En las últimas dos partidas que he jugado hemos bajado notablemente el tiempo de juego gracias al uso de un reloj de arena de dos minutos.
Lo usamos de la siguiente forma.
- Los jugadores discuten entre ellos durante dos minutos lo que van a hacer en el siguiente turno.
- Una vez acabado el tiempo, cada jugador dispone de dos minutos para hacer su turno, sin recibir consejos ni indicaciones de los demás y sin poder discutir con los demás lo que va a hacer. Estos dos minutos se pueden alargar minimamente en caso de realizar alguna tirada extra o tener que consultar el reglamento.
- Cuando todos han acabado, el Overlord tiene cuatro minutos para realizar su turno. Esto es porque tiene que mover más criaturas, jugar sus cartas, pensar,...
De esta manera hemos llegado a acabar un escenario en poco más de tres horas. Al principio se hace un poco estresante pero cuando te acostumbras se convierte en una forma emocionante de jugar porque primero discutes la estrategia general y cuando te toca te comes la cabeza por el poco tiempo que tienes y por realizar bien tus acciones.
Lo usamos de la siguiente forma.
- Los jugadores discuten entre ellos durante dos minutos lo que van a hacer en el siguiente turno.
- Una vez acabado el tiempo, cada jugador dispone de dos minutos para hacer su turno, sin recibir consejos ni indicaciones de los demás y sin poder discutir con los demás lo que va a hacer. Estos dos minutos se pueden alargar minimamente en caso de realizar alguna tirada extra o tener que consultar el reglamento.
- Cuando todos han acabado, el Overlord tiene cuatro minutos para realizar su turno. Esto es porque tiene que mover más criaturas, jugar sus cartas, pensar,...
De esta manera hemos llegado a acabar un escenario en poco más de tres horas. Al principio se hace un poco estresante pero cuando te acostumbras se convierte en una forma emocionante de jugar porque primero discutes la estrategia general y cuando te toca te comes la cabeza por el poco tiempo que tienes y por realizar bien tus acciones.


