Os presento a mi sucesor en el cargo, todo un caballero: Silverman
Está activo en la BSK desde el 13 de Julio de 2010 quien en un tiempo relativamente corto ha participado en el foro con 336 mensajes que no está nada mal.
Os dejo son su presentación y le deseo toda la suerte del mundo para esta semana y para siempre:
"Primeramente deseo agradecer a Felisanta88 la deferencia que ha tenido conmigo al designarme como su sucesor; sinceramente creo que mi bagaje en la BSK tanto en tiempo como en aportaciones es bastante modesto comparado con otros foreros, supongo que el hecho de existir 124 Baronets previos acota acusadamente los futuribles candidatos, lo cual dicho sea de paso, es una muestra de la fortaleza de este portal. No obstante, intentaré hacerlo lo mejor que pueda y contestar a todas las preguntas que se me formulen.
Me llamo Josep Sánchez Sánchez, nací el 19 de julio de 1965 en Barcelona aunque siempre he vivido en Hospitalet de Llobregat. Hijo único de padres catalanes y abuelos murcianos, mi padre era peón metalúrgico y mi madre ama de casa.
Fui un niño enfermizo y según mis abuelas "estrambótico" rematado, pues en el colegio lo que menos me agradaba era el dibujo y las manualidades, lo que más las matemáticas y por supuesto la historia; nunca me gustó jugar al fútbol prefiriendo los "indios" o jugar solo al ajedrez (nadie en mi familia sabía jugarlo). Mi afición a los juegos de mesa viene desde siempre. Recuerdo una de esas cajas de Juegos Reunidos que me regalaron a los 7 años, todavía la conservo. Allí aprendí a jugar al ajedrez leyendo el manual, me pasaba horas y horas jugando y probando todos aquellos juegos. Mis primos y compañeros de colegio no podían seguirme en este campo, les faltaba paciencia para jugar.
Mi Señora Madre dice que hubiera deseado tener más hijos, pero que tras tenerme a mí se le quitaron las ganas de tener más. Mi padre por otro lado, es un hombre noble pero algo bruto y no entendía esta afición. A partir de mis 15 años, me humillaba con frases del estilo "¿...No te da vergüenza con lo grande que eres y todavía jugando a los soldaditos?" De manera que empecé a practicarla en secreto, cuando no había nadie en casa o en la de alguno de mis amigos. Hasta que un día con 27 años me harté y le solté a la cara lo que opinaba del fútbol -es un forofo del Real Madrid- y de que los jugadores se tocasen "el paquete" y el culo, mientras los que jugamos a tablero como mucho nos damos la mano. Y ya no ha vuelto a burlarse más.
Entre los 12 y 14 años jugué bastante al Monopoly con un par de amigos. Con los compañeros de colegio hacíamos nuestras "batallas" en hojas cuadriculadas y resolviendo con un dado. A los 16 descubrí el primer auténtico wargueim cuando uno adquirió el III Reich de Avalon Hill; resultaba demasiado complejo y largo para nosotros pero nos divertimos con él.
El primero que me compré fue el Trafalgar de la NAC a los 16 años, el reglamento era una broma impresa en un cartón separador del mapa, de modo que tuve de hacerle uno. A partir de aquí empecemos a jugar más esporádicamente al empezar a salir con chicas (o intentarlo).
Después de cumplir el servicio militar con 21 años compré algunos juegos de Avalon Hill, eran mejores y más caros pero el grupo del colegio fue rompiéndose con los noviazgos, cambios de domicilio, etc y a partir de aquí si jugaba a algo era en solitario.
...Hasta que en 1992 con 27 años me topé con un viejo compañero de colegio, no teníamos mucha confianza pues él era un año mayor e iba consecuentemente un curso por delante, resultando que también era un gran aficionado a los wargueims, extremo que yo ignoraba. José Antonio -que así se llama- formaba parte del hoy extinto Club Andelkrag, ubicado en el Centro Cultural del Barrio de San Andrés de Barcelona. Ambos estábamos solteros de manera que pudimos compartir muchos momentos lúdicos.
A pesar de desear independizarme desde bien joven, no he podido hacerlo al tener que contar únicamente con mi salario el cual nunca me ha alcanzado para pagar un alquiler o una hipoteca y no morir en el intento. Pienso que eso de los préstamos es tu segura futura ruina, en mi vida he pedido ninguno y espero morirme sin hacerlo.
Siempre he sido un inconformista, aunque con los años he dejado atrás el radicalismo juvenil y he aprendido a aceptar esta sociedad tal y como es. Fiel a ese estilo nunca me planteé antes de los 30 años casarme y todavía menos tener hijos, y después de esa edad las circunstancias ya han sido otras. De forma que me he convertido en un soltero gruñón y lo de encontrar pareja es la tercera de mis prioridades actualmente.
Aparte de probar nuevos sistemas de reglas para wargueims y fabricar fichas caseras, entre 1998 y el 2000 diseñé y fabriqué dos prototipos de un juego de tablero geométrico con figuras, mi intención era hacer algo más rápido y con más combinaciones que el ajedrez. Llegué a registrar el diseño, el nombre y el Modelo de Utilidad, pero obviamente fracasé. Ahora tengo en casa un juego único en el mundo.
En 1999 me compré mi primer ordenador, aunque no me conecté a Internet hasta 2009. Esos diez años los pasé jugando en solitario con el PC, hasta el punto de perder el contacto humano con otros aficionados exceptuando esporádicamente a mi amigo José Antonio. Llegó un momento en que los wargueims llegaron a agobiarme, especialmente los denominados "monstruos" de miles de fichas y centenares de horas para maniobrarlos. No pude con ellos. De modo que me decanté por lo que antes llamábamos "temáticos", aunque por estas fechas no tenía con quién jugarlos.
Las vicisitudes que tuve con la línea ADSL fueron numerosas y esperadas, una de las razones por las que no me conecté antes. Estoy convencido de que soy un gafe informático. Sin embargo al entrar en la red me apercibí de que había estado en la inopia, y a partir de aquí accedí a diversos foros, entre ellos la BSK, contactando con otros aficionados "estrambóticos". En 2010 descubrí el grupo de La Tecla Sala -la tengo a 250 m. de casa ¡y no me había enterado!- a la gente del Bar Queimada -¡26 años en funcionamiento y sin enterarme!- y especialmente al Club Rvbicon de simulaciones históricas, el cual formaron tres amigos por el 2008 y actualmente somos casi 30 miembros que una vez dentro nos hemos hecho todos amigos.
Aquí en la BSK descubrí lo que eran los "Eurogueims", la tipología de juego que más me agrada actualmente; también descubrí los wargueims con motor de cartas que permiten unas partidas más cortas y hasta un desarrollo más histórico.
Mirándolo con la justa perspectiva que sólo el tiempo regala, ahora me apercibo que en los 10 años que estuve jugando solo con el PC sin conexión externa, no conocí a nadie y se me agrió el carácter. Volver a poder jugar en persona me ha resultado muy positivo y revitalizador. Un ordenador no comete errores, de manera que jugar contra un programa se acaba convirtiendo en algo monótono. En cambio los humanos somos impredecibles y cometemos errores de bulto, lo cual hace más variadas y divertidas las partidas. Y de paso te socializas más con personas afines a tus gustos.
De lo anterior se puede entresacar mi filosofía particular hacia el juego, yo juego para divertirme y reírme, veo esta afición como algo social y lúdico y no como una competición. Me importa poco perder dos partidas seguidas si me he reído en su desempeño.
Sólo me falta añadir que desde 1995 al 1998 fui jugador federado de ajedrez, era de los malos y me faltaba "espíritu competitivo". Sólo tomé parte en un par de torneos y no me agradaba la tensión que se vivía en el ambiente.
Desafortunadamente desde hace un par de años me he tenido también que poner a estudiar en serio, de forma que no tengo mucho tiempo para jugar; hay multitud de juegos que aún no he probado por lo que a pesar de mi edad me considero un novato en este mundo.
Podéis formularme cualquiera otra inquietud, ahora paso a relatar las tres anécdotas, una de ellas es falsa:
1 - Recién nacido en el hospital, una enfermera negligente me clavó un alfiler en un brazo e insólitamente se quedó dentro e inmóvil junto a un hueso. 12 años después y tras un mal gesto, el alfiler se movió incapacitándome el brazo. Me lo abrieron y me lo sacaron de dentro. Los médicos no daban crédito.
2 - Me saqué el Carnet de conducir a los 22 años y en los seis primeros meses de llevar la "L", tuve dos partes de accidente, sólo uno de ellos terminó en juicio.
3 - Durante un tiempo me dediqué a ser masajista terapéutico a domicilio. Las mujeres me pagaban por que las tocase. Llegué a tener bastantes prostitutas y "Madames" entre mi clientela. Alguna vez llegué a vivir situaciones curiosas, como que alguna chica de las numerosas que "trabajaban" en un piso me confundiese con un cliente, o tener que esconderme en el lavabo o en un armario cuando se presentaba alguno de improviso.
Saludos cordiales."
Está activo en la BSK desde el 13 de Julio de 2010 quien en un tiempo relativamente corto ha participado en el foro con 336 mensajes que no está nada mal.
Os dejo son su presentación y le deseo toda la suerte del mundo para esta semana y para siempre:
"Primeramente deseo agradecer a Felisanta88 la deferencia que ha tenido conmigo al designarme como su sucesor; sinceramente creo que mi bagaje en la BSK tanto en tiempo como en aportaciones es bastante modesto comparado con otros foreros, supongo que el hecho de existir 124 Baronets previos acota acusadamente los futuribles candidatos, lo cual dicho sea de paso, es una muestra de la fortaleza de este portal. No obstante, intentaré hacerlo lo mejor que pueda y contestar a todas las preguntas que se me formulen.
Me llamo Josep Sánchez Sánchez, nací el 19 de julio de 1965 en Barcelona aunque siempre he vivido en Hospitalet de Llobregat. Hijo único de padres catalanes y abuelos murcianos, mi padre era peón metalúrgico y mi madre ama de casa.
Fui un niño enfermizo y según mis abuelas "estrambótico" rematado, pues en el colegio lo que menos me agradaba era el dibujo y las manualidades, lo que más las matemáticas y por supuesto la historia; nunca me gustó jugar al fútbol prefiriendo los "indios" o jugar solo al ajedrez (nadie en mi familia sabía jugarlo). Mi afición a los juegos de mesa viene desde siempre. Recuerdo una de esas cajas de Juegos Reunidos que me regalaron a los 7 años, todavía la conservo. Allí aprendí a jugar al ajedrez leyendo el manual, me pasaba horas y horas jugando y probando todos aquellos juegos. Mis primos y compañeros de colegio no podían seguirme en este campo, les faltaba paciencia para jugar.
Mi Señora Madre dice que hubiera deseado tener más hijos, pero que tras tenerme a mí se le quitaron las ganas de tener más. Mi padre por otro lado, es un hombre noble pero algo bruto y no entendía esta afición. A partir de mis 15 años, me humillaba con frases del estilo "¿...No te da vergüenza con lo grande que eres y todavía jugando a los soldaditos?" De manera que empecé a practicarla en secreto, cuando no había nadie en casa o en la de alguno de mis amigos. Hasta que un día con 27 años me harté y le solté a la cara lo que opinaba del fútbol -es un forofo del Real Madrid- y de que los jugadores se tocasen "el paquete" y el culo, mientras los que jugamos a tablero como mucho nos damos la mano. Y ya no ha vuelto a burlarse más.
Entre los 12 y 14 años jugué bastante al Monopoly con un par de amigos. Con los compañeros de colegio hacíamos nuestras "batallas" en hojas cuadriculadas y resolviendo con un dado. A los 16 descubrí el primer auténtico wargueim cuando uno adquirió el III Reich de Avalon Hill; resultaba demasiado complejo y largo para nosotros pero nos divertimos con él.
El primero que me compré fue el Trafalgar de la NAC a los 16 años, el reglamento era una broma impresa en un cartón separador del mapa, de modo que tuve de hacerle uno. A partir de aquí empecemos a jugar más esporádicamente al empezar a salir con chicas (o intentarlo).
Después de cumplir el servicio militar con 21 años compré algunos juegos de Avalon Hill, eran mejores y más caros pero el grupo del colegio fue rompiéndose con los noviazgos, cambios de domicilio, etc y a partir de aquí si jugaba a algo era en solitario.
...Hasta que en 1992 con 27 años me topé con un viejo compañero de colegio, no teníamos mucha confianza pues él era un año mayor e iba consecuentemente un curso por delante, resultando que también era un gran aficionado a los wargueims, extremo que yo ignoraba. José Antonio -que así se llama- formaba parte del hoy extinto Club Andelkrag, ubicado en el Centro Cultural del Barrio de San Andrés de Barcelona. Ambos estábamos solteros de manera que pudimos compartir muchos momentos lúdicos.
A pesar de desear independizarme desde bien joven, no he podido hacerlo al tener que contar únicamente con mi salario el cual nunca me ha alcanzado para pagar un alquiler o una hipoteca y no morir en el intento. Pienso que eso de los préstamos es tu segura futura ruina, en mi vida he pedido ninguno y espero morirme sin hacerlo.
Siempre he sido un inconformista, aunque con los años he dejado atrás el radicalismo juvenil y he aprendido a aceptar esta sociedad tal y como es. Fiel a ese estilo nunca me planteé antes de los 30 años casarme y todavía menos tener hijos, y después de esa edad las circunstancias ya han sido otras. De forma que me he convertido en un soltero gruñón y lo de encontrar pareja es la tercera de mis prioridades actualmente.
Aparte de probar nuevos sistemas de reglas para wargueims y fabricar fichas caseras, entre 1998 y el 2000 diseñé y fabriqué dos prototipos de un juego de tablero geométrico con figuras, mi intención era hacer algo más rápido y con más combinaciones que el ajedrez. Llegué a registrar el diseño, el nombre y el Modelo de Utilidad, pero obviamente fracasé. Ahora tengo en casa un juego único en el mundo.
En 1999 me compré mi primer ordenador, aunque no me conecté a Internet hasta 2009. Esos diez años los pasé jugando en solitario con el PC, hasta el punto de perder el contacto humano con otros aficionados exceptuando esporádicamente a mi amigo José Antonio. Llegó un momento en que los wargueims llegaron a agobiarme, especialmente los denominados "monstruos" de miles de fichas y centenares de horas para maniobrarlos. No pude con ellos. De modo que me decanté por lo que antes llamábamos "temáticos", aunque por estas fechas no tenía con quién jugarlos.
Las vicisitudes que tuve con la línea ADSL fueron numerosas y esperadas, una de las razones por las que no me conecté antes. Estoy convencido de que soy un gafe informático. Sin embargo al entrar en la red me apercibí de que había estado en la inopia, y a partir de aquí accedí a diversos foros, entre ellos la BSK, contactando con otros aficionados "estrambóticos". En 2010 descubrí el grupo de La Tecla Sala -la tengo a 250 m. de casa ¡y no me había enterado!- a la gente del Bar Queimada -¡26 años en funcionamiento y sin enterarme!- y especialmente al Club Rvbicon de simulaciones históricas, el cual formaron tres amigos por el 2008 y actualmente somos casi 30 miembros que una vez dentro nos hemos hecho todos amigos.
Aquí en la BSK descubrí lo que eran los "Eurogueims", la tipología de juego que más me agrada actualmente; también descubrí los wargueims con motor de cartas que permiten unas partidas más cortas y hasta un desarrollo más histórico.
Mirándolo con la justa perspectiva que sólo el tiempo regala, ahora me apercibo que en los 10 años que estuve jugando solo con el PC sin conexión externa, no conocí a nadie y se me agrió el carácter. Volver a poder jugar en persona me ha resultado muy positivo y revitalizador. Un ordenador no comete errores, de manera que jugar contra un programa se acaba convirtiendo en algo monótono. En cambio los humanos somos impredecibles y cometemos errores de bulto, lo cual hace más variadas y divertidas las partidas. Y de paso te socializas más con personas afines a tus gustos.
De lo anterior se puede entresacar mi filosofía particular hacia el juego, yo juego para divertirme y reírme, veo esta afición como algo social y lúdico y no como una competición. Me importa poco perder dos partidas seguidas si me he reído en su desempeño.
Sólo me falta añadir que desde 1995 al 1998 fui jugador federado de ajedrez, era de los malos y me faltaba "espíritu competitivo". Sólo tomé parte en un par de torneos y no me agradaba la tensión que se vivía en el ambiente.
Desafortunadamente desde hace un par de años me he tenido también que poner a estudiar en serio, de forma que no tengo mucho tiempo para jugar; hay multitud de juegos que aún no he probado por lo que a pesar de mi edad me considero un novato en este mundo.
Podéis formularme cualquiera otra inquietud, ahora paso a relatar las tres anécdotas, una de ellas es falsa:
1 - Recién nacido en el hospital, una enfermera negligente me clavó un alfiler en un brazo e insólitamente se quedó dentro e inmóvil junto a un hueso. 12 años después y tras un mal gesto, el alfiler se movió incapacitándome el brazo. Me lo abrieron y me lo sacaron de dentro. Los médicos no daban crédito.
2 - Me saqué el Carnet de conducir a los 22 años y en los seis primeros meses de llevar la "L", tuve dos partes de accidente, sólo uno de ellos terminó en juicio.
3 - Durante un tiempo me dediqué a ser masajista terapéutico a domicilio. Las mujeres me pagaban por que las tocase. Llegué a tener bastantes prostitutas y "Madames" entre mi clientela. Alguna vez llegué a vivir situaciones curiosas, como que alguna chica de las numerosas que "trabajaban" en un piso me confundiese con un cliente, o tener que esconderme en el lavabo o en un armario cuando se presentaba alguno de improviso.
Saludos cordiales."





