidad considerable de comida. Mi única baza es que tengo transportes suficientes para trazar suministro a tres fuentes (he jugado las comanderías y esto es una orden militar seria), así que en algún momento espero rendirle por hambre.



Pero el muy mamón no me deja ni una activación tranquilo y trae a compadres gitan... digo ruskis. Ser el defensor es una ventaja considerable y además tengo parapetos del asedio, pero claro, él trae mucha morralla eslava... En condiciones normales me las piraría, pero son las 7:30 y queremos ver algo de sangre.



Mi flor y nata teutona se salva, pero todos sus sargentos y milicianos sucumben. Aprendo una valiosa lección: no importa cuántos rusos mates, siempre queda alguno para zumbarte cuando tus espadas están melladas.



Al menos mis daneses están saqueando como sus antecesores vikingos: no sólo roban rebaños, sino que incluso toman alguna ciudad pequeña que usarán como punta de lanza en el próximo turno. Estoy a punto de denominarla Normandía II, feudo de Rollón el del Este.



Lo dejamos al principio del invierno, pero mirad qué deliciosa carta me entra para que Normandía II se anexiones Bretaña del Este...

#185
¡Por fin he podido llevar a los germanos norteños! Si bien es cierto que no hemos llegado al invierno (es la repolla lo que hay que pensar en este juego), seguimos descubriendo facetas y dimensiones nuevas. ¿He dicho ya que me tiene enamorado? ¡Joder, qué bueno es!

PD. Que no se me olvide: la portada es HORROROSA.




Lo primero que me encuentro al llegar al local es este 1914 Glory's End When Eagles Fight, que está jugando Asier y Alfonso. Me llama mucho la atención lo manejable que parece, y que el plan Schilieffen va como se esperaba: mal. No obstante, toquiteo todas las fichas para mejorar la posición francesa: Vive la Republique!



Herman se pone a currar y toma Izborsk, no sin bajas. Esto me empieza a dar pistas sobre lo jodidamente difícil que es tomar castillos en este juego: se trata de una empalizada de madera, lo más sencillo...



Bien repleto de bocatas, su siguiente objetivo es Pskov, donde Sergio también ha hecho los deberes y tiene una cantidad considerable de comida. Mi única baza es que tengo transportes suficientes para trazar suministro a tres fuentes (he jugado las comanderías y esto es una orden militar seria), así que en algún momento espero rendirle por hambre.



Pero el muy mamón no me deja ni una activación tranquilo y trae a compadres gitan... digo ruskis. Ser el defensor es una ventaja considerable y además tengo parapetos del asedio, pero claro, él trae mucha morralla eslava... En condiciones normales me las piraría, pero son las 7:30 y queremos ver algo de sangre.



Mi flor y nata teutona se salva, pero todos sus sargentos y milicianos sucumben. Aprendo una valiosa lección: no importa cuántos rusos mates, siempre queda alguno para zumbarte cuando tus espadas están melladas.



Al menos mis daneses están saqueando como sus antecesores vikingos: no sólo roban rebaños, sino que incluso toman alguna ciudad pequeña que usarán como punta de lanza en el próximo turno. Estoy a punto de denominarla Normandía II, feudo de Rollón el del Este.



Lo dejamos al principio del invierno, pero mirad qué deliciosa carta me entra para que Normandía II se anexiones Bretaña del Este...

#186
Llevo dos partidicas, y todavía no me decido: Campos Elíseos? Tártaro? Al menos, sigue manteniendo mi interés. Dejo post con impresiones (que no valoración):

http://labsk.net/index.php?topic=236404.0
#187
Wargames / Re:WARGAMES EN TU MESA
07 de Febrero de 2020, 22:20:51
PELOPONNESIAN WAR, el Origen.


No han pasado ni 50 años desde que el imperio más vasto de la Historia conocida fuese humillado por unos insignificantes villorrios independientes situados en un oscuro rincón del verdadero mapa civilizado. Las sierpes de la cabeza persa fueron cortadas en lugares ya legendarios con nombres como Maratón, Platea y Salamina. Los medos concluyeron que esa expansión no compensaba el sangrado y les volvieron la espalda suicidamente, sin jamás llegar a considerar que precisamente ahí, su ruina se cocinaba a fuego lento y la civilización occidental emergía.

Menos de 10 frenéticos lustros han sido suficientes para que estas poleis emergiesen como faro cultural mundial. El Egeo es un charco griego, mientras que el Mediterráneo constituye un lago comercial heleno compartido con fenicios de alargados ojos. El Peloponeso, el Ática, Tesalia, la de preciosos caballos, Macedonia, la salvaje Tracia, la acaudalada Jonia, Creta, la Magna Grecia y un sinfín de colonias y factorías son el vehículo por el que transita la filosofía y ciencia más avanzada, las ideas más punteras a bordo de "cóncavas" naves homéricas.

Preminente ante todas, Atenas brilla con el mármol pentélico que la convierte en la ciudad más fascinante del orbe. Controlando con remos de hierro la Liga de Delos, su imperio talasocrático es inflexible, pero también permite el florecimiento comercial y cultural en este delicioso eurocentrismo del que no pienso desviarme.

La democracia radical es un sistema novedoso fundamentado en el poder de decisión de una minoría cultivada, capaz y talentosa (posiblemente, la única democracia operativa posible). Sin embargo no está exenta de errores y fallos, como se pondrá en evidencia muy pronto: la areté griega, ese principio de virtud personal, de mejora, de desarrollo y alcance de la plenitud, va a traer acompañada una peligrosísima consecuencia, quizás el último mal que desató Pandora tras abrir su caja: la envidia.

La sufrirán trágicamente varios grandes hombres, cuyo elevado ejemplo individualista será imposible de asimilar para la masa. Precisamente dos de ellos, un maduro iletrado y un prometedor joven con posibles, se encuentran ahora sufriendo las penalidades propias de un asedio, Potidea. ¿El nombre de estos amigos? Sócrates y Alcibíades.

Mientras, en la Acrópolis Blanca, sentado bajo la sombra del olivo del Erecteion, regalo de la diosa Atenea a la ciudad, un excepcional estadista cabila el brumoso horizonte metafórico mientras contempla cómo a lo lejos, en el Pireo, las naves cargadas de grano y mercancías de todo el mundo siguen llegando. "No existe ninguna victoria sin un futuro peligro asociado". Atenas se ha vuelto soberbia, altiva y condescendiente. Como una bola de nieve que se alimenta de su propio éxito, ha crecido hasta alcanzar proporciones incontrolables. "Cuida del rencor laconio". No recuerda ahora si es una de las inscripciones de Delfos, el lugar de encuentro de la koiné junto con Olimpia. Omphalos del mundo, el de las "torcidas predicciones".

Pericles está inquieto, y con razón. El orgullo espartano puede parecer ridículo para los cosmopolitas atenienses, pero él sabe que su ofensa puede salir demasiado cara. "Estos no son meapilas tuiteros", reconoce. Se hace necesario preparar las defensas.




431-429 a.C.

Arquídamo comenzó las hostilidades como estaba esperado. Su inmenso ejército asoló el Ática sin piedad. Pericles pidió mesura al demos, que se siguiese con el elaborado plan que había diseñado, pero la hybris ateniense fue fatal: el ejército salió extramuros a confrontar a los laconios. Ni un solo hoplita volvió con vida. El tempo de Atenea Niké fue clausurado por un año entero.

Como escasísimo paliativo, Potidea cae en el 430 y la rebelión es brutalmente aplastada: puede que Atenas se haya quedado sin ejército, pero todo aquel lugar a menos de 5 millas de cualquier costa les pertenece. La armada fondeada en el Pireo es dueña indiscutible de ese charco délico, de tal forma que ningún pez ha de atreverse a cruzar el Egeo sin llevar en su cola la enseña del olivo y el búho (¡es mi relato y lo "anacronizo" como quiero!)


La campaña empieza con Formión asediando Potidea, así que Arquídamo se activa, llega a Atenas y, fuera de toda predicción (+11 en dos dados), la escaramuza con las patrullas a caballo atenienses degenera en batalla campal, en la que los espartanos hacen "sus cosas de espartanos, Peter". Turno uno y Atenas no tiene un hoplita propio. Consultados los oráculos, un ridículo doble 6 hace terminar el turno para ambos bandos. La tirada de cambio de chaqueta se consigue (¡otro 6!), así que me paso a los Espartanos.

Mientras, en el Lacio… un indígena tiene relaciones sexuales con una perra sarnosa. Del fruto de tan tierna unión saldrán dos hermanos hemofílicos.



428-426 a.C.

El evento del turno resulta en una rebelión en Bizancio (que luego se llamará Constantinopla, y más adelante un nombre degenerado del que no me acuerdo). Aunque en principio no constituye un peligro inminente, puede servir para estrangular el grano del Ponto (donde Jasón y sus colegas se fueron de despedida de solteros), así que me alegro. La estrategia para Atenas no es modificada por el primer líder (Formión), ya que éste tiene 0 de capacidad estratégica. Sale un 4, lo que significa que los atenienses se dedicarán a intentar estrangular mis líneas de suministro (suerte con eso, soy espartano y puedo vivir comiendo ratas de tofu).

Mi primer líder resulta ser Brásidas, el héroe de Anfípolis, un tipo de "mírame y te quedas ciego", sólo que esta vez lo voy a enviar a Epidanmus, a dar mucho por saco al dinerito que baja por el Adriático rumbo al Ática. Por el camino, porque soy así de chulapas, me meriendo a los tesalios, cuya caballería desperdigo a los 4 vientos (que son Eolo, Bóreas, Céfiro y otro del que no me acuerdo).

La activación ateniense se concentra en Pilos. Para allá que va Formión con 60 trirremes y unos 6.000 hoplitas, dejando la costa sin gallinas. Consulto a los oráculos para ver si me permiten más operaciones (el turno pasado fueron más rácanos que el presupuesto contra avalanchas de Almería), pero esta vez sí, aceptan. Lo único, claro, que de segundo rey tenemos a Pleistonax, muy ducho al Julepe y el Chinchón Espartano (variante en la que si pierden te meten los testículos en un tonel de pirañas), pero que "de pegar tiros" no tiene ni idea. Y vale que llevo túnicas escarlatas, pero la isla de Esfacteria no deja de mirarme: "Veeennn… Trae a tu infantería pesada a mi irregular terreno, ¿Qué sería lo peor que podría pasar?". Así que bueno, como mi tesoro no está boyante, voy a intentar estrategias baratas destinadas a castigar el tesoro de la Liga de Delos (que ya creo que ni está en esa isla para mantener las formas).



Total, que Peistonax se lleva a 3.000 chiquillos de Esparta (no cuesta nada activarlos, así son los hijos de Leónidas), pasa por Tebas y paga 600 talentos para llevarse a los abuelos del Escuadrón Sagrado (tatarabuelos de los que Alejandro se va a cepillar en Queronea en apenas un siglo), saquea un poquito a los coleguis de Delos pero la caballería macedonia les da un disgusto, perdiendo unos pocos hombres. Sin más contratiempos (haciéndoles una peineta a la guarnición de Anfípolis, que les mira impotente desde sus muros) se plantan en Bizancio, que les recibe con bragas al viento (recordemos que acaban de hacer una DIU).

Esto desencadena la estrategia defensiva de Atenas (es lo que iba buscando, que me traigan tropas fresquitas que guadañear), así que con el beneplácito de los augures, Nicías "el Pacífico" sale con 60 trirremes (1.200 talentos, está esto de navegar imposible) a esquilmar el Egeo de cualquier tropa aliada para liberar Bizancio. Pero es justo cuando voy a pagar por llevarme las unidades expedicionarias que tengo en Potidea cuando me doy cuenta de que el tesoro de Delos caería por debajo de los 1.000 talentos, algo que sólo puede ocurrir cuando la cosa está muy, muy malita (son los fondos reservados de Roldán). Así que los atenienses, en realidad, "pasan". Como haya suerte con los viejos viciosos a los que llevo vírgenes, esto va a ser un recital rojo sin respuesta…



Y sí, esos pervertidos me dan el beneplácito. Mindauro no es el fénix de la poliorcética, pero me viene estupendo para castigar aún más las arcas de Atenas: activo a mi último hoplita espartano gratuito y lo envío a Decelea, sin escaramuzas ni gaitas, con el flautista ese ridículo primero, saqueando la propia Atenas y estableciendo un asedio (todo sitio de Atenas es fallo automático si puede trazar LOC al mar Negro… algo que estoy a punto de cortar, pero no en este turno).




¡Y de nuevo activación! Empiezo a estar acojonado… Estoy castigando tanto al enemigo que como luego me vuelvan a tocar, va a ser realmente nauseabundo encontrarme sin ejército de tierra o dinero. Pero hemos venido a romper el juego, así que envío la flota corintia a Naupacto para romper el bloqueo del enemigo en el golfo. Los atenienses dan miedo en el mar, pero creo que voy respaldado con el 1 a 3.

Cuatro asedios se establecen, 3 espartanos y uno ateniense. En este momento me paso de las cervezas al vino armenio, porque creo que aquí puede acabar todo.



El primero en resolverse es el de Naupacto, que cae liberando la puerta trasera del garaje corintio por donde los de la liga del Peloponeso pueden salir a hacer maldades. 300 talentos de expolio y la confianza espartana que se viene arriba.

El siguiente es Formión en Pilos, que cumple como comandante competente y toma la cuna del Néstor homérico. Se invierten las confianzas, pero en el intercambio de PVs salgo perdiendo (ganar batallas/asedios, 10PV vs. perderlos, -15 PV).



Quedan los más importantes. Le doy un buen tiento al vino puestos que son, literalmente, los dos extremos del comercio Ateniense. Bizancio va primero, con el torpe de Pleistomax… ¡Que sin embargo toma la ciudad! -1.500 talentos cada turno para Atenas, algo que en principio me pone contento… si no fuera por una pequeña tiradita al principio de cada turno que me puede convertir en el nuevo gerente de ese naufragio…

La puntilla sería tomar las rutas del Adriático y para ello tengo a mi mejor general, Brásidas: sólo falla con un 1, con mucho menos Pleistomax "el Redimido" ha tomado la llave del Mar Negro… ¡Maldito perro espartano! Justo sale 1, así que Epidanmus resiste. Lo único bueno es que me zampo -2 a la confianza de guerra, lo cual hará más difícil desprenderme de estos magníficos espartanos en el próximo turno.



Claro, con tanto asalto a murallas y vino de Ismaro, ese que Arquíloco, el poeta-guerrero-pendeciero que tan bien me cae, decía que ganaba con su lanza, no me he dado cuenta de que el bueno de Mindauro también está asediando Decelea con cuatro mancebos jóvenes (lo he enviado, sobre todo, para fastidiar los impuestos atenienses en el Ática). Tiro por él… ¡Y falla! (tenía un 66% de éxito). Pues nada, aseguro mi mandato sobre los espartanos el próximo turno.

Aquí es necesario hacer un apunte, a confirmar con más partidas: los espartanos han repartido buena estopa este turno, pero el retirarse de dos asedios prácticamente asegura que los volveré a llevar. De ahí los comentarios sobre estrategias "eurogamers", enviando comandantes mediocres (asedios al 50%) para que fracasen y bajen el Índice de Confianza.

En el paso de "Vuelta a casa" los atenienses son los únicos que se establecen con su expedición en Pilos, mientras que los espartanos dejan guarniciones en Bizancio y Naupacto. Nadie ha matado unidades natales del bando contrario, por lo que no hay rehenes. En el paso de rebelión, las ciudades del Bósforo dudan: puede que Atenas esté jodida, pero hasta que no vean su flota arder, mejor seguir en la Liga de Delos. Los ilotas, esos sub-humanos desagradecidos, empiezan a soliviantarse (Pilos es uno de los 5 espacios necesarios para que se vengan arriba y me monten un pifostio padre, así que tendré que ocuparme de ello pronto).



¡Vienen los lereles! Y ojo porque esto ha cambiado mucho. Atenas= 3.500-1.500 (ruta al Ponto cerrada)+1.000 (ruta al Adriático abierta) â€" 10*50 (espacios en rebelión/saqueados) = 2.500 talentos (podrían haber sido 1.000 más si se hubiese recolectado la Eisfora, pero Mindauro saqueó bien a los terratenientes del Ática).

Esparta: 2.500 â€" 10*50 (los raids en el Peloponeso han dolido) = 2.000 talentos. La cagada de Brásidas se nota aquí (hubiesen sido 1.500 para Atenas y 3.000 para Esparta).

Atenas construye hoplitas en Atenas, Larisa y flota en Quíos. Como espartano, comienzo la construcción de la flota con una irrisoria pero significativa unidad naval en Gythum.



Al ajustar la Belicosidad de ambos bandos, Atenas baja uno por su Índice de Confianza y otro porque tiene 10 o más espacios saqueados/en rebelión. Esparta, por el contrario… ¡Baja 3! Reseteo contadores, limpio saqueos y devuelvo líderes.

Aquí lo dejo de momento. Me pongo a comer unas olivas de Kalamata (sí, de ahí mismo, donde señalo) para ver si me despejo. Creía que el turno estaba quedando redondo por parte del espartano, pero ahora me veo con un tesoro de mierda, la Belicosidad más baja y la flota de Delos impoluta. Vale que he comenzado a construir la mía y que en tierra no hay quien me tosa, pero o consigo pronto fuentes de recurso alternativos (el comercio con el Adriático o la alianza siracusiana), o mi posibilidad de pagar las expediciones va a ser muy baja. Los atenienses meterán la directa en su primer impulso, puesto que su estrategia defensiva se activa por la caída de Bizancio, al que enviarán 9 unidades navales y 3 terrestres. Puede ser un bonito lugar donde esperarles para fostiarlos, pero no debo desviarme: como en todas las guerras, aquí lo importante es conseguir pasta.



Perspectiva desde el suroeste.



Perspectiva desde el noreste. Me tiene muy intrigado este Peloponnesian… Veremos cómo se desarrolla.



Mientras, en el Lacio… El más avispado de entre los moradores de las siete colinas intenta erradicar entre sus congéneres la costumbre de masticar las propias heces en época de carestía.

#188
PELOPONNESIAN WAR, el Origen.


No han pasado ni 50 años desde que el imperio más vasto de la Historia conocida fuese humillado por unos insignificantes villorrios independientes situados en un oscuro rincón del verdadero mapa civilizado. Las sierpes de la cabeza persa fueron cortadas en lugares ya legendarios con nombres como Maratón, Platea y Salamina. Los medos concluyeron que esa expansión no compensaba el sangrado y les volvieron la espalda suicidamente, sin jamás llegar a considerar que precisamente ahí, su ruina se cocinaba a fuego lento y la civilización occidental emergía.

Menos de 10 frenéticos lustros han sido suficientes para que estas poleis emergiesen como faro cultural mundial. El Egeo es un charco griego, mientras que el Mediterráneo constituye un lago comercial heleno compartido con fenicios de alargados ojos. El Peloponeso, el Ática, Tesalia, la de preciosos caballos, Macedonia, la salvaje Tracia, la acaudalada Jonia, Creta, la Magna Grecia y un sinfín de colonias y factorías son el vehículo por el que transita la filosofía y ciencia más avanzada, las ideas más punteras a bordo de "cóncavas" naves homéricas.

Preminente ante todas, Atenas brilla con el mármol pentélico que la convierte en la ciudad más fascinante del orbe. Controlando con remos de hierro la Liga de Delos, su imperio talasocrático es inflexible, pero también permite el florecimiento comercial y cultural en este delicioso eurocentrismo del que no pienso desviarme.

La democracia radical es un sistema novedoso fundamentado en el poder de decisión de una minoría cultivada, capaz y talentosa (posiblemente, la única democracia operativa posible). Sin embargo no está exenta de errores y fallos, como se pondrá en evidencia muy pronto: la areté griega, ese principio de virtud personal, de mejora, de desarrollo y alcance de la plenitud, va a traer acompañada una peligrosísima consecuencia, quizás el último mal que desató Pandora tras abrir su caja: la envidia.

La sufrirán trágicamente varios grandes hombres, cuyo elevado ejemplo individualista será imposible de asimilar para la masa. Precisamente dos de ellos, un maduro iletrado y un prometedor joven con posibles, se encuentran ahora sufriendo las penalidades propias de un asedio, Potidea. ¿El nombre de estos amigos? Sócrates y Alcibíades.

Mientras, en la Acrópolis Blanca, sentado bajo la sombra del olivo del Erecteion, regalo de la diosa Atenea a la ciudad, un excepcional estadista cabila el brumoso horizonte metafórico mientras contempla cómo a lo lejos, en el Pireo, las naves cargadas de grano y mercancías de todo el mundo siguen llegando. "No existe ninguna victoria sin un futuro peligro asociado". Atenas se ha vuelto soberbia, altiva y condescendiente. Como una bola de nieve que se alimenta de su propio éxito, ha crecido hasta alcanzar proporciones incontrolables. "Cuida del rencor laconio". No recuerda ahora si es una de las inscripciones de Delfos, el lugar de encuentro de la koiné junto con Olimpia. Omphalos del mundo, el de las "torcidas predicciones".

Pericles está inquieto, y con razón. El orgullo espartano puede parecer ridículo para los cosmopolitas atenienses, pero él sabe que su ofensa puede salir demasiado cara. "Estos no son meapilas tuiteros", reconoce. Se hace necesario preparar las defensas.




431-429 a.C.

Arquídamo comenzó las hostilidades como estaba esperado. Su inmenso ejército asoló el Ática sin piedad. Pericles pidió mesura al demos, que se siguiese con el elaborado plan que había diseñado, pero la hybris ateniense fue fatal: el ejército salió extramuros a confrontar a los laconios. Ni un solo hoplita volvió con vida. El tempo de Atenea Niké fue clausurado por un año entero.

Como escasísimo paliativo, Potidea cae en el 430 y la rebelión es brutalmente aplastada: puede que Atenas se haya quedado sin ejército, pero todo aquel lugar a menos de 5 millas de cualquier costa les pertenece. La armada fondeada en el Pireo es dueña indiscutible de ese charco délico, de tal forma que ningún pez ha de atreverse a cruzar el Egeo sin llevar en su cola la enseña del olivo y el búho (¡es mi relato y lo "anacronizo" como quiero!)


La campaña empieza con Formión asediando Potidea, así que Arquídamo se activa, llega a Atenas y, fuera de toda predicción (+11 en dos dados), la escaramuza con las patrullas a caballo atenienses degenera en batalla campal, en la que los espartanos hacen "sus cosas de espartanos, Peter". Turno uno y Atenas no tiene un hoplita propio. Consultados los oráculos, un ridículo doble 6 hace terminar el turno para ambos bandos. La tirada de cambio de chaqueta se consigue (¡otro 6!), así que me paso a los Espartanos.

Mientras, en el Lacio… un indígena tiene relaciones sexuales con una perra sarnosa. Del fruto de tan tierna unión saldrán dos hermanos hemofílicos.



428-426 a.C.

El evento del turno resulta en una rebelión en Bizancio (que luego se llamará Constantinopla, y más adelante un nombre degenerado del que no me acuerdo). Aunque en principio no constituye un peligro inminente, puede servir para estrangular el grano del Ponto (donde Jasón y sus colegas se fueron de despedida de solteros), así que me alegro. La estrategia para Atenas no es modificada por el primer líder (Formión), ya que éste tiene 0 de capacidad estratégica. Sale un 4, lo que significa que los atenienses se dedicarán a intentar estrangular mis líneas de suministro (suerte con eso, soy espartano y puedo vivir comiendo ratas de tofu).

Mi primer líder resulta ser Brásidas, el héroe de Anfípolis, un tipo de "mírame y te quedas ciego", sólo que esta vez lo voy a enviar a Epidanmus, a dar mucho por saco al dinerito que baja por el Adriático rumbo al Ática. Por el camino, porque soy así de chulapas, me meriendo a los tesalios, cuya caballería desperdigo a los 4 vientos (que son Eolo, Bóreas, Céfiro y otro del que no me acuerdo).

La activación ateniense se concentra en Pilos. Para allá que va Formión con 60 trirremes y unos 6.000 hoplitas, dejando la costa sin gallinas. Consulto a los oráculos para ver si me permiten más operaciones (el turno pasado fueron más rácanos que el presupuesto contra avalanchas de Almería), pero esta vez sí, aceptan. Lo único, claro, que de segundo rey tenemos a Pleistonax, muy ducho al Julepe y el Chinchón Espartano (variante en la que si pierden te meten los testículos en un tonel de pirañas), pero que "de pegar tiros" no tiene ni idea. Y vale que llevo túnicas escarlatas, pero la isla de Esfacteria no deja de mirarme: "Veeennn… Trae a tu infantería pesada a mi irregular terreno, ¿Qué sería lo peor que podría pasar?". Así que bueno, como mi tesoro no está boyante, voy a intentar estrategias baratas destinadas a castigar el tesoro de la Liga de Delos (que ya creo que ni está en esa isla para mantener las formas).



Total, que Peistonax se lleva a 3.000 chiquillos de Esparta (no cuesta nada activarlos, así son los hijos de Leónidas), pasa por Tebas y paga 600 talentos para llevarse a los abuelos del Escuadrón Sagrado (tatarabuelos de los que Alejandro se va a cepillar en Queronea en apenas un siglo), saquea un poquito a los coleguis de Delos pero la caballería macedonia les da un disgusto, perdiendo unos pocos hombres. Sin más contratiempos (haciéndoles una peineta a la guarnición de Anfípolis, que les mira impotente desde sus muros) se plantan en Bizancio, que les recibe con bragas al viento (recordemos que acaban de hacer una DIU).

Esto desencadena la estrategia defensiva de Atenas (es lo que iba buscando, que me traigan tropas fresquitas que guadañear), así que con el beneplácito de los augures, Nicías "el Pacífico" sale con 60 trirremes (1.200 talentos, está esto de navegar imposible) a esquilmar el Egeo de cualquier tropa aliada para liberar Bizancio. Pero es justo cuando voy a pagar por llevarme las unidades expedicionarias que tengo en Potidea cuando me doy cuenta de que el tesoro de Delos caería por debajo de los 1.000 talentos, algo que sólo puede ocurrir cuando la cosa está muy, muy malita (son los fondos reservados de Roldán). Así que los atenienses, en realidad, "pasan". Como haya suerte con los viejos viciosos a los que llevo vírgenes, esto va a ser un recital rojo sin respuesta…



Y sí, esos pervertidos me dan el beneplácito. Mindauro no es el fénix de la poliorcética, pero me viene estupendo para castigar aún más las arcas de Atenas: activo a mi último hoplita espartano gratuito y lo envío a Decelea, sin escaramuzas ni gaitas, con el flautista ese ridículo primero, saqueando la propia Atenas y estableciendo un asedio (todo sitio de Atenas es fallo automático si puede trazar LOC al mar Negro… algo que estoy a punto de cortar, pero no en este turno).




¡Y de nuevo activación! Empiezo a estar acojonado… Estoy castigando tanto al enemigo que como luego me vuelvan a tocar, va a ser realmente nauseabundo encontrarme sin ejército de tierra o dinero. Pero hemos venido a romper el juego, así que envío la flota corintia a Naupacto para romper el bloqueo del enemigo en el golfo. Los atenienses dan miedo en el mar, pero creo que voy respaldado con el 1 a 3.

Cuatro asedios se establecen, 3 espartanos y uno ateniense. En este momento me paso de las cervezas al vino armenio, porque creo que aquí puede acabar todo.



El primero en resolverse es el de Naupacto, que cae liberando la puerta trasera del garaje corintio por donde los de la liga del Peloponeso pueden salir a hacer maldades. 300 talentos de expolio y la confianza espartana que se viene arriba.

El siguiente es Formión en Pilos, que cumple como comandante competente y toma la cuna del Néstor homérico. Se invierten las confianzas, pero en el intercambio de PVs salgo perdiendo (ganar batallas/asedios, 10PV vs. perderlos, -15 PV).



Quedan los más importantes. Le doy un buen tiento al vino puestos que son, literalmente, los dos extremos del comercio Ateniense. Bizancio va primero, con el torpe de Pleistomax… ¡Que sin embargo toma la ciudad! -1.500 talentos cada turno para Atenas, algo que en principio me pone contento… si no fuera por una pequeña tiradita al principio de cada turno que me puede convertir en el nuevo gerente de ese naufragio…

La puntilla sería tomar las rutas del Adriático y para ello tengo a mi mejor general, Brásidas: sólo falla con un 1, con mucho menos Pleistomax "el Redimido" ha tomado la llave del Mar Negro… ¡Maldito perro espartano! Justo sale 1, así que Epidanmus resiste. Lo único bueno es que me zampo -2 a la confianza de guerra, lo cual hará más difícil desprenderme de estos magníficos espartanos en el próximo turno.



Claro, con tanto asalto a murallas y vino de Ismaro, ese que Arquíloco, el poeta-guerrero-pendeciero que tan bien me cae, decía que ganaba con su lanza, no me he dado cuenta de que el bueno de Mindauro también está asediando Decelea con cuatro mancebos jóvenes (lo he enviado, sobre todo, para fastidiar los impuestos atenienses en el Ática). Tiro por él… ¡Y falla! (tenía un 66% de éxito). Pues nada, aseguro mi mandato sobre los espartanos el próximo turno.

Aquí es necesario hacer un apunte, a confirmar con más partidas: los espartanos han repartido buena estopa este turno, pero el retirarse de dos asedios prácticamente asegura que los volveré a llevar. De ahí los comentarios sobre estrategias "eurogamers", enviando comandantes mediocres (asedios al 50%) para que fracasen y bajen el Índice de Confianza.

En el paso de "Vuelta a casa" los atenienses son los únicos que se establecen con su expedición en Pilos, mientras que los espartanos dejan guarniciones en Bizancio y Naupacto. Nadie ha matado unidades natales del bando contrario, por lo que no hay rehenes. En el paso de rebelión, las ciudades del Bósforo dudan: puede que Atenas esté jodida, pero hasta que no vean su flota arder, mejor seguir en la Liga de Delos. Los ilotas, esos sub-humanos desagradecidos, empiezan a soliviantarse (Pilos es uno de los 5 espacios necesarios para que se vengan arriba y me monten un pifostio padre, así que tendré que ocuparme de ello pronto).



¡Vienen los lereles! Y ojo porque esto ha cambiado mucho. Atenas= 3.500-1.500 (ruta al Ponto cerrada)+1.000 (ruta al Adriático abierta) â€" 10*50 (espacios en rebelión/saqueados) = 2.500 talentos (podrían haber sido 1.000 más si se hubiese recolectado la Eisfora, pero Mindauro saqueó bien a los terratenientes del Ática).

Esparta: 2.500 â€" 10*50 (los raids en el Peloponeso han dolido) = 2.000 talentos. La cagada de Brásidas se nota aquí (hubiesen sido 1.500 para Atenas y 3.000 para Esparta).

Atenas construye hoplitas en Atenas, Larisa y flota en Quíos. Como espartano, comienzo la construcción de la flota con una irrisoria pero significativa unidad naval en Gythum.



Al ajustar la Belicosidad de ambos bandos, Atenas baja uno por su Índice de Confianza y otro porque tiene 10 o más espacios saqueados/en rebelión. Esparta, por el contrario… ¡Baja 3! Reseteo contadores, limpio saqueos y devuelvo líderes.

Aquí lo dejo de momento. Me pongo a comer unas olivas de Kalamata (sí, de ahí mismo, donde señalo) para ver si me despejo. Creía que el turno estaba quedando redondo por parte del espartano, pero ahora me veo con un tesoro de mierda, la Belicosidad más baja y la flota de Delos impoluta. Vale que he comenzado a construir la mía y que en tierra no hay quien me tosa, pero o consigo pronto fuentes de recurso alternativos (el comercio con el Adriático o la alianza siracusiana), o mi posibilidad de pagar las expediciones va a ser muy baja. Los atenienses meterán la directa en su primer impulso, puesto que su estrategia defensiva se activa por la caída de Bizancio, al que enviarán 9 unidades navales y 3 terrestres. Puede ser un bonito lugar donde esperarles para fostiarlos, pero no debo desviarme: como en todas las guerras, aquí lo importante es conseguir pasta.



Perspectiva desde el suroeste.



Perspectiva desde el noreste. Me tiene muy intrigado este Peloponnesian… Veremos cómo se desarrolla.



Mientras, en el Lacio… El más avispado de entre los moradores de las siete colinas intenta erradicar entre sus congéneres la costumbre de masticar las propias heces en época de carestía.

#189
Hasta donde chafardeé, era una especie de prueba de Volko. Lo que no sé si para sus "cositas del curro" o para dilucidar si el formato tendría salida comercial. En ningún caso, creo, se implementaría en el Almoravid.
#190
Que yo sepa no, aunque en el Playbook creo que hay algunos consejos por si quieres jugar solo.
#191
Cita de: holmes70 en 29 de Enero de 2020, 15:13:42
Sobre el solitario puedes comentar algo? He visto que no esta el manual  en Castellano en la pagina de GMT, no sé sí lo harán como en otros juegos suyos.

Jugar a solitario se puede como toda la vida, le veo dos grandes problemas a la hora de experimentar lo mismo:

- Los eventos que se mantienen en mano serían públicos. No es que sean muy relevantes, pero a veces esa colina que te guardas puede decantar una batalla ajustada.

- La generación del mazo de planificación de cada turno pierde su gracia. Una de las partes más deliciosa es aventurar qué va a hacer el mamón de tu colega, por dónde atacará y qué puedes hacer para contrarrestarle. En ese sentido, puedes tener problemas si conoces la composición de ambos mazos (también puedes, en vez de ordenarlos a tu gusto, como dice el juego, barajarlos para añadir incertidumbre).

Finalmente, y algo que no he comentado, el juego incluye la opción de jugar con las mesnadas tapadas por una pantalla. Si el juego ya es bastante sesudo sin ellas, no me lo quiero ni imaginar sin tener idea de lo que trae el enemigo en cada cilindro: desde un campesino con xífilis hasta la flor y nata de los caballeros del Gran Maestre de la Orden Teutónica. Eso tiene que ser el acabose del bluf...
#192
Cita de: Anduril en 29 de Enero de 2020, 13:43:56
Vamos a ver, en serio.

¡¡DEJADME AHORRAR!!

Tú me quitas un asesor político ruso en Kandahar, yo te obligo a comprarte un juego... La vida es dar y recibir ;D
#193
El reglamento es bueno para CONSULTA DURANTE EL JUEGO. Como primera aproximación, falla a la hora de transmitir de qué va el juego, por lo que es mejor ir con un ejemplo de juego o que te lo explique un amigo. En complejidad, en el fondo no es mucha (como siempre, depende de dónde vengas), pero es original en mecánicas y, sobre todo, un caleidoscopio de numerosos planos convergen a la hora de jugar bien: en los primeros turnos cometes error tras error por fallos de planificación (afortunadamente, la mayoría son del tipo "esto no me vuelve a pasar!"). Se piensa muuucho en cada fase, y se toman mil y una decisiones, lo que lo hace deliciosamente sesudo sin perder narrativa histórica.

Respecto a la duración, diferentes escenarios. Al principio con dos turnos de 16 igual pasas 4 horas explicando todo bien y pillando los conceptos. Luego seguramente te los puedas jugar todos en una sesión larga o dos (un día).
#194
Almoravid:

Según lo que me comentó Volko, el mapa es un 50% más grande. Las mecánicas de juego idénticas, con las siguientes pequeñas modificaciones:

- Nada de trineos en España, ni siquiera en Burgos o la estación de las Delicias de Zaragoza: todo será carretas o mulas para las zonas montañosas del Norte.

- El Cid va a ser el comidín del público, y cualquier bando lo puede llamar una vez.

- Habrá más política, puesto que las taifas pueden ser amigables, hostiles o neutrales a cualquier bando, e incluso pagar parias.

- Algunos nobles más que en Nevsky.
#195
Han pasado tres días desde el mejor evento EUROPEO DE WARGAMES (la élite lúdica), y uno de los juegos que más me han impactado ha sido el Nevsky de Volko. Os dejo las impresiones que me dejó en la primera partida que tenía programada y en la segunda que conseguí montar tras caer rendido a sus pies.



A PESAR DE UNA PORTADA...

Comentar lo que estamos disfrutando estos días del aspecto lúdico, humano e incluso gastronómico sería cruel para los que no habéis podido venir, así que os voy a brasear un poco con mi último descubrimiento.

Tenía muchas ganas de conocer a César, con el que llevaba un tiempo hablando y el cual ha preparado el nuevo modulazo de vassal para el CyR y el Una Guerra Imposible. Además de ser un tío cojonudo, resulta que es compadre de Aitor Juno29, otro tipo pistonudo que invitamos a nuestra quedada cochambrosa de las Jornadas Golpistas, confirmando esa intuición de que las grandes personas terminan cerrando círculos de amistad aunque vivan en la otra parte de España.

El caso es que César me propuso el Nevsky, con una frase que debería tener tallada en piedra en mi casa: "Lo descubrimos juntos paso a paso, yo juego para maravillarme ante lo que describe el juego, las ganas de ganar son sólo necesarias para que la simulación tenga sentido". Ahí caí rendido...

Las reglas, siendo buenas, no transmiten la esencia de de qué va el juego, que por otra parte es sencillo aunque exigente en cuanto a la intendencia. Es mejor que alguien te lo explique o recurrir a los ejemplos de juego.

Cada noble tiene una mesnada con cierto tipo de unidades: caballeros, sargentos, caballería ligera, campesinos... Adicionalmente llevará provisiones, dinero y toooda una fiesta de medios de transporte para poder llevarlo: carros, botes fluviales, barcos marítimos y trineos en invierno: el infierno de administradores militares tipo Eumenes de Caria.

Los nobles viene a luchar por ti, además, por un tiempo limitado (tienen que recoger sus cosechas y "sí, Peter, hacer sus cosas de nobles"). Así que te pasas media partida mirando el calendario, viendo cuando finalizan sus Contratos de Obra y Servicio o cuando se va a helar toda esta tierra de mujiks borrachos.

Cada turno se divide en una fase administrativa donde los vladimiros y los jochenchauer llaman a sus vasallos, incrementan sus recursos, intentan convocar a otros nobles y desarrollan ciertas habilidades especiales, y luego la fase de campaña.

Bienvenidos al Angola! Volko bromeaba con que había sido el primero en robar tan interesante sistema, y la verdad es que funciona genial. Dependiendo la estación cada jugador crea un mazo de x cartas ordenadas que activarás a sus diferentes nobles en el orden que éste elija. Cada uno, al tener 3 cartas, podrá ser activado tres veces. Si tienes muchos nobles, no obstante, algunos se quedarás tejiendo telares, aunque ayudarán a que el contrario no tenga ni idea de por dónde puede activar el otro. Luego alternativamente cada jugador descubre su carta más alta, activando al noble seleccionado para infinidad de cosas: saquear, mover, atacar, asediar, forrajear, tallar impuestos...

Los combates son muy originales: los impactos son automáticos según el tipo de tropa, la salsa está en ver si las armaduras de otro resisten o no (un caballero tiene una tirada básica de 1 a 4, mientras que la milicia sólo se libra con el 1).

Un juego sencillo pero con muchísimas cosas de las que estar pendiente. Y no es un COIN, no: aquí cada cubo o recurso tiene sentido, cada acción no es un algoritmo a optimizar sin alma sino una pieza del puzzle narrativo. Un ejemplo:


Comienzo como vasallo mongol (ruso boyardo). César en el primer turno recluta a todos sus nobles y los cheta para venir a saludar a mis ortodoxos herejes (el legado papal le permite aún más acciones de preparación). Mis dos nobles se miran nerviosos: hay que llamar a más colegas. Sólo fallo con un 6 el llamamiento de mi tercer noble... Fallo! Gasto otro punto... Otro 6! Gasto el tercero... 6!!! César se siente mal, mi bautismo con él está siendo penoso. Con dos nobles (de mierda) tendré que resistir.

En campaña los daneses vienen por mar al norte, mientras que el grueso va lento y preparado al sur del Peipus. Sin la más mínima posibilidad en batalla campal, me dedico a saquear el territorio enemigo con mi gran capacidad de "raiders". César establece un asedio a las afueras de Pskov, pero se confía en el asalto y lo rechazo con una guarnición compuesta por dos tuertos y un cojo: bravo!

El siguiente turno decido crear una horda eslava al sur para liberar el asedio, pero César me madruga y lo refuerza con otro noble. Como ya no me atrevo, vuelvo al robo de gallinas en sus tierras.

César se confía y mientras mantiene el asedio me manda a su gran Maestre a exterminar mis razzias. Tiene una sorpresita que me impedirá luchar con todo la primera ronda... Pero yo tengo otra peor: una colina desde la que le ensarto en mil flechas. Desfondado, sale de la partida y yo sigo a lo mío: quemar graneros.

Muy, muy buenas sensaciones. Incluso a pesar de la portada...




A PESAR DE UNA PORTADA... II

No le dejo de dar vueltas al juego, chicos. Me tiene hechizado (es posible que esa gama cromática de la portada tenga algo que ver, como en "El color (horror) que cayó del cielo").

Lo que iba a ser un "tiento de descarte" (es algo muy habitual en mí, pruebo juegos para cerciorarme de que no los quiero, como ese Pax Pamir que padecí para deleite de Gixmo, que siempre podrá ahora  insultarme con lo de "eurogamer") se convirtió en el descubrimiento de las jornadas.

Total, que luego le eché otra larga partida con Antonio e Ignacio, amén de un buen grupete de ojeadores que percibían el buen olor que desprendía (el juego, los salones tras 3 días con mucho macho viril pedían clemencia ya), y fue un placer descubrir que se iban añadiendo capas de cebolla a la sensación, que masterizar aquello iba a ser similar a aventurar por dónde te la iba a meter Aníbal en batalla: imposible.

"¡ES UN PUTO EUROGAME DE CUBITOS Y CILINDROS, MAMÓN!" Os oigo venir y no me lo parece. Los COIN sí, soy el primero en admitirlo, buenas mecánicas sin alma, en los que la narrativa es nula y sólo buscas optimizar el algoritmo, cero cromo, o chrome, o "sabor". Pero el Nevsky NO es así.

Me he ido dando cuenta estos días, dándole vueltas al cotarro. Todo tiene sentido histórico y aporta a la sensación "literaria" de partida. Os daré unos ejemplos:

Fase de leva: Preparar a tus mesanadas para la subsiguiente campaña es una DELICIA de sub-juego, muy similar a cuando recibes tu mano en un CDG y elaboras un plan a medio plazo para su utilización: ¿Recluto más vasallos? ¿Solicito a algún noble más? ¿Construyo transportes? ¿Qué tipo? ¿Cómo equipo a mis muchachos? ¿Monturas rápidas para saquear el territorio enemigo? ¿Mejores corazas y arcos para buscar la batalla? ¿Mucha capacidad logística y armas de asedio que me permitan iniciar ese asedio para consolidarme en territorio enemigo? Todo esto, por supuesto, con la tercera o cuarta derivada de que las cartas con las que los equipe no estarán disponibles en el siguiente turno como evento (son dobles), algo que según cuáles puede ser crucial.



Fase de campaña. Cómo mola saquear, ¿verdad? Me acaba de llegar el título UNED sobre "Experto en Razzias, Cabalgadas y Encamisadas". Mucho rédito, poco riesgo. Pero no todo es tan sencillo: cuando saqueas una ciudad consigues bocadillos y botín (en esta época no nos emocionamos: ganado). Mientras que los bocatas son de uso inmediato (puedes enviar un cabra-loca sin comida al territorio enemigo y vivir del terreno mientras consigues VP (siempre que no te cacen, claro)), el botín te da automáticamente el estatus de "sobrecargado", y dejas de ser ese ágil incursor hijodeputa. Siempre te lo puedes comer como si fuesen bocatas, claro, pero lo bueno del botín es VOLVER  a tus tierras y transformarlo en dinero. ¿Para qué sirve el dinero? Ay, majos, el dinero es la piedra angular del asunto, porque con él pagas a tus nobles para que se queden un turno más luchando para ti, algo vital en muchos casos.

El mecanísmo de activación tipo ANGOLA es la re-hostia. Ni lo explico, los que lo habéis jugado ya sabéis el grado de planificación, paranoia y caos que introduce (aunque en el Nevsky es todo algo menor, sólo hay dos jugadores, menos cartas en el mazo...).

El propio calendario (UN PUTO CALENDARIO, PARDIEZ!!!) es un tablero de juego en sí. Lo que en otros juegos es simplemente un track para llevar los turnos o los PV aquí adquiere una dimensión estratégica brutal, contando como agua de mayo el fin de contrato del mejor noble enemigo mientras que piensas cómo sacar los recursos para alargar el tuyo. Y eso sin jugar con las reglas avanzadas, que ya no sólo introducen los nobles ahí sino TODOS los vasallos que traen: quizás al noble lo tengas a tu servicio durante 4 turnos, pero sus vasallos mañana vuelvan a cosechar sus tierras...

El puzzle del tablero. Quizás el aspecto mas euro, pero aún así perfectamente justificado. Mientras que en invierno las cosas se simplifican (es un decir, puesto que no quedan gallinas ni grano en prácticamente ningún lugar), el verano es la estación donde se abre la fiesta del Ministero de Trasporte: conexiones con carretas y botes hace complicadísimo el movimiento. Muchas veces debes tomar el camino largo puesto que no dispones de los recursos suficientes para transitar por un río o camino. Y luego está el mar, claro: los cruceros turísticos que te llevan de una punta a otra del norte son la re-leche para los daneses.


Las batallas, siendo ligeras, no son una abstracción intragable. De nuevo, muy original que los impactos sean automáticos según tus tropas y lo que importe es si las armaduras del contrario aguantan o no.

Hasta aquí la brasa de hoy. Ya lo siento, pero no dejo de pensar en el juego. Y sí...

... A PESAR DE ESA HORRIBLE PORTADA!!!

PD. Lo jodido del tema es que el arte del resto del juego es MAGNÍFICO, SUBLIME, EXQUISITO, EXCELSO, DELICIOSO... ¡Hay que joderse!