3).- "The Dark Lord of Mercadotecnia"
Autor: Telcar
Todo era desolación. El joven maderillo contemplaba desconcertado su entorno.
—¿Cómo se ha llegado a esto, Maestro?
El anciano se erguía con venerable estoicismo. Él era Gandalf el Gris, dejado caer torpemente durante unas jornadas. Abandonado a su suerte, junto al minúsculo cacho de madera humanoide.
—Ya te lo expliqué, pequeño Mipel: codicia desmedida, afán completista, Marketing Oscuro, bolsillos calientes…
Todas las Grandes Cajas de «Poniente Comics & Tablero» habían sucumbido, masacradas por el Enemigo.
—Ha sido el Hype —concluyó.
Primero cayeron los coloridos Temáticos, víctimas de hordas juveniles y satánicos burguesillos. Luego los Euros, hogar del pobre Mipel, objeto de deseo de un enemigo más cerebral, también de satánicos burguesillos. Desaparecieron los Familiares, arramplados por casuals (muchos de ellos satánicos burguesillos) que pasaban por allí. Los Educativos, la subcultura temática Mini…
—Y los Mazmorreros… ¡qué manera de volar!
—¿Y los Guargueims, Maestro?
Señaló al fondo de la llanura polvorienta. El sonido del viento les llegaba desde sombrías rendijas. Un pequeño fortín de cajas resistía allí, olvidadas por el momento.
—Incluso ellos desaparecerán. Pero se acerca un nuevo Orden, esto volverá a estar repleto… ¡y los precios por las nubes!
Era cierto. Lo sentía en la tierra, lo olía en el aire. El fenómeno Croufandin, que tantas cosas cambiaría.
—Por desgracia, el Hype volverá con más fuerza, la Burbuja estallará, y entonces…
Mipel tembló, aterrorizado. El viejo Gandalf disfrutó haciendo sufrir al pequeñajo. A fin de cuentas, con algo tenía que entretenerse.
Autor: Telcar
Todo era desolación. El joven maderillo contemplaba desconcertado su entorno.
—¿Cómo se ha llegado a esto, Maestro?
El anciano se erguía con venerable estoicismo. Él era Gandalf el Gris, dejado caer torpemente durante unas jornadas. Abandonado a su suerte, junto al minúsculo cacho de madera humanoide.
—Ya te lo expliqué, pequeño Mipel: codicia desmedida, afán completista, Marketing Oscuro, bolsillos calientes…
Todas las Grandes Cajas de «Poniente Comics & Tablero» habían sucumbido, masacradas por el Enemigo.
—Ha sido el Hype —concluyó.
Primero cayeron los coloridos Temáticos, víctimas de hordas juveniles y satánicos burguesillos. Luego los Euros, hogar del pobre Mipel, objeto de deseo de un enemigo más cerebral, también de satánicos burguesillos. Desaparecieron los Familiares, arramplados por casuals (muchos de ellos satánicos burguesillos) que pasaban por allí. Los Educativos, la subcultura temática Mini…
—Y los Mazmorreros… ¡qué manera de volar!
—¿Y los Guargueims, Maestro?
Señaló al fondo de la llanura polvorienta. El sonido del viento les llegaba desde sombrías rendijas. Un pequeño fortín de cajas resistía allí, olvidadas por el momento.
—Incluso ellos desaparecerán. Pero se acerca un nuevo Orden, esto volverá a estar repleto… ¡y los precios por las nubes!
Era cierto. Lo sentía en la tierra, lo olía en el aire. El fenómeno Croufandin, que tantas cosas cambiaría.
—Por desgracia, el Hype volverá con más fuerza, la Burbuja estallará, y entonces…
Mipel tembló, aterrorizado. El viejo Gandalf disfrutó haciendo sufrir al pequeñajo. A fin de cuentas, con algo tenía que entretenerse.
