Yo siempre he entendido como "juegos que no perdonan" aquellos en los que una o dos malas decisiones te penalizan mucho y prácticamente te sacan de la posibilidad de ganar en una partida competitiva. No lo suelo aplicar a los juegos cooperativos, aunque supongo que también valdría.
Creo que juegos que ejemplifican muy bien esto son Caylus o Brass. Creo que los 18xx también tienen ese punto, pero no soy experto en esa linea.
La clave en estos juegos es que están claramente más orientados a un público jugón que se especialice en estos juegos, es decir, que sepan evitar estos errores catastróficos que hacen que te descuelgues. En ese contexto la posibilidad de "desastre", pero que en realidad no suceda con frecuencia, creo que es buena.
¿Cual es el problema? El de casi siempre: la tiranía de la novedad. En muchos grupos apenas se le dan dos o tres partidas a cada juego antes de se abandonado en la estantería y olvidado ante las siguientes novedades. En esas circunstancias es muy posible que aún no sepas cómo evitar "defenestrar" o que juegues con algún novato que esté en las mismas, y que por tanto sea complicado conseguir una partida "equilibrada".
Creo que juegos que ejemplifican muy bien esto son Caylus o Brass. Creo que los 18xx también tienen ese punto, pero no soy experto en esa linea.
La clave en estos juegos es que están claramente más orientados a un público jugón que se especialice en estos juegos, es decir, que sepan evitar estos errores catastróficos que hacen que te descuelgues. En ese contexto la posibilidad de "desastre", pero que en realidad no suceda con frecuencia, creo que es buena.
¿Cual es el problema? El de casi siempre: la tiranía de la novedad. En muchos grupos apenas se le dan dos o tres partidas a cada juego antes de se abandonado en la estantería y olvidado ante las siguientes novedades. En esas circunstancias es muy posible que aún no sepas cómo evitar "defenestrar" o que juegues con algún novato que esté en las mismas, y que por tanto sea complicado conseguir una partida "equilibrada".
