Cita de: guderian2 en 29 de Marzo de 2010, 12:27:05
Nada más sacar el juego de la caja, el tipo en cuestión me dice que el tablero está un poco arqueado por el doblez, así que lo coge y se pone a doblarlo en sentido contrario al doblez hasta que lo parte por la mitad. Todo eso sin pedirme permiso, claro. Una vez lo parte, en vez de pedir excusas, dice que eso se arregla con celo y que ahora queda mejor.
Tenias que haberle dicho que tenía la nariz un poco torcida, le metes un buen directo y luego, en lugar de excusarte, afirmas que el sangrado se arregla con betadine y que ahora el careto que tenía de impresentable se nota menos.