El único juego imprescindible es aquel que te hace feliz.
Y te sigue haciendo feliz cuando ya peina canas, arrugas en la caja y desgaste en el tablero.
Con lo cual, no es cosa del juego en sí, si no de como entra en simbiosis contigo y tu con él.
Luego es cuando llega tu amigo y te dice que sí, que todo lo que tu quieras, pero que ese juego es una p..ta mierda.
De modo que también es imprescindible el juego que hace feliz a los demás. Pero como los demás son legión, y para gustos colores y no se puede tener a todo el mundo contento a un tiempo, pues ese juego es una utopía. Bonita, pero utopía desechable, porque si no, no se publicarían más juegos en el momento en que saliese a la luz el santo grial de los juegos.
Así que uno vuelve al juego que para él es imprescindible. Ese que se llevaría a la proverbial isla desierta, y que lloraría a mares si su pareja lo quemase (por las oscuras razones que fueran
).
No hay más que: "para mi, es mprescindible...X". Y al igual que yo puedo vaderretroar al Caylus y al Puerto Rico, y ensalzar las virtudes de un buen plástico, otros podrían lapidarme por ello y llamarme filisteo. Y ahí está lo bonito de esto: lo amigablemente que nos defecamos en los gustos de los demás cuando nos rozan los nuestros

(Es broma, claro) Todo el mundo sabe (menos Gixmo y MJ) que el Arkham Horror y el Runebound son imprescindibles. Por mucho que echen pestes los demás.
P.D.
Curiosamente, del único juego del que no he oído reproche alguno, ni tan siquiera acariciador, ha sido del Through the Ages. Todo (o casi) el mundo que lo ha probado lo adora, o al menos lo respeta. Así que mientras que el TtA es imprescindible, los demás somos solo transitorios.

Y te sigue haciendo feliz cuando ya peina canas, arrugas en la caja y desgaste en el tablero.
Con lo cual, no es cosa del juego en sí, si no de como entra en simbiosis contigo y tu con él.
Luego es cuando llega tu amigo y te dice que sí, que todo lo que tu quieras, pero que ese juego es una p..ta mierda.
De modo que también es imprescindible el juego que hace feliz a los demás. Pero como los demás son legión, y para gustos colores y no se puede tener a todo el mundo contento a un tiempo, pues ese juego es una utopía. Bonita, pero utopía desechable, porque si no, no se publicarían más juegos en el momento en que saliese a la luz el santo grial de los juegos.
Así que uno vuelve al juego que para él es imprescindible. Ese que se llevaría a la proverbial isla desierta, y que lloraría a mares si su pareja lo quemase (por las oscuras razones que fueran
). No hay más que: "para mi, es mprescindible...X". Y al igual que yo puedo vaderretroar al Caylus y al Puerto Rico, y ensalzar las virtudes de un buen plástico, otros podrían lapidarme por ello y llamarme filisteo. Y ahí está lo bonito de esto: lo amigablemente que nos defecamos en los gustos de los demás cuando nos rozan los nuestros

(Es broma, claro) Todo el mundo sabe (menos Gixmo y MJ) que el Arkham Horror y el Runebound son imprescindibles. Por mucho que echen pestes los demás.
P.D.
Curiosamente, del único juego del que no he oído reproche alguno, ni tan siquiera acariciador, ha sido del Through the Ages. Todo (o casi) el mundo que lo ha probado lo adora, o al menos lo respeta. Así que mientras que el TtA es imprescindible, los demás somos solo transitorios.

