Star Wars: Destiny es mención especial. Me ha parecido un motor muy muy majo que da partidas rápidas y dinámicas, pero tendría que jugarlo mucho más y pillar más material para poder incluirlo aquí.
10. Ausonia es un deckbuilder inteligente, pero que a la hora de jugarlo da menos sensaciones de las que uno se espera al conocer sus mecánicas. Ofrece un nivel de control al jugador nada equiparable a ningún otro deckbuilder que haya probado, pero resulta algo frío. Muy interesante y diferente, algo a valorar partiendo del sobreexplotado punto de construir un mazo, pero le falta algo de alma y un solitario con más personalidad.
9. Merchants Cove es un euro asimétrico de peso familiar que se queda en una tierra de nadie extraña: los retos que propone no me estimulan tanto como para afrontar su explicación, que al ser asimétrico es más larga de lo que debería. Es interesante y divertido de forma fluida, pero le va a costar ver mesa.
8. Fossilis es una ensalada de puntos con una producción sublime. El factor juguete es fuerte en él, y hay un juego sólido detrás (a nivel familiar avanzadillo) pero en el que quizá sobran azar y caos para llevarlo a las alturas que podría alcanzar. Tiene sus puntos fuertes pero no merece estar más arriba.
7. Sprawlopolis es exactamente lo que busco en un solitario: un puzzle atractivo, cambiante de una partida a otra, con una saludable dosis de azar que impida un cálculo perfecto y con un número de decisiones enorme que impida bloqueos por análisis.
6. Splendor: Marvel (y Splendor) son diseños que merecen la fama que tienen por lo sencillo de sus mecánicas y el ritmo que imprimen a sus partidas. El diseño de Marvel me parece algo más divertido pero ambos son juegos que sacaría fácilmente y que disfruto en mesa de cuando en cuando. Quizá son algo largos de más para el reto que me proponen, muy especialmente con gente lentorra, pero entran en la lista sin duda.
5. Indian Summer supone un buen puzzle de polióminos que te hace correr por el bosque. Un tema precioso, una producción bien maja y una sana cantidad de decisiones bien hiladas. Soy bastante fan de los polióminos y la sencillez de este diseño me encandila bastante, aunque tendría que haberlo jugado más para subirlo en la lista.
4. Picnic es un minijuego baratísimo pero es inteligente, lleno de decisiones interesantes y viene con una variabilidad importante para un abstracto tan limpio.
3. Walking in Burano es un sencillo pero muy entretenido filler, que escala bien de 2 a 4 jugadores y que resulta agradable sin dejar de ofrecer partidas tensas y finales que pueden acelerarse pillando a más de uno a pie cambiado. Una caja pequeñita y una producción estupenda hacen que echarle una partida sea un auténtico placer para una tarde de domingo.
2. Millennium Blades es una experiencia totalmente diferente a cualquier otro juego. Si disfrutas de los CCG / LCG y de los entornos competitivos, es tu juego, sin más. Divertido, emocionante, te introduce en una atmósfera increíble mientras te propone un reto de lo más estimulante. Es largo, ocupa muchísimo (tengo casi todo su material) y es difícil de sacar... y aún así está aquí.
1. Pax Pamir es una maravilla. Un diseño que recrea de forma lúdica toda una realidad histórica a través de un ejercicio de abstracción sublime. Como juego hay que abrazar que la experiencia que recrea era despiadada y admitía perfectamente el caos, la traición y lo inesperado. Si se ve con ojos de temático, la mejor experiencia que he tenido en bastante tiempo y algo que siento que me ha enriquecido tras cerrar la caja.
10. Ausonia es un deckbuilder inteligente, pero que a la hora de jugarlo da menos sensaciones de las que uno se espera al conocer sus mecánicas. Ofrece un nivel de control al jugador nada equiparable a ningún otro deckbuilder que haya probado, pero resulta algo frío. Muy interesante y diferente, algo a valorar partiendo del sobreexplotado punto de construir un mazo, pero le falta algo de alma y un solitario con más personalidad.
9. Merchants Cove es un euro asimétrico de peso familiar que se queda en una tierra de nadie extraña: los retos que propone no me estimulan tanto como para afrontar su explicación, que al ser asimétrico es más larga de lo que debería. Es interesante y divertido de forma fluida, pero le va a costar ver mesa.
8. Fossilis es una ensalada de puntos con una producción sublime. El factor juguete es fuerte en él, y hay un juego sólido detrás (a nivel familiar avanzadillo) pero en el que quizá sobran azar y caos para llevarlo a las alturas que podría alcanzar. Tiene sus puntos fuertes pero no merece estar más arriba.
7. Sprawlopolis es exactamente lo que busco en un solitario: un puzzle atractivo, cambiante de una partida a otra, con una saludable dosis de azar que impida un cálculo perfecto y con un número de decisiones enorme que impida bloqueos por análisis.
6. Splendor: Marvel (y Splendor) son diseños que merecen la fama que tienen por lo sencillo de sus mecánicas y el ritmo que imprimen a sus partidas. El diseño de Marvel me parece algo más divertido pero ambos son juegos que sacaría fácilmente y que disfruto en mesa de cuando en cuando. Quizá son algo largos de más para el reto que me proponen, muy especialmente con gente lentorra, pero entran en la lista sin duda.
5. Indian Summer supone un buen puzzle de polióminos que te hace correr por el bosque. Un tema precioso, una producción bien maja y una sana cantidad de decisiones bien hiladas. Soy bastante fan de los polióminos y la sencillez de este diseño me encandila bastante, aunque tendría que haberlo jugado más para subirlo en la lista.
4. Picnic es un minijuego baratísimo pero es inteligente, lleno de decisiones interesantes y viene con una variabilidad importante para un abstracto tan limpio.
3. Walking in Burano es un sencillo pero muy entretenido filler, que escala bien de 2 a 4 jugadores y que resulta agradable sin dejar de ofrecer partidas tensas y finales que pueden acelerarse pillando a más de uno a pie cambiado. Una caja pequeñita y una producción estupenda hacen que echarle una partida sea un auténtico placer para una tarde de domingo.
2. Millennium Blades es una experiencia totalmente diferente a cualquier otro juego. Si disfrutas de los CCG / LCG y de los entornos competitivos, es tu juego, sin más. Divertido, emocionante, te introduce en una atmósfera increíble mientras te propone un reto de lo más estimulante. Es largo, ocupa muchísimo (tengo casi todo su material) y es difícil de sacar... y aún así está aquí.
1. Pax Pamir es una maravilla. Un diseño que recrea de forma lúdica toda una realidad histórica a través de un ejercicio de abstracción sublime. Como juego hay que abrazar que la experiencia que recrea era despiadada y admitía perfectamente el caos, la traición y lo inesperado. Si se ve con ojos de temático, la mejor experiencia que he tenido en bastante tiempo y algo que siento que me ha enriquecido tras cerrar la caja.

