Lo ideal es que aquellos mortales que sientan el gusanillo de los wargames, ya sea porque les interesen / sientan curiosidad / no les den miedo / sientan la llamada de los hexágonos o las cartas con imágenes de época, tengan posibilidades de probarlos, y aquí es donde entra el proselitismo, entendido como dar facilidades, enseñar, introducir en el mundillo, explicar de qué va el rollo. Este se llevaría a cabo en clubs, encuentros, jornadas, etc.
Hoy día con internet es más fácil contactar con gente que le gusten wargames. Es una ventaja importante de la actualidad respecto a hace 30 años.
A la inmensa mayoría de la humanidad le resbala los wargames por los motivos que todos conocemos. Pero si a la minoría interesada en meterse (porque, sea por un motivo u otro, gente curiosa sigue habiendo) le damos la posibilidad de conocerlos, seremos más, aunque sigamos siendo una minoría.
Hoy día con internet es más fácil contactar con gente que le gusten wargames. Es una ventaja importante de la actualidad respecto a hace 30 años.
A la inmensa mayoría de la humanidad le resbala los wargames por los motivos que todos conocemos. Pero si a la minoría interesada en meterse (porque, sea por un motivo u otro, gente curiosa sigue habiendo) le damos la posibilidad de conocerlos, seremos más, aunque sigamos siendo una minoría.

No te pares!