Creo que el simple hecho de que algún organismo o empresa de la industria alimentaria o farmacéutica se encuentre financiando estudios, a lo que puede dar lugar es a una sospecha, sin poder asegurar nada. Lo interesante sería investigar la frecuencia de resultados favorables cuando esto ocurre, lo cual aumentaría la sospecha. Por otra parte, este tipo de cosas es más seguro cuando ya hay datos y documentos concretos, como el caso de la Sugar Research Foundation.
Fijáos qué curioso lo que ocurre en este estudio con 137.000 pacientes:
http://www.ahjonline.com/article/S0002-8703(08)00717-5/abstract
Conclusions
In a large cohort of patients hospitalized with CAD, almost half have admission LDL levels <100 mg/dL. More than half the patients have admission HDL levels <40 mg/dL, whereas <10% have HDL ≥60 mg/dL. These findings may provide further support for recent guideline revisions with even lower LDL goals and for developing effective treatments to raise HDL.
Es decir, que al ver que los niveles de colesterol LDL eran frecuentemente normales entre pacientes con enfermedad coronaria, en vez de pensar si es posible que no tenga tanta relación con la enfermedad, lo que se plantea es bajar aún más los niveles considerados normales o saludables. Si se lee un poco más abajo quién está financiando el estudio, se encuentra la farmacéutica Merck...
En cuanto a la alimentación y las grasas saturadas, como dije son ya muchos los estudios que no muestran evidencia sobre su relación con la enfermedad, mientras que aquel de Ancel Keys, que dio origen a la campaña anti-grasas saturadas y anti-colesterol, era un estudio sesgado:
http://www.revespcardiol.org/es/nutricion-salud-cardiovascular/articulo/90341408/
En resumen, se puede dudar de todo (y lo que hay, a poco que se investigue, es mareante), pero hay que tener en cuenta dónde puede haber más razones para la duda. Otro elemento de juicio en esto, como he estado diciendo, puede ser echar una mirada a lo largo de la evolución humana, pensar qué se ha comido de toda la vida, y pensar dónde pueden estar los excesos.
Fijáos qué curioso lo que ocurre en este estudio con 137.000 pacientes:
http://www.ahjonline.com/article/S0002-8703(08)00717-5/abstract
Conclusions
In a large cohort of patients hospitalized with CAD, almost half have admission LDL levels <100 mg/dL. More than half the patients have admission HDL levels <40 mg/dL, whereas <10% have HDL ≥60 mg/dL. These findings may provide further support for recent guideline revisions with even lower LDL goals and for developing effective treatments to raise HDL.
Es decir, que al ver que los niveles de colesterol LDL eran frecuentemente normales entre pacientes con enfermedad coronaria, en vez de pensar si es posible que no tenga tanta relación con la enfermedad, lo que se plantea es bajar aún más los niveles considerados normales o saludables. Si se lee un poco más abajo quién está financiando el estudio, se encuentra la farmacéutica Merck...
En cuanto a la alimentación y las grasas saturadas, como dije son ya muchos los estudios que no muestran evidencia sobre su relación con la enfermedad, mientras que aquel de Ancel Keys, que dio origen a la campaña anti-grasas saturadas y anti-colesterol, era un estudio sesgado:
http://www.revespcardiol.org/es/nutricion-salud-cardiovascular/articulo/90341408/
En resumen, se puede dudar de todo (y lo que hay, a poco que se investigue, es mareante), pero hay que tener en cuenta dónde puede haber más razones para la duda. Otro elemento de juicio en esto, como he estado diciendo, puede ser echar una mirada a lo largo de la evolución humana, pensar qué se ha comido de toda la vida, y pensar dónde pueden estar los excesos.
