Lo triste es que por mucho que se diga que con 18 le ehcas a la puta calle y a disfrutar de como la vida le forra de ostias, esto es mucho más fácil de decir que de hacer.
Vamos, que no conozco yo a ningún padre que esté deseando echar a su hijo de casa a ver cómo fracasa. Y para eso no hace falta tener un hijo...
Es decir, que si te toca un hijo así estás sentenciado, de una manera o de otra...
Vamos, que no conozco yo a ningún padre que esté deseando echar a su hijo de casa a ver cómo fracasa. Y para eso no hace falta tener un hijo...
Es decir, que si te toca un hijo así estás sentenciado, de una manera o de otra...

