Podríamos decir que los trenes tienen tanto tirón como los zombis, los dragones, las civilizaciones, Cthulhu o la colonización del Nuevo Mundo 
En el caso concreto de los trenes, es el hecho de que se suelen adherir a ciertas convenciones:
* El tablero es un mapa.
* Tiene un componente económico.
* Es de una dificultad media-alta.
* Hay una interacción entre jugadores importante.
* Se establecen rutas y conexiones entre ciudades.
Fijaos que, de hecho, cuando un juego de temática ferroviaria carece de alguno de estos elementos, se dice de él muchas veces que "no es un juego de trenes". De ahí que no se suela considerar Aventureros al Tren o TransAmerica en esta categoría. Por otro lado, a veces a un juego que no tenga trenes se le adscribe a esta categoría por cumplir con los demás requisitos (con Poseidón ocurrió, por ejemplo).

En el caso concreto de los trenes, es el hecho de que se suelen adherir a ciertas convenciones:
* El tablero es un mapa.
* Tiene un componente económico.
* Es de una dificultad media-alta.
* Hay una interacción entre jugadores importante.
* Se establecen rutas y conexiones entre ciudades.
Fijaos que, de hecho, cuando un juego de temática ferroviaria carece de alguno de estos elementos, se dice de él muchas veces que "no es un juego de trenes". De ahí que no se suela considerar Aventureros al Tren o TransAmerica en esta categoría. Por otro lado, a veces a un juego que no tenga trenes se le adscribe a esta categoría por cumplir con los demás requisitos (con Poseidón ocurrió, por ejemplo).

