Como reflexión final sobre esta partida, ambos jugadores coincidimos en que el principal error cometido por el jugador musulmán fue colocar marcadores de yihad muy repartidos entre los distintos bastiones de la taifa de Toledo. Por cada uno que ponía, obtenía sólo 1/2 PV, pero daba opción al jugador cristiano a reconquistarla, lo que suponía que el musulmán perdiera rápidamente lo ganado y a cambio el cristiano consiguiera 1 PV por cada yihad quitada. Por eso es preferible acumular muchas yihad en un sólo sitio y que pueda ser defendido desde un lugar adyacente por algún emir musulmán.
Lo cierto es que sigo encantado con este juego.
Lo cierto es que sigo encantado con este juego.











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