En mi época de más consumismo creo que llegué a juntarme con más de 150 juegos (sin expansiones). Después de un buen régimen de ludoteca creo recordar que estoy por debajo de los 20 (sin expansiones tampoco).
La clave es quedarte sólo lo que te gusta y lo que te apetece jugar siempre, nada de "este juego es un clásico y hay que tenerlo", "como me gusta mucho este autor compro todo lo que saca", "este juego es el pepinazo de Essen de este año" o "lo conservo porque me dio muy buenos momentos en su época" (aunque ahora no lo jugarías casi nunca).
La clave es quedarte sólo lo que te gusta y lo que te apetece jugar siempre, nada de "este juego es un clásico y hay que tenerlo", "como me gusta mucho este autor compro todo lo que saca", "este juego es el pepinazo de Essen de este año" o "lo conservo porque me dio muy buenos momentos en su época" (aunque ahora no lo jugarías casi nunca).






