Pues yo voy a dar mi impresión como Otomano. No quise hacer la típica apertura de salir en tromba a por Hungría, sino que me la jugué a que me sirviera como zona tampón con el Habsburgo. Yo seguía en guerra con Hungría, por lo que podía campar por alli sin problemas, y sin embargo el Habsburgo no podría hacer lo mismo. Además, dejé descolocados a mis compañeros al autojugarme una Revuelta en Egipto, con la previsión de conseguir PVs relativamente fáciles; pero ahí quién vio el chollo fue Inglaterra.
Por otra parte, me vi en la mano con la carta de Preparaciones de Primavera, por lo que decidí arreglar una Alianza con el Habsburgo y realizar un asalto sorpresa sobre Venecia. A cambio yo debía tomar Buda y acto seguido ofrecer la paz al Habsburgo, dándole un PV. Pero una serie de cartas de valor bajo en mano me impedía poner en práctica lo acordado en poco tiempo, y el Emperador se temió una traición y procedió a llenar Buda de churumbeles Húngaros.
Todo y eso, mi plan seguía en pie, seguir con una puntuación de bajo nivel a la espera de iniciar la piratería, de manera que mis víctimas no fueran demasiado reticentes a otorgarme PVs por piratería. Remarcar que en esta edición del 500 Aniversario la piratería está limitada a 4 intentos por turno.
Pero todo mi plan giraba en torno a una carta, Matrimonio Diplomático, y en la esperanza de que no cayera en manos del Emperador. No fue así, y tras algunas escaramuzas con el Papa por el tema veneciano, una vez acumulados 20 puntos llegó la hora del asalto a Buda. En este punto cabe destacar la quasi victoria francesa en Navarra, a cuyo frustrado intento contribuí rescatando al Emperador y gastando una preciada carta que eliminaba mercenarios. Esas altruistas acciones (necesarias por otra parte) se revelaron fatales en el asalto final a Buda, para el que disponía de las cartas de Akinji Raiders y Roxelana. Al final, un solo hit me privó de los 25 puntos necesarios para la victoria (que no sería tal, pues Lutero ganó con 26).
Creo que habría que limitar de algún modo los PV provinentes de las guerras externas, son cartas que están pensadas para fastidiar al inglés y el otomano, y no para que estos saquen provecho. Por lo demás, diversión a raudales
Por otra parte, me vi en la mano con la carta de Preparaciones de Primavera, por lo que decidí arreglar una Alianza con el Habsburgo y realizar un asalto sorpresa sobre Venecia. A cambio yo debía tomar Buda y acto seguido ofrecer la paz al Habsburgo, dándole un PV. Pero una serie de cartas de valor bajo en mano me impedía poner en práctica lo acordado en poco tiempo, y el Emperador se temió una traición y procedió a llenar Buda de churumbeles Húngaros.
Todo y eso, mi plan seguía en pie, seguir con una puntuación de bajo nivel a la espera de iniciar la piratería, de manera que mis víctimas no fueran demasiado reticentes a otorgarme PVs por piratería. Remarcar que en esta edición del 500 Aniversario la piratería está limitada a 4 intentos por turno.
Pero todo mi plan giraba en torno a una carta, Matrimonio Diplomático, y en la esperanza de que no cayera en manos del Emperador. No fue así, y tras algunas escaramuzas con el Papa por el tema veneciano, una vez acumulados 20 puntos llegó la hora del asalto a Buda. En este punto cabe destacar la quasi victoria francesa en Navarra, a cuyo frustrado intento contribuí rescatando al Emperador y gastando una preciada carta que eliminaba mercenarios. Esas altruistas acciones (necesarias por otra parte) se revelaron fatales en el asalto final a Buda, para el que disponía de las cartas de Akinji Raiders y Roxelana. Al final, un solo hit me privó de los 25 puntos necesarios para la victoria (que no sería tal, pues Lutero ganó con 26).
Creo que habría que limitar de algún modo los PV provinentes de las guerras externas, son cartas que están pensadas para fastidiar al inglés y el otomano, y no para que estos saquen provecho. Por lo demás, diversión a raudales

