mi granito de arena (ni a átomo llega) como lego.
Totalmente de acuerdo con Calvo en el enfoque.
Sospecho que hay juegos (tipo Mikado) que pueden ayudar a niños muy pequeños a desarrollar la sicomotricidad fina. Personalmente para ese fin prefiero que mi hija pintarrajee con una tiza y use plastilina en lugar de forzarla a que le gusten los juegos de mesa solo porque me gustan a mí.
Más allá tengo todas las dudas del mundo en cuanto a que los juegos de mesa sirvan para algo más que para pasar un buen rato (si te gistan).
Si forzar el cerebro tiene utilidad terapéutica, tal vez debamos acostumbrarnos a trabajar ecuaciones diferenciales en derivadas parciales, aprender a programar en C++ o el idioma japonés.
Totalmente de acuerdo con Calvo en el enfoque.
Sospecho que hay juegos (tipo Mikado) que pueden ayudar a niños muy pequeños a desarrollar la sicomotricidad fina. Personalmente para ese fin prefiero que mi hija pintarrajee con una tiza y use plastilina en lugar de forzarla a que le gusten los juegos de mesa solo porque me gustan a mí.
Más allá tengo todas las dudas del mundo en cuanto a que los juegos de mesa sirvan para algo más que para pasar un buen rato (si te gistan).
Si forzar el cerebro tiene utilidad terapéutica, tal vez debamos acostumbrarnos a trabajar ecuaciones diferenciales en derivadas parciales, aprender a programar en C++ o el idioma japonés.