No me ha pasado con muchos pero sí tengo dos claras elecciones:
- Valparaíso: de los primeros que compré y me fié de alguna buena reseña que vi por youtube. La verdad es que antes de probarlo le tenía muchas ganas. Sin embargo al echarle un par de partidas para ver cómo funcionaba no le veía gracia del todo. Le notaba que le faltaba algo. El arte del tablero de Michael Menzel me encanta pero lo que era el flujo de partida no le veía nada llamativo. Lo vendí perdiéndole una pasta.
- Cubitos: esperaba que al menos me entretuviera algo pero es que de las tres partidas que le eché, las tres me parecieron lo más aburrido que he jugado en mucho tiempo. Lo vendí al mes siguiente casi nuevo porque nunca he tenido tan claro con un juego que, por mi parte, nunca iba a proponerlo para jugar.
- La Cima: otro que está en el disparadero pero que aún tengo esperanza con él por el tema. Me gusta el tema del montañismo aunque no lo practique. En su tiempo miraba embobado el programa de Jesús Calleja, Desafío extremo, y me imaginaba a mí mismo en esas situaciones. También le he echado pocas partidas pero no termino de verle la gracia. Quizás este juego no sea para mí y tenga que ir a por el K2.
- Valparaíso: de los primeros que compré y me fié de alguna buena reseña que vi por youtube. La verdad es que antes de probarlo le tenía muchas ganas. Sin embargo al echarle un par de partidas para ver cómo funcionaba no le veía gracia del todo. Le notaba que le faltaba algo. El arte del tablero de Michael Menzel me encanta pero lo que era el flujo de partida no le veía nada llamativo. Lo vendí perdiéndole una pasta.
- Cubitos: esperaba que al menos me entretuviera algo pero es que de las tres partidas que le eché, las tres me parecieron lo más aburrido que he jugado en mucho tiempo. Lo vendí al mes siguiente casi nuevo porque nunca he tenido tan claro con un juego que, por mi parte, nunca iba a proponerlo para jugar.
- La Cima: otro que está en el disparadero pero que aún tengo esperanza con él por el tema. Me gusta el tema del montañismo aunque no lo practique. En su tiempo miraba embobado el programa de Jesús Calleja, Desafío extremo, y me imaginaba a mí mismo en esas situaciones. También le he echado pocas partidas pero no termino de verle la gracia. Quizás este juego no sea para mí y tenga que ir a por el K2.