Pues tendré paciencia mientras recibo puntualmente los sobrecitos de Enric Martí repletos de billetes moraos (que por cierto... me los gasto íntegramente en más juegos -con la excusa de que soy profe le digo a mi novia que son para mis alumnos, jejeje-).
Esto de los wargames es un vicio.
Esto de los wargames es un vicio.