Hoy me he llevado una agradable sorpresa al jugar este juego que compré el otro día. Se explica en dos minutos. Sobre la mesa queda espectacular. Si lo juegas con jugones les fundes el cerebro y lo mejor es verles (vernos) la cara que se les (nos) queda a todos cuando descubren que tiene muchísima más chicha de la que esperaban de unos arbolitos y cuatro reglas.
Una maravilla...
Una maravilla...
