Viernes por la noche vinieron un par de colegas a casa a echar unas partidas. Solemos ser 4 o 5, y en previsión de ello dije que tenía una sorpresa preparada, que no era nada más y nada menos que un p&p de Study of Emerald al que tenía muchas ganas de jugar. Al ser solo 3 les dije que por lo que tengo entendido no es su mejor número, pero al final ellos tenían casi más ganas de catarlo que yo de sacarlo (que ya eran muchas) así que lo probamos. Y sí que es verdad que fue descafeinado respecto a partidas a 4 o 5, pero aún así pasamos un buen rato, y a los otros dos les encantó. Relato partida:
Yo, con el Agente Rojo, con 7-8 partidas de experiencia, y bando Lealista. Por otro lado, Verde y Azul, novatos en el juego.
De inicio, lo más reseñable es que salió la carta de Zombis en mesa, que es una carta que no me ha salido nunca en ninguna partida, y que temo que condicione mucho el juego. Verde se lanzó a por ella, y entre Azul y yo lo fuimos frenando, bien poniendo discos de bloqueo, bien igualando cubos.
Entre tanto, yo fui yendo a por cartas de Agentes, para sumar en mayorías y para poder asesinar agentes. Con la excusa, de paso vaciaba alguna localización disimuladamente. Y después de conseguir algún que otro agente, me fui a por algunas ciudades para empezar a puntuar.
Verde y Azul se estaban peleando por las mismas ciudades/cartas, lo cual me dejó vía libre para expandirme a mi antojo (problemas de jugar solo a 3). Sumé los puntos necesarios para ponerme en cabeza y empecé a echar cábalas sobre los bandos de cada uno, para ver si asesinando al agente principal de alguno podía cerrar la partida y ganar. Sospechaba que Verde, al ir a por los Zombis, podía ser Lealista, pero la verdad es que siendo yo Restauracionista también habría ido a por ellos, aunque solo fuera porque no lo cogieran los demás.
Mientras hacía mis cábalas, en un fatal despiste, Verde consiguió hacerse con sus ansiados zombis, y a partir de ahí cambió la partida. Azul me pidió ayuda, me dijo que Verde era Lealista seguro porque además de los zombis, las ciudades que había reclamado subían el track de guerra y no el de revolución, y que había que pararlo porque sino jugando la carta de zombis 3 veces ponía los 8 y cerraba la partida. Le dejé creer, como sugería, que yo también era Restauracionista, y que iríamos a por Verde. Pero claro, yo tampoco podía ir muy fuerte a por Verde por si de verdad era Lealista, que parecía probable.
En una de estas, Azul vio la oportunidad de desenmascararlo, usando él un agente doble para dejar a Verde solo con su agente principal, y que yo rematase matando al mismo, para que Verde revelara su identidad. Era la jugada que yo pretendía hacer contra Azul, pero no había hecho por si Verde era Lealista y me arrastraba a la derrota. Por un lado me resistí a ayudarlo, porque si Verde era Lealista le dejaba tocado (sin agentes) para remontar la situación. Pero al final pensé que casi era mejor saber qué era: si era Restauracionista me daba la partida, y sino ya tenía claro que había que ayudarlo a muerte. Ejecutamos el plan, y tal como decía Azul, verde era Lealista.
En este punto los zombis ya campaban por el mapa, partiendo de Madrid, provocando huida de agentes y algún que otro asesinato para rebajar su número y que Verde no cerrara la partida ya. Aquí me tuve que aliar con Azul de verdad, ya que si Verde cerraba ya, me pasaba en puntuación y ganaba él la partida, y hombre, yo creía que podíamos conseguir la victoria para el bando Lealista, pero siendo yo la superestrella jajajja Así que en una jugada bastante decisiva insté a Azul a que jugara Cthulu para cargarse París, que él dominaba, antes de que Verde se la arrebatase. Además se cargaba un zombi para dejarlo en 4, y que no acabase la partida con la siguiente carta de Zombis. Y como yo tenía un agente en la ciudad, pues también parecía que me sacrificaba por el equipo al sugerir la idea.
Con esta maniobra gané tiempo para que no ganara Verde la partida, creo que en este punto yo tenía 17 puntos y Verde 8, con lo que podía llegar a 22 conquistando París y cerrando con zombis. Azul andaba entre medio con 12 puntos, así que no podía cerrar en ese momento.
Mientras ellos peleaban al norte por la Haya y Berlín yo aproveché que me dejaron libre para anotarme Viena, y entonces sí, "traicioné" a Azul robándole San Petersburgo y subí el track de guerra lo justo para que Verde pudiera adelantar a Azul y yo llegara a los 30 puntos justos para detonar el final de la partida.
Partida entretenida que únicamente gané por mi mayor experiencia en el juego, puesto que Verde supo establecer posición dominante gracias a los zombis, y Azul hizo una lectura bastante correcta de la situación y de cómo controlarla. Como en muchos otros juegos, la clave de mi victoria fue que mis compañeros se pelearon entre ellos a muerte al no tener claro mi rol, y en una partida a 3, cuando dejas a uno libre...
Mención especial al momento del restauracionista invocando a Cthulu para hacer estallar una ciudad con amplia presencia Lealista, buenas risas nos echamos.
En resumen, a 4 y 5 el juego es brutal, pero a 3 me resultó entretenido, aunque claramente dos peldaños por debajo. Repetiría sin duda, aunque quizá es por el mono que tengo de repetir con 4-5 jugadores en la mesa.
Foto finish:

Tras esto, teníamos espacio para algo ligerito, y optamos por un Ratland, que hacía tiempo que Verde y yo queríamos jugar. Yo lo he jugado ultimamente, pero en plan light, en cambio con ellos sabía que íriamos a cuchillo, como así fue. La partida se la anotó Verde con 26 puntos, por 18 míos, y un sonrojante -2 de Azul, al que la suerte no le sonrió en la jugada clave, que paso a relatar:
Verde, jugador inicial de ronda, nadaba en la abundancia con 18 ratas y 9 quesos, mientras que Azul y yo estábamos algo mas pobres, con 15/12 ratas, y 4/1 quesos respectivamente. Y sale el evento de que solo se pueden poner 3 ratas en criadero/despensa, que sirven para ambas tareas (procrear y defender). Les expliqué lo que quería decir, miraron a su tablero durante 2-3 segundos y al levantar la mirada Azul me señala y dice "mira como se ríe el cabrón" xDDDDD
Estaba claro, si atacabas con todo te lo llevabas todo, y todos sabíamos que las de ganar las tenía yo, que al ser el último y con un solo queso, nadie me iba a atacar. Aún así, dudé que Azul no me hiciera la jugarreta de ir a buscar quesos en lugar de atacar a Azul, para dejarme sin quesos si lo fiaba todo al ataque a su guarida, pero no creí que malgastara la oportunidad de robar mogollón de quesos a Verde, como así fue. El resultado fue que Verde puso 3 a defensa/procrear, 7 para robar los 4 quesos de Azul, y otras 8 ratas a buscar, mientras Azul puso 3 a defensa y 12 al ataque, y yo puse 10 al ataque y 2 a procrear. Resultado final: Verde conservó 3 quesos y sacó 6 o 7 más con las ratas que fueron a explorar. Azul se quedó solo con 2 quesos, y palmaron 10 ratas, y yo me saqué 7 quesos.
A partir de ese momento Verde no cedió la delantera, y Azul ya no levantó cabeza.
Muy divertido, con ganas de repetir también.
Finalmente, sábado por la tarde partida con mi hermana y mi sobrina a Chariot Race, un juego de carreras de cuádrigas que tiene mi sobrina, similar a Formula D pero de menor dureza. Las cuádrigas tienen puntos de estructura, que condicionan la velocidad a la que puedes ir. La velocidad a la que vas, que la eliges en cada turno, condiciona cuantos dados tiras. Estos dados pueden hacerte subir/bajar velocidad, permitir cambios de carril, hacer ataques a rivales o ganar puntos de suerte. La velocidad hay que controlarla al llegar a las curvas, como en Formula D. Y los puntos de suerte te permiten retirar dados y reparar el carro.
Al jugar solo 3, y ser para hasta 6 jugadores, jugamos con 2 cuádrigas cada uno. Mi sobrina siempre va a por mí porque dice que siempre gano (y razón no le falta), pero es un poco enfermizo. Aunque no vaya ganando, ella siempre me pegará a mí, porque es a mí a quien quiere ver hundido en la miseria, sin importar que gane ella o que gane otro. Ya sabiéndolo puse la directa de antemano y tuve suerte de dejarla atrás en la primera curva. En la primera vuelta iban destacadas una cuádriga mía (negra) y una de mi hermana (amarilla), con la otra mía (azul) pisándoles los talones. Las dos de mi sobrina (rojo y verde) iban más atrás junto a otra de mi hermana.
Una de las cuádrigas de mi sobrina, la roja, tuvo muy mala suerte (y algo de mala planificación) y se estampó contra un pilar, por lo que quedó automáticamente fuera de la partida, tal como se ve en la foto finish de la 1a vuelta (el juego es a 2 vueltas):

En la segunda vuelta, mi cuádriga azul iba algo tocada, así que se sacrificó por el equipo y se chocó contra la amarilla de mi hermana y le dejó varios regalitos por el camino. La negra puso la directa, y la amarilla vio su velocidad reducida, pero se vengó sacando a la azul de la carrera. Las dos que venían por detrás arriesgaron a tope, pues se jugaban la tercera plaza. La verde de mi hermana cayó en la curva, y la lila de mi sobrina pegó una remontada brutal, llegando hasta la amarilla de mi hermana y dándole la puntilla con dos certeros jabalinazos. Así las cosas, victoria plácida para mi cuádriga negra, y sorprendente 2a posición para la cuádriga que iba última en la primera vuelta, por destrucción del resto de oponentes. Y mi sobrina algo más contenta que al principio de la partida, cuando tenía una cuádriga fuera y otra última, pero igualmente mosqueada porque "es que el tío ha vuelto a ganar".
Me gusta mucho este juego, complejidad suficiente para que la toma de decisión sea interesante, algo de azar, interacción puteo, y la simplicidad suficiente para jugarlo con jugadores casuals. Recomiendo.

Yo, con el Agente Rojo, con 7-8 partidas de experiencia, y bando Lealista. Por otro lado, Verde y Azul, novatos en el juego.
De inicio, lo más reseñable es que salió la carta de Zombis en mesa, que es una carta que no me ha salido nunca en ninguna partida, y que temo que condicione mucho el juego. Verde se lanzó a por ella, y entre Azul y yo lo fuimos frenando, bien poniendo discos de bloqueo, bien igualando cubos.
Entre tanto, yo fui yendo a por cartas de Agentes, para sumar en mayorías y para poder asesinar agentes. Con la excusa, de paso vaciaba alguna localización disimuladamente. Y después de conseguir algún que otro agente, me fui a por algunas ciudades para empezar a puntuar.
Verde y Azul se estaban peleando por las mismas ciudades/cartas, lo cual me dejó vía libre para expandirme a mi antojo (problemas de jugar solo a 3). Sumé los puntos necesarios para ponerme en cabeza y empecé a echar cábalas sobre los bandos de cada uno, para ver si asesinando al agente principal de alguno podía cerrar la partida y ganar. Sospechaba que Verde, al ir a por los Zombis, podía ser Lealista, pero la verdad es que siendo yo Restauracionista también habría ido a por ellos, aunque solo fuera porque no lo cogieran los demás.
Mientras hacía mis cábalas, en un fatal despiste, Verde consiguió hacerse con sus ansiados zombis, y a partir de ahí cambió la partida. Azul me pidió ayuda, me dijo que Verde era Lealista seguro porque además de los zombis, las ciudades que había reclamado subían el track de guerra y no el de revolución, y que había que pararlo porque sino jugando la carta de zombis 3 veces ponía los 8 y cerraba la partida. Le dejé creer, como sugería, que yo también era Restauracionista, y que iríamos a por Verde. Pero claro, yo tampoco podía ir muy fuerte a por Verde por si de verdad era Lealista, que parecía probable.
En una de estas, Azul vio la oportunidad de desenmascararlo, usando él un agente doble para dejar a Verde solo con su agente principal, y que yo rematase matando al mismo, para que Verde revelara su identidad. Era la jugada que yo pretendía hacer contra Azul, pero no había hecho por si Verde era Lealista y me arrastraba a la derrota. Por un lado me resistí a ayudarlo, porque si Verde era Lealista le dejaba tocado (sin agentes) para remontar la situación. Pero al final pensé que casi era mejor saber qué era: si era Restauracionista me daba la partida, y sino ya tenía claro que había que ayudarlo a muerte. Ejecutamos el plan, y tal como decía Azul, verde era Lealista.
En este punto los zombis ya campaban por el mapa, partiendo de Madrid, provocando huida de agentes y algún que otro asesinato para rebajar su número y que Verde no cerrara la partida ya. Aquí me tuve que aliar con Azul de verdad, ya que si Verde cerraba ya, me pasaba en puntuación y ganaba él la partida, y hombre, yo creía que podíamos conseguir la victoria para el bando Lealista, pero siendo yo la superestrella jajajja Así que en una jugada bastante decisiva insté a Azul a que jugara Cthulu para cargarse París, que él dominaba, antes de que Verde se la arrebatase. Además se cargaba un zombi para dejarlo en 4, y que no acabase la partida con la siguiente carta de Zombis. Y como yo tenía un agente en la ciudad, pues también parecía que me sacrificaba por el equipo al sugerir la idea.
Con esta maniobra gané tiempo para que no ganara Verde la partida, creo que en este punto yo tenía 17 puntos y Verde 8, con lo que podía llegar a 22 conquistando París y cerrando con zombis. Azul andaba entre medio con 12 puntos, así que no podía cerrar en ese momento.
Mientras ellos peleaban al norte por la Haya y Berlín yo aproveché que me dejaron libre para anotarme Viena, y entonces sí, "traicioné" a Azul robándole San Petersburgo y subí el track de guerra lo justo para que Verde pudiera adelantar a Azul y yo llegara a los 30 puntos justos para detonar el final de la partida.
Partida entretenida que únicamente gané por mi mayor experiencia en el juego, puesto que Verde supo establecer posición dominante gracias a los zombis, y Azul hizo una lectura bastante correcta de la situación y de cómo controlarla. Como en muchos otros juegos, la clave de mi victoria fue que mis compañeros se pelearon entre ellos a muerte al no tener claro mi rol, y en una partida a 3, cuando dejas a uno libre...
Mención especial al momento del restauracionista invocando a Cthulu para hacer estallar una ciudad con amplia presencia Lealista, buenas risas nos echamos.
En resumen, a 4 y 5 el juego es brutal, pero a 3 me resultó entretenido, aunque claramente dos peldaños por debajo. Repetiría sin duda, aunque quizá es por el mono que tengo de repetir con 4-5 jugadores en la mesa.
Foto finish:

Tras esto, teníamos espacio para algo ligerito, y optamos por un Ratland, que hacía tiempo que Verde y yo queríamos jugar. Yo lo he jugado ultimamente, pero en plan light, en cambio con ellos sabía que íriamos a cuchillo, como así fue. La partida se la anotó Verde con 26 puntos, por 18 míos, y un sonrojante -2 de Azul, al que la suerte no le sonrió en la jugada clave, que paso a relatar:
Verde, jugador inicial de ronda, nadaba en la abundancia con 18 ratas y 9 quesos, mientras que Azul y yo estábamos algo mas pobres, con 15/12 ratas, y 4/1 quesos respectivamente. Y sale el evento de que solo se pueden poner 3 ratas en criadero/despensa, que sirven para ambas tareas (procrear y defender). Les expliqué lo que quería decir, miraron a su tablero durante 2-3 segundos y al levantar la mirada Azul me señala y dice "mira como se ríe el cabrón" xDDDDD
Estaba claro, si atacabas con todo te lo llevabas todo, y todos sabíamos que las de ganar las tenía yo, que al ser el último y con un solo queso, nadie me iba a atacar. Aún así, dudé que Azul no me hiciera la jugarreta de ir a buscar quesos en lugar de atacar a Azul, para dejarme sin quesos si lo fiaba todo al ataque a su guarida, pero no creí que malgastara la oportunidad de robar mogollón de quesos a Verde, como así fue. El resultado fue que Verde puso 3 a defensa/procrear, 7 para robar los 4 quesos de Azul, y otras 8 ratas a buscar, mientras Azul puso 3 a defensa y 12 al ataque, y yo puse 10 al ataque y 2 a procrear. Resultado final: Verde conservó 3 quesos y sacó 6 o 7 más con las ratas que fueron a explorar. Azul se quedó solo con 2 quesos, y palmaron 10 ratas, y yo me saqué 7 quesos.
A partir de ese momento Verde no cedió la delantera, y Azul ya no levantó cabeza.
Muy divertido, con ganas de repetir también.
Finalmente, sábado por la tarde partida con mi hermana y mi sobrina a Chariot Race, un juego de carreras de cuádrigas que tiene mi sobrina, similar a Formula D pero de menor dureza. Las cuádrigas tienen puntos de estructura, que condicionan la velocidad a la que puedes ir. La velocidad a la que vas, que la eliges en cada turno, condiciona cuantos dados tiras. Estos dados pueden hacerte subir/bajar velocidad, permitir cambios de carril, hacer ataques a rivales o ganar puntos de suerte. La velocidad hay que controlarla al llegar a las curvas, como en Formula D. Y los puntos de suerte te permiten retirar dados y reparar el carro.
Al jugar solo 3, y ser para hasta 6 jugadores, jugamos con 2 cuádrigas cada uno. Mi sobrina siempre va a por mí porque dice que siempre gano (y razón no le falta), pero es un poco enfermizo. Aunque no vaya ganando, ella siempre me pegará a mí, porque es a mí a quien quiere ver hundido en la miseria, sin importar que gane ella o que gane otro. Ya sabiéndolo puse la directa de antemano y tuve suerte de dejarla atrás en la primera curva. En la primera vuelta iban destacadas una cuádriga mía (negra) y una de mi hermana (amarilla), con la otra mía (azul) pisándoles los talones. Las dos de mi sobrina (rojo y verde) iban más atrás junto a otra de mi hermana.
Una de las cuádrigas de mi sobrina, la roja, tuvo muy mala suerte (y algo de mala planificación) y se estampó contra un pilar, por lo que quedó automáticamente fuera de la partida, tal como se ve en la foto finish de la 1a vuelta (el juego es a 2 vueltas):

En la segunda vuelta, mi cuádriga azul iba algo tocada, así que se sacrificó por el equipo y se chocó contra la amarilla de mi hermana y le dejó varios regalitos por el camino. La negra puso la directa, y la amarilla vio su velocidad reducida, pero se vengó sacando a la azul de la carrera. Las dos que venían por detrás arriesgaron a tope, pues se jugaban la tercera plaza. La verde de mi hermana cayó en la curva, y la lila de mi sobrina pegó una remontada brutal, llegando hasta la amarilla de mi hermana y dándole la puntilla con dos certeros jabalinazos. Así las cosas, victoria plácida para mi cuádriga negra, y sorprendente 2a posición para la cuádriga que iba última en la primera vuelta, por destrucción del resto de oponentes. Y mi sobrina algo más contenta que al principio de la partida, cuando tenía una cuádriga fuera y otra última, pero igualmente mosqueada porque "es que el tío ha vuelto a ganar".
Me gusta mucho este juego, complejidad suficiente para que la toma de decisión sea interesante, algo de azar, interacción puteo, y la simplicidad suficiente para jugarlo con jugadores casuals. Recomiendo.





