Yo no estoy preocupado.
Si el mercado de juegos de mesa empieza a ponerse intransitable, haré exactamente lo que hice con los videojuegos. Pasar de los nuevos y jugar a las viejas glorias. Una ludoteca familiar va que arde con media docena de juegos buenos, si son buenos de verdad. Todo lo demás es vicio puro y duro.
Si el mercado de juegos de mesa empieza a ponerse intransitable, haré exactamente lo que hice con los videojuegos. Pasar de los nuevos y jugar a las viejas glorias. Una ludoteca familiar va que arde con media docena de juegos buenos, si son buenos de verdad. Todo lo demás es vicio puro y duro.