En mi caso vendo juegos en cuanto el hecho de tenerlos me hace sentir incómodo.
El proceso de comprar y coleccionar está muy ligado al sentimiento de satisfacción que genera en la persona, así que podemos encontrarnos con juegos que tienen salida y no nos compensan y también justo lo contrario. A mí me gusta sentir que he invertido bien mi dinero y, aunque asumo las pérdidas cuando me equivoco, intento minimizar el impacto. Por eso, en cuanto un juego no me parece una buena compra, empiezo a darle salida. Supongo que aquí el dilema es qué significa una buena compra para cada uno.
El proceso de comprar y coleccionar está muy ligado al sentimiento de satisfacción que genera en la persona, así que podemos encontrarnos con juegos que tienen salida y no nos compensan y también justo lo contrario. A mí me gusta sentir que he invertido bien mi dinero y, aunque asumo las pérdidas cuando me equivoco, intento minimizar el impacto. Por eso, en cuanto un juego no me parece una buena compra, empiezo a darle salida. Supongo que aquí el dilema es qué significa una buena compra para cada uno.

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