Hola a todos.
Aquí el jugador que tuvo el dudoso honor de ver hundido su CV
, el Lexington. En aquel momento en que estaba el CV tocado aún tuve esperanzas de librarlo y repararlo por la noche, pero la segunda oleada lo remató. Al menos veo que mi oleada que lancé a la desesperada alcanzó su objetivo y también toco a un CV japonés, aunque este se pudiera reparar por la noche...
Una gozada la partida, al igual que la de las Salomon (gracias a todos y a Antonio por su dedicación y lo fácil que nos lo pone a todos
). Al final la sensación que tengo es que estas se decantan, al igual que debió suceder en la realidad, por pequeños detalles en momentos muy puntuales, donde la suerte en la localización es fundamental.
Aún no he leído el cuaderno de bitácora, pero hay algunas circunstancias que me gustaría saber qué pasó al final. Una era si esa última oleada que lancé desde el Lexington tuvo mucho éxito, que ya me habeis despejado que sí. Y otra es cómo conseguí escabullirme al final del tercer día cuando encarnaba a CA Crace y me tenían localizado en un pequeño islote, recogiendo hidros, levando anclas, y con el japo a 2 ó 3 hexes... al final la noche se alió conmigo y conseguí escapar de milagro
Saludos
Aquí el jugador que tuvo el dudoso honor de ver hundido su CV
, el Lexington. En aquel momento en que estaba el CV tocado aún tuve esperanzas de librarlo y repararlo por la noche, pero la segunda oleada lo remató. Al menos veo que mi oleada que lancé a la desesperada alcanzó su objetivo y también toco a un CV japonés, aunque este se pudiera reparar por la noche...Una gozada la partida, al igual que la de las Salomon (gracias a todos y a Antonio por su dedicación y lo fácil que nos lo pone a todos
). Al final la sensación que tengo es que estas se decantan, al igual que debió suceder en la realidad, por pequeños detalles en momentos muy puntuales, donde la suerte en la localización es fundamental.Aún no he leído el cuaderno de bitácora, pero hay algunas circunstancias que me gustaría saber qué pasó al final. Una era si esa última oleada que lancé desde el Lexington tuvo mucho éxito, que ya me habeis despejado que sí. Y otra es cómo conseguí escabullirme al final del tercer día cuando encarnaba a CA Crace y me tenían localizado en un pequeño islote, recogiendo hidros, levando anclas, y con el japo a 2 ó 3 hexes... al final la noche se alió conmigo y conseguí escapar de milagro

Saludos


. Gracias por compartir y las molestias.
. Ahora me alegro al leer el cuaderno de bitácora que el submarino enemigo acabó en el fondo del mar hecho trizas. Las cargas de profundidad (7 en concreto) lo acabaron hundiendo. Respecto a romper el silencio de radio, como bien ha explicado Antonio, lo sopesé mucho, pero finalmente opté por hacerlo ya que supuse que el submarino radiaría lo sucedido. Hay que tener en cuenta que yo nunca supe hasta ahora que aquel submarino lo había hundido con las cargas.
.