A mí personalmente me gusta meter el juego completo (no me refiero a las expansiones, sino al juego base, pero en su totalidad), pero al final es algo que creo que viene condicionado por el grupo que vaya a jugar ese día. Hay veces que es mejor ir poco a poco, y otras donde se puede meter el juego completo sin miedo.
En cuanto a mis experiencias, he tenido más experiencias malas por jugar a modos básicos que hagan el juego demasiado descafeinado y que luego no haya forma de poder volverlo a sacar porque la gente se aburrió, que malas experiencias por meter todo y que nos desbordara. Y cuando ha pasado, hemos visto que simplemente el juego necesitaba de otra partida para hacerse con él y nos generó ganas de volverlo a probar para pulir esos problemas que hubiéramos podido tener.
Un par de ejemplos concretos, el Fórmula Dé lo saqué una vez en su modo básico, la gente se aburrió y ya no he podido volverlo a sacar para jugar al completo porque no lo quieren ni ver. Las Leyendas de Andor, con su sistema de "poco a poco" me costó conseguir que se le diera una oportunidad a la segunda aventura (aunque al final la llegamos a jugar, y ya les gustó más el juego, pero estuvo cerca de no volver a ver mesa debido a ese modo "sencillo").
Al final lo veo una especie de arma de doble filo que depende de los jugadores, te arriesgas a que el juego parezca demasiado sencillo y ya no sea fácil volverlo a sacar en su modo completo porque a los jugadores no les estimule demasiado volverlo a jugar. Pero también te puede pasar lo contrario, que el juego en su modo completo desborde y no quieran volverlo a jugar por eso mismo (me pasó con el Agrícola, que desbordó a una de las personas que no estaba acostumbrada y ya no ha querido volverlo a jugar).
En definitiva, conociendo a los que van a jugar, uno se puede hacer una idea de qué modo encajará mejor. Y si no se conoce bien a la gente, pues lo que han sugerido por aquí, explicar el modo sencillo y luego empezar a explicar el completo, y si se ve que no se está enterando la gente o que les desborda, pues quedarse en el sencillo y a ver qué sale.
En cuanto a mis experiencias, he tenido más experiencias malas por jugar a modos básicos que hagan el juego demasiado descafeinado y que luego no haya forma de poder volverlo a sacar porque la gente se aburrió, que malas experiencias por meter todo y que nos desbordara. Y cuando ha pasado, hemos visto que simplemente el juego necesitaba de otra partida para hacerse con él y nos generó ganas de volverlo a probar para pulir esos problemas que hubiéramos podido tener.
Un par de ejemplos concretos, el Fórmula Dé lo saqué una vez en su modo básico, la gente se aburrió y ya no he podido volverlo a sacar para jugar al completo porque no lo quieren ni ver. Las Leyendas de Andor, con su sistema de "poco a poco" me costó conseguir que se le diera una oportunidad a la segunda aventura (aunque al final la llegamos a jugar, y ya les gustó más el juego, pero estuvo cerca de no volver a ver mesa debido a ese modo "sencillo").
Al final lo veo una especie de arma de doble filo que depende de los jugadores, te arriesgas a que el juego parezca demasiado sencillo y ya no sea fácil volverlo a sacar en su modo completo porque a los jugadores no les estimule demasiado volverlo a jugar. Pero también te puede pasar lo contrario, que el juego en su modo completo desborde y no quieran volverlo a jugar por eso mismo (me pasó con el Agrícola, que desbordó a una de las personas que no estaba acostumbrada y ya no ha querido volverlo a jugar).
En definitiva, conociendo a los que van a jugar, uno se puede hacer una idea de qué modo encajará mejor. Y si no se conoce bien a la gente, pues lo que han sugerido por aquí, explicar el modo sencillo y luego empezar a explicar el completo, y si se ve que no se está enterando la gente o que les desborda, pues quedarse en el sencillo y a ver qué sale.
