Artículo realmente brillante.
Sólo apuntar que la riqueza de un idioma no sólo se mide por la cantidad de vocabulario que tiene, sino también por sus matices, expresiones, forma de construir los sinónimos... En fin, criterios hay una barbaridad.
Sólo apuntar que la riqueza de un idioma no sólo se mide por la cantidad de vocabulario que tiene, sino también por sus matices, expresiones, forma de construir los sinónimos... En fin, criterios hay una barbaridad.
La filosofía de fondo del juego del diccionario, que citas, es aprender a definir (precisamente por eso es uno de los juegos más empleados por los profesores de lengua). Ahí, los alumnos tienen que saber detectar qué les ha sonado raro, qué definición no podría estar nunca en un diccionario y por qué. Por supuesto que en el ADN de ese juego también está el ampliar el vocabulario, buscar nuevas y curiosas formas de decir las cosas.
