No sé si es la primera vez que jugáis al TRC. Si es que no, disculpadme de antemano por lo que voy a contaros está de más.
Sin tener aún cargada vuestra partida en el cyberboard, lo que contáis parece bastante normal para un primer turno. El alemán comienza arrasando y el soviético huyendo en desbandada (cuando puede).
Pero precisamente por eso el juego es mucho más emocionante. Porque las estrategias de ambos bandos son absolutamente cambiantes según pasan los turnos.
Al principio el soviético tiene que minimizar pérdidas y replegarse (en muchos casos hasta las mismas puertas de Moscú). Pero si consigue aguantar el primer tirón, empiezan a llegar sus refuerzos a mansalva con lo que la partida comienza a dar un giro importante. Y si llegáis a jugar más allá del invierno de 1942 vais a ver como las tornas se intercambian por completo: con el alemán retrocediendo a toda pastilla ante el avance soviético.
Por otro lado, la meteorología es fundamental. Esperad a que llegue el primer turno de invierno y veréis cómo la cosa coge otro color. Y si encima nieva, ya ni te cuento.
Sin tener aún cargada vuestra partida en el cyberboard, lo que contáis parece bastante normal para un primer turno. El alemán comienza arrasando y el soviético huyendo en desbandada (cuando puede).
Pero precisamente por eso el juego es mucho más emocionante. Porque las estrategias de ambos bandos son absolutamente cambiantes según pasan los turnos.
Al principio el soviético tiene que minimizar pérdidas y replegarse (en muchos casos hasta las mismas puertas de Moscú). Pero si consigue aguantar el primer tirón, empiezan a llegar sus refuerzos a mansalva con lo que la partida comienza a dar un giro importante. Y si llegáis a jugar más allá del invierno de 1942 vais a ver como las tornas se intercambian por completo: con el alemán retrocediendo a toda pastilla ante el avance soviético.
Por otro lado, la meteorología es fundamental. Esperad a que llegue el primer turno de invierno y veréis cómo la cosa coge otro color. Y si encima nieva, ya ni te cuento.


























