En nuestro grupo de juegos somos 3 los que solemos leer las reglas y explicarlas al resto. Por suerte nunca se nos ha planteado una situación donde alguien se moleste porque en alguna ocasión la persona que las está explicando no tenga algo claro. No siempre es fácil tener claro un juego sólo habiéndose leído las reglas, sin haberlo jugado todavía, y no siempre hay tiempo para leerlas tranquilamente en casa, hacer partidas de prueba, ver vídeos, etc.
Cuando se decide que se va a jugar a un juego y hay margen de tiempo, quien va a explicar las reglas intenta leérselas al menos dos veces, ver algún vídeo de gente que lo explica o lo juega, o intenta hacer algunos turnos de prueba en casa. Pero otras veces se decide el día antes por la noche el juego al que se va a jugar, así que toca leérselas muchas veces en el Metro esa misma mañana y luego se explican lo mejor que se pueda, y eso implica tener que tirar a veces de manual para confirmar las cosas o que alguna regla se pase por alto (por eso después de jugar a un juego por primera vez, me gusta volver a leer las reglas, ya que todo este tipo de cosas se detectan muy rápidamente en una lectura posterior a la primera partida).
Pero todo el mundo lo entiende y nunca nadie se ha quejado en mi grupo por ello.
Lo suyo, creo, es que ya que una persona se empolla las reglas, al menos los demás jugadores se hayan mirado algún vídeo del juego (o incluso también se las lleven leídas, aunque sea por encima). Al final es algo que redunda en beneficio de todos los que van a jugar, que lo tendrán más claro y la explicación de reglas se reducirá en tiempo.
Pero vamos, que a mí, como explicador de reglas cuando me toca, nunca me ha importado leérmelas y explicarlas, de momento nadie me ha exigido nada en este sentido.
Lo que sí pienso que no se debería hacer es lo que en alguna ocasión me ha pasado, que alguien propone un juego, dice que se lo va a empollar, y luego cuando llega el momento ni se las ha leído y nos tiramos dos horas antes de poder empezar porque literalmente toca irlas leyendo sobre la marcha allí en la mesa. Creo que eso ya es una falta de compromiso, porque si uno se compromete a leerlas, lo suyo es que se las lea, y si no lo va a hacer, que avise, para que sea otro el que lo haga o para cambiar de juego y ya se jugará en otro momento a ése.
O el lado opuesto, que uno se empolla las reglas varias veces, y luego no se juega al juego, sino que sobre la marcha se cambia de juego en el último momento... que también nos ha pasado a veces, y a lo mejor uno se ha tirado dos horas en casa preparando el juego, para nada.
Pero bueno, en general, en este sentido, por suerte en mi grupo nunca hemos tenido problemas.
Cuando se decide que se va a jugar a un juego y hay margen de tiempo, quien va a explicar las reglas intenta leérselas al menos dos veces, ver algún vídeo de gente que lo explica o lo juega, o intenta hacer algunos turnos de prueba en casa. Pero otras veces se decide el día antes por la noche el juego al que se va a jugar, así que toca leérselas muchas veces en el Metro esa misma mañana y luego se explican lo mejor que se pueda, y eso implica tener que tirar a veces de manual para confirmar las cosas o que alguna regla se pase por alto (por eso después de jugar a un juego por primera vez, me gusta volver a leer las reglas, ya que todo este tipo de cosas se detectan muy rápidamente en una lectura posterior a la primera partida).
Pero todo el mundo lo entiende y nunca nadie se ha quejado en mi grupo por ello.
Lo suyo, creo, es que ya que una persona se empolla las reglas, al menos los demás jugadores se hayan mirado algún vídeo del juego (o incluso también se las lleven leídas, aunque sea por encima). Al final es algo que redunda en beneficio de todos los que van a jugar, que lo tendrán más claro y la explicación de reglas se reducirá en tiempo.
Pero vamos, que a mí, como explicador de reglas cuando me toca, nunca me ha importado leérmelas y explicarlas, de momento nadie me ha exigido nada en este sentido.
Lo que sí pienso que no se debería hacer es lo que en alguna ocasión me ha pasado, que alguien propone un juego, dice que se lo va a empollar, y luego cuando llega el momento ni se las ha leído y nos tiramos dos horas antes de poder empezar porque literalmente toca irlas leyendo sobre la marcha allí en la mesa. Creo que eso ya es una falta de compromiso, porque si uno se compromete a leerlas, lo suyo es que se las lea, y si no lo va a hacer, que avise, para que sea otro el que lo haga o para cambiar de juego y ya se jugará en otro momento a ése.
O el lado opuesto, que uno se empolla las reglas varias veces, y luego no se juega al juego, sino que sobre la marcha se cambia de juego en el último momento... que también nos ha pasado a veces, y a lo mejor uno se ha tirado dos horas en casa preparando el juego, para nada.
Pero bueno, en general, en este sentido, por suerte en mi grupo nunca hemos tenido problemas.
