No veo dónde está la contradicción. Sigo diciendo que a mí las ilustraciones me parece de un mal gusto brutal, que supongo que gente habrá por ahí a quien le guste encontrarse eso en sus juegos de cartas de alta profundidad estratégica y que, si alguien tiene impulsos pedófilos y se le pasan las ganas de ir a mayores mirando cartitas, bienvenido sea.
Y zen. Sobre todo, zen, que también es una cosa japonesa muy típica, casi tanto como los panzer y las niñas enseñando las bragas
Y zen. Sobre todo, zen, que también es una cosa japonesa muy típica, casi tanto como los panzer y las niñas enseñando las bragas


