Este juego me interesaba ligeramente, pero a un precio desorbitado me niego, ya son demasiados euros para largarlos por ahí con alegría. Aparte, aunque el Herejía de Horus me atrae por concepto y demás, aunque parezca una chorrada no me gusta del todo visualmente, sobre todo esas peanas con dos marines en plan parejita.
Por otra parte mirad, yo es que sencillamente flipo con los precios en España. Es que no entiendo como es posible que salgan cantidad de juegos a semejantes eurazos...
Lo que en Alemania vale 50, aquí vale 70, con un poder adquisitivo mucho menor. ¿Es que somos tontos, o hay matices de mercado que se escapan al entendimiento de los pobres compradores portenciales?
Y menos mal que están las tiendas online, que siguen siendo comparativamente muy caras respecto a las alemanas, pero al menos rebajan las clavadas de las tiendas físicas, quizá no todas...pero es que el otro día ví en un escaparate el Middle Earth Quest a ¡¡¡¡106 euros!!!
No sé, será que los juegos de mesa son considerados bienes de lujo que vuelan por encima de la crisis, que los posibles clientes son clase media alta o altísima a la que le importa un pito la cartera. En mi caso, pagar entre 70 y 150 euros por un par de juegos vistosos cada poco tiempo, está cada vez más fuera del alcance y la intención.
Por otra parte mirad, yo es que sencillamente flipo con los precios en España. Es que no entiendo como es posible que salgan cantidad de juegos a semejantes eurazos...
Lo que en Alemania vale 50, aquí vale 70, con un poder adquisitivo mucho menor. ¿Es que somos tontos, o hay matices de mercado que se escapan al entendimiento de los pobres compradores portenciales?
Y menos mal que están las tiendas online, que siguen siendo comparativamente muy caras respecto a las alemanas, pero al menos rebajan las clavadas de las tiendas físicas, quizá no todas...pero es que el otro día ví en un escaparate el Middle Earth Quest a ¡¡¡¡106 euros!!!
No sé, será que los juegos de mesa son considerados bienes de lujo que vuelan por encima de la crisis, que los posibles clientes son clase media alta o altísima a la que le importa un pito la cartera. En mi caso, pagar entre 70 y 150 euros por un par de juegos vistosos cada poco tiempo, está cada vez más fuera del alcance y la intención.