Así a ojo, creo que una democracia 2.0 (por llamarla de alguna forma) con mecanismos participativos digitales etc, traería mucho más bien que mal. Aunque la puerta a la vulnerabilidad digital está abierta, creo sinceramente que el margen de error sería inferior a lo que ganaríamos a gran escala.
Al fin y al cabo nadie pondría la mano en el fuego en asegurar que no hay ni un solo tongo en ninguna de las miles de mesas electorales que hay en España. ¿O sí?
Al fin y al cabo nadie pondría la mano en el fuego en asegurar que no hay ni un solo tongo en ninguna de las miles de mesas electorales que hay en España. ¿O sí?