Sobre la dificultad... (me traigo este mensaje del foro de dudas, por que no es una duda de reglamento, y actualizo con una partida más):
Pues a mi no me parece fácil. No me han matado, pero supero las aventuras por que en los momentos claves aseguro los dados. Y aun con esas he tenido momentos de crisis.
Aventura Básica, escenario 1: superado en el segundo intento, el primero iba de novato. En la segunda ya sabía.
Aventura Básica, escenario 2: supero por muy poco en el primer intento; casi fallo por tiempo.
Aventura Básica, escenario 3: supero por muy poco en el primer intento; un mosntruo me hizo 4 de daño y me desmontó la mano; logré finalizarlo por los pelos con lo poco que me quedaba en el mazo.
Aventura Primera, escenario 1: supero en el primer intento muy agobiado por el tiempo.
Aventura Primera, escenario 2: fallo en el primer intento (y eso que no hay villano ni esbirro), pero me salió una barrera y un mostruo que no pude superar... superado en segundo intento.
No me parece fácil; hay que apurar mucho cuando usar los dados de más, y aun así confiar en que esos mismos dados no te la jueguen.
Aventura Primera, Escenario 3: primer intento fallido: primera exploración de la primera localización, me sale el esbirro y me digo ¡¡ bien , que suerte !! miro mi mano, vaya, no tengo 'artilleria', aun así me arriesgo, es una oportunidad que no puedo perder; éxito en la prueba de combate reciclando una carta. Sin embargo a partir de ahí, todo fue a peor. Me cambio de localización; en esta segunda las cosas van medianamente bien hasta que me sale un bicho que tiene que ser matado con magia. Y yo no tengo actualmente nada con ese rasgo. Me vuelvo a la primera locacización, que tiene más objetos, a ver si encuentro algo que me sirva. Lo encuentro, pero no logro adquirirlo. Mal rollo. Vuelvo a esa segunda localización a intentar reducir el mazo pensando que si me sale otro esbirro puedo cerrar la localización, pero en vez del esbirro me sale el villano, y aunque le derroto, tiene a donde escapar... En este momento me queda una localización con pocas cartas (y un bicho que no puedo matar) y otra intacta pero que si exploro una bendición me como 2 de daño, y se que hay 3 bendiciones.... Pues venga, me voy a por el de las bendiciones, que puede haber un conjuro que a lo mejor me pueda ayudar... Salen cosas sin importancia... hasta que me toca una bendición. Ale, dos cartas menos (en realidad es solo 1, ya que ganas la bendición). Poco despues encuentro el hechizo, pero no es de combate, no me ayudará con el mosntruo ese de la otra localización, por lo que cuando vuelva allí (si logro volver), tendré que evadir hasta dar con el malo-malote. El tiempo empieza a ser un problema. Logro derrotar al esbirro de esa localización. Vuelvo a la única localización que queda. Me sale el monstruo de la magia, evado. Así varias veces... Se acaba el tiempo. De las tres cartas que quedaban en el mazo de localización, ¡¡¡ dos eran de ese mismo bicho !!! y la tercera, el villano (al que ya había derrotado una vez previamente). Total: misión no lograda.
Fácil, lo que se dice fácil, no es. Y siempre pendiente de que los dados se porten, al menos, en la media que se les espera.
Pues a mi no me parece fácil. No me han matado, pero supero las aventuras por que en los momentos claves aseguro los dados. Y aun con esas he tenido momentos de crisis.
Aventura Básica, escenario 1: superado en el segundo intento, el primero iba de novato. En la segunda ya sabía.
Aventura Básica, escenario 2: supero por muy poco en el primer intento; casi fallo por tiempo.
Aventura Básica, escenario 3: supero por muy poco en el primer intento; un mosntruo me hizo 4 de daño y me desmontó la mano; logré finalizarlo por los pelos con lo poco que me quedaba en el mazo.
Aventura Primera, escenario 1: supero en el primer intento muy agobiado por el tiempo.
Aventura Primera, escenario 2: fallo en el primer intento (y eso que no hay villano ni esbirro), pero me salió una barrera y un mostruo que no pude superar... superado en segundo intento.
No me parece fácil; hay que apurar mucho cuando usar los dados de más, y aun así confiar en que esos mismos dados no te la jueguen.
Aventura Primera, Escenario 3: primer intento fallido: primera exploración de la primera localización, me sale el esbirro y me digo ¡¡ bien , que suerte !! miro mi mano, vaya, no tengo 'artilleria', aun así me arriesgo, es una oportunidad que no puedo perder; éxito en la prueba de combate reciclando una carta. Sin embargo a partir de ahí, todo fue a peor. Me cambio de localización; en esta segunda las cosas van medianamente bien hasta que me sale un bicho que tiene que ser matado con magia. Y yo no tengo actualmente nada con ese rasgo. Me vuelvo a la primera locacización, que tiene más objetos, a ver si encuentro algo que me sirva. Lo encuentro, pero no logro adquirirlo. Mal rollo. Vuelvo a esa segunda localización a intentar reducir el mazo pensando que si me sale otro esbirro puedo cerrar la localización, pero en vez del esbirro me sale el villano, y aunque le derroto, tiene a donde escapar... En este momento me queda una localización con pocas cartas (y un bicho que no puedo matar) y otra intacta pero que si exploro una bendición me como 2 de daño, y se que hay 3 bendiciones.... Pues venga, me voy a por el de las bendiciones, que puede haber un conjuro que a lo mejor me pueda ayudar... Salen cosas sin importancia... hasta que me toca una bendición. Ale, dos cartas menos (en realidad es solo 1, ya que ganas la bendición). Poco despues encuentro el hechizo, pero no es de combate, no me ayudará con el mosntruo ese de la otra localización, por lo que cuando vuelva allí (si logro volver), tendré que evadir hasta dar con el malo-malote. El tiempo empieza a ser un problema. Logro derrotar al esbirro de esa localización. Vuelvo a la única localización que queda. Me sale el monstruo de la magia, evado. Así varias veces... Se acaba el tiempo. De las tres cartas que quedaban en el mazo de localización, ¡¡¡ dos eran de ese mismo bicho !!! y la tercera, el villano (al que ya había derrotado una vez previamente). Total: misión no lograda.
Fácil, lo que se dice fácil, no es. Y siempre pendiente de que los dados se porten, al menos, en la media que se les espera.