Cita de: Calvo en 17 de Enero de 2018, 18:38:05Cita de: Scherzo en 17 de Enero de 2018, 17:13:13Cita de: Calvo en 17 de Enero de 2018, 15:10:51
Este tema ha salido (no con estas palabras) en el interesante programa 125 de Vis Lúdica, cuando hablaban de lso tamaños de las colecciones y lo innecesarios de tener (salvo por coleccionismo o más bien por un "Diógenes" de manual) 400 juegos en las baldas.
Estás haciendo equivalentes dos cosas que no lo son. Coleccionismo y Síndrome de Diógenes son dos cosas muy diferentes. La primera es una afición, que suele ir ligada a una organización de lo coleccionado y una adquisición bajo ciertos criterios, el segundo es un trastorno psicológico con connotaciones negativas con una serie de consecuencias incluso para la salud donde se acumula de todo (incluso residuos peligrosos) ológico. No creo que en ningún manual se equipare a los coleccionistas con personas con síndrome de Diógenes.
Era una exageración. Pensaba que se iba a entender.
No obstante lo que pretendo remarcar es que en esa acumulación, si llegar a ser un Diógenes como tal, hay mucho de irracional. Por supuesto que no todo en la vida debe ser racional, pero estoy con Clint cuando dice que hay colecciones que "se han ido de las manos".
A eso me refiero.
Por aclarar mi comentario, no lo he puesto molesto ni nada parecido, pero no es la primera vez que me comparan con alguien con síndrome de Diógenes simplemente porque me gusta coleccionar juegos de mesa, y creo que son dos cosas diferentes. Está claro que el concepto de "mucho" y "poco" son relativos, y tengo amigos para los que hace algunos años 30 juegos eran muchos y ahora ellos mismos sobrepasan los 100 juegos. Para mí antes 200 juegos eran muchos, ahora no me parecen tantos.
Por mi parte, como coleccionista, no tengo intención a priori de deshacerme de ningún juego, todos los que he comprado (o casi todos) los he comprado por algún motivo y me gusta tenerlos. Mientras no tenga necesidad de deshacerme de ellos, no veo motivo para hacerlo. Muchos no los he jugado, pero si alguna vez tengo ocasión, me encantará jugarlos, aunque sea 10-20 años después de comprarlos (como me ha pasado con algunos).
Pero si algún día tengo que recortar la colección por el motivo que sea, pues lo haré, posiblemente a disgusto, pero lo haría. Es mi afición y me lo paso bien desde el mismo momento en que compro un juego, lo abro, ojeo el manual, los componentes... y si algún día lo puedo jugar (no siempre depende de mí la posibilidad de hacerlo), pues lo jugaré encantado. A los que no he jugado ha sido por falta de tiempo o de gente con quienes jugarlo, no por falta de ganas.
¿Me preocupa el dinero invertido en ellos? En absoluto, posiblemente alguien que se haya comprado un coche ya se ha dejado más dinero del que yo me he dejado en todos mis juegos de mesa (y si contamos otros gastos añadidos como gasolina, seguro, reparaciones, etc. ni te cuento). Simplemente es una cuestión de lo que cada uno considera a la hora de invertir su dinero, siguiendo con el ejemplo del coche, no veo que sea más consumista comprar juegos de mesa que comprarse un coche. Dependerá de la situación de cada uno, para mí a día de hoy me es más útil algo que me proporciona ocio y esparcimiento y el estar con mis amigos que un coche.