Sobre las 2 cuestiones evidentes comentadas por Takemaki;
Yo cuando enseño un juego; priorizo que la otra persona lo conozca y aprenda a jugar. Jamás voy a cuchillo como si han hecho conmigo( y otros participantes si el juego era para más de 2 jugadores), pero también el jugador novel en este juego debe de asumir que esa partida, lo lógico es que no gane, está descubriendo el juego. No pasa nada.
Sobre las personas que se cabrean con cualquier juego, sea de más puñaladas, menos o muy pocas, porque les "putean"; que se traduce en que esos jugadores están jugando bien y lo que hacen es para ganar, principal objetivo al jugar; lo que deberian hacer, si se cabrean porque no les gusta que les puteen, es reflexionar seriamente y pensar si el jugar a algo, lo han entendido. Por su actitud parece bien claro que no y probablemente deberían de dedicarse a otra cosa y no jugar ni practicar nada donde haya que competir. El problema son ellos,
Ni se trata de jugar para ganar con saña y a cualquier precio , ni jugar partidas que perviertan el espíritu de todo juego o competición.
Todo tiene su porque y un termino medio para todo.
Yo cuando enseño un juego; priorizo que la otra persona lo conozca y aprenda a jugar. Jamás voy a cuchillo como si han hecho conmigo( y otros participantes si el juego era para más de 2 jugadores), pero también el jugador novel en este juego debe de asumir que esa partida, lo lógico es que no gane, está descubriendo el juego. No pasa nada.
Sobre las personas que se cabrean con cualquier juego, sea de más puñaladas, menos o muy pocas, porque les "putean"; que se traduce en que esos jugadores están jugando bien y lo que hacen es para ganar, principal objetivo al jugar; lo que deberian hacer, si se cabrean porque no les gusta que les puteen, es reflexionar seriamente y pensar si el jugar a algo, lo han entendido. Por su actitud parece bien claro que no y probablemente deberían de dedicarse a otra cosa y no jugar ni practicar nada donde haya que competir. El problema son ellos,
Ni se trata de jugar para ganar con saña y a cualquier precio , ni jugar partidas que perviertan el espíritu de todo juego o competición.
Todo tiene su porque y un termino medio para todo.


). Sin embargo, el azar es parte inextricable de la historia que los jugadores de juegos de guerra tratamos de tejer: preparamos los planes, ajustamos al máximo las probabilidades, damos nuestras órdenes... y tiramos los dados. Ese sencillo movimiento de muñeca refleja todo aquello que escapa a nuestro control: una tormenta en el Canal de la Mancha, JEB Stewart desaparecido los dos primeros días de la batalla de Gettysburg, el tifón deshaciendo la flota coreana que navegaba hacia Japón, tus órdenes interceptadas por el enemigo, la pólvora mojada o el tifus en el campamento...