Muchas veces, lo malo de las expansiones es su absurdez, es decir, que no aportan nada o incluso estropean el juego. Por ejemplo, a mí no me gusta la expansiòn Compañeros de Marco Polo. Si se quiere añadir un jugador, no se puede hacer añadiendo una acción. Hubiese sido mucho más efectivo añadir hasta 6 jugadores reemplazando el tablero, añadiendo algún recurso nuevo, prolongando el número de rondas y rediseñando las acciones y el mapa, o sea, lo que sería una edición más avanzada. El módulo de las losetas de compañero me parece una broma del mismo estilo que los regalos de la miniexpansión anterior. Marco Polo, como juego básico, es un juego redondo, bien acabado y que no necesita nada más para 4 jugadores, salvo que se hace muy corto. Sus expansiones responden únicamente a intereses comerciales para mantenerlo en la actualidad y que no se olvide el producto.
Otra que no me gusta, y que no he comprado, es Preludio de Terraforming Mars, consistente en regalar a cada jugador una serie de producciones iniciales, cosa que, a quien le guste, lo puede hacer caseramente metiendo papelillos doblados en una bolsa con ciertas producciones y recursos al azar y que cada uno saque al principio uno de ellos. Da la imprsión de que el señor Fryxelius va a vivir toda su vida de este juego y que se va a dedicar a explotarlo hasta límites insospechados.
Otra que no me gusta, y que no he comprado, es Preludio de Terraforming Mars, consistente en regalar a cada jugador una serie de producciones iniciales, cosa que, a quien le guste, lo puede hacer caseramente metiendo papelillos doblados en una bolsa con ciertas producciones y recursos al azar y que cada uno saque al principio uno de ellos. Da la imprsión de que el señor Fryxelius va a vivir toda su vida de este juego y que se va a dedicar a explotarlo hasta límites insospechados.

