Cita de: Calvo en 31 de Agosto de 2017, 17:16:58Cita de: uzieblo en 31 de Agosto de 2017, 15:31:30Cita de: Calvo en 31 de Agosto de 2017, 13:59:58
Yo no tocaría prácticamente nada. Quizá se podría suavizar la muerte fortuita de la primera fase (pagar un dineral por evitar la muerte o algo así, o poder elegir el senador que muere) o de algunos eventos fortuitos, pero todo el resto del juego, especialmente los asesionatos SON IMPRESCINDIBLES.
el asesinato sea TIRAR UN DADO CON CUALQUIER SENADOR Y MATAR A CUALQUIER OTRO. independientemente de que se pueda morir tu senador y que pudiera llegar a afectar a tu líder, ese sinsentido en el asesinato solo permite que los jugadores fuera de la partida condicionen totalmente el juego porque no tienen nada que perder
donde se ha visto que los más influyentes sean igual de equiprobables de asesinar que los menos populares o influyentes? no merece ser una variable más de cara al éxito en los asesinatos? o que un senador recién adquirido por un jugador random esté igual de capacitado para asesinar que un senador que lleva años granujeandose al foro?
yo discrepo totalmente en que no necesiten un lavado de cara.
Ese es el nucleo de la mecánica de este juego que hay que entender (y luego, por supuesto, decidir si es tu tipo de juego o no): el asesinato no es tirar un dado. El asesinato supone DECIDIR que vas a tirar un dado, con todo el riesgo que eso supone para tu facción, contra alguien. Gran parte de lo que deberías haber hecho en la partida es EVITAR que a nadie se la pase ni siquiera por la cabeza asesinarte. Insisto, es un juego de diplomacia , no de que el resto actuen como uno quiere ni que reaccionen como "lo que es lógico".
El tema es que asumimos que el que va a hacer el asesinato quiere negociar y se le puede convencer de que no lo haga, pero no era el caso, simplemente quería matar "porque podía" (las reglas lo permiten), sin beneficio alguno, ya que iba el último, había dos senadores que podían declararse dictadores ese mismo turno (de dos jugadores diferentes, uno de ellos uzieblo) y la partida se iba a terminar. Como este otro jugador no tenía nada que ganar, la partida se iba a terminar y por tanto no tenía nada que perder tampoco si le salía mal el asesinato, y podía intentar asesinar a uno de los dos, pues lo hizo por el mero placer de ver qué salía en el dado. Puesto que no tenía nada que ganar ni perder, negociar con él era inviable porque estaba cerrado en banda, no quería ni tenía interés en negociar. Tiró el dado (un 33% de probabilidad de éxito), asesinó al senador y la partida se la llevó el otro jugador. Fin de las 8-9 horas de partida desarrollando al senador en una simple tirada de dados.
Yo al igual que uzieblo veo que a medida que un senador gana popularidad e influencia, se le debería dar algún tipo de bonificación frente a asesinatos, como guardaespaldas extra o cosas así, algo que haga más difícil de conseguir. No es lo mismo la protección que tendría uno que está empezando que un senador reconocido y aclamado por el pueblo. Si no, es algo que puede resultar muy frustrante para un juego de varias horas de duración.
Por lo demás, a mí es un juego que no me disgusta, no es mi favorito, pero tampoco le diría que no a una partida si surge la ocasión, ya que es un juego que he jugado cada X meses y por tanto no me importa invertir un día en él de vez en cuando. Es un juego donde creo que se disfruta una vez todos saben jugar, no en el sentido de saber las reglas (que en el fondo una ve se juega, no son tan complejas), sino en el sentido de qué implica cada cosa, qué implica elegir un censor, o ser cónsul, o qué peso tiene el ganar o perder 1 punto de popularidad, etc. Y para eso es imprescindible jugar varias partidas, para empezar a ver estrategias y en qué afecta cada decisión. Creo que si se junta un grupo de 5-6 personas en esas condiciones, el juego gana.
