Cita de: Gand-Alf en 15 de Junio de 2014, 14:05:17Cita de: basileus66 en 14 de Junio de 2014, 17:57:37
Hummm... En realidad un líder no es alguien que dice lo que hay que hacer, si no que sabe guiar a otros para que saquen lo mejor de sí mismos, aprovechando al máximo sus cualidades y minimizando sus defectos. Lo que tú describes no es un líder, sino un mandón.
Eso es un tipo de lider. El lider basicamente es el que manda o dirige al grupo. Dar instrucciones directas puede ser a veces la mejor forma de guiar a alguien que no sabe lo que hacer.
El efecto lider se da casi siempre en los juegos cooperativos por el simple hecho de ser personas tomando decisiones conjuntas, cada una con su propia personalidad y experiencia. No solo es dificil de evitar sino que hasta cierto punto es deseable, porque la forma más sencilla de que las personas remen al unísono es que haya uno tocando un tambor. Salvo que el lider sea muy incompetente suele funcionar mejor la presencia de un lider que su total ausencia.
Creo que podríamos debatir largo y tendido acerca de lo que significa el liderazgo comparado con la cadena de mando, pero ¡estaríamos secuestrando el tema!

No suelo jugar cooperativos, así que no tengo una opinión muy rígida al respecto. Ahora bien, sí que he jugado en equipo unas cuantas veces y es inevitable -y deseable, como bien apuntas- que alguien del grupo tome la iniciativa a la hora de planificar la acción. Sin embargo, eso no es lo que planteaba, si lo he interpretado bien, el mensaje original. El problema que proponía era qué hacer en caso de que uno de los jugadores se arrogue de forma arbitraria el derecho a organizar el grupo, o lo contrario, esto es, que ninguno de los jugadores se atreva a hacer nada y la partida se "muera" por falta de acción. La verdad es que eso se puede cargar cualquier tipo de juego ¡Imagínate una partida de Juego de Tronos en la que uno de los jugadores se crea que es tan listo como Tywin Lannister y se rebote cuando los demás no le siguen la corriente!
(inciso: la he vivido y no es una experiencia agradable). En los cooperativos, empero, es más acusado, ya que la diversión depende directamente de lo bien que los jugadores sepan colaborar entre ellos. Ahí es dónde más se nota si hay una persona dentro del grupo que ejerza de forma natural el liderazgo del mismo, sin proponérselo, pero al que el resto mira porque tiene una autoridad -carisma, como decían los griegos- que le es propia y que no depende de que ordene a los demás qué hacer o cómo hacerlo. Simplemente, le siguen porque confían en sus juicios y en que no va a dejar a nadie del grupo en la estacada. Por desgracia, abundan más los que se creen líderes que los que realmente lo son.
