Cita de: Dingolon en 03 de Enero de 2007, 15:04:34
- Dicen las reglas que una misma carta de equipo puede beneficiar a cualquier número de prisioneros durante el turno que se use y que el paso abierto gracias a la carta permanece abierto hasta el final del turno del jugador. Entiendo que si el holandés abre un agujero en la verja, éste no va a beneficiar al francés que va detrás (porque es de otro jugador).
Exacto, así es.
Cita de: Dingolon en 03 de Enero de 2007, 15:04:34
-Cuando se juega una carta de cuerda para salvar un desnivel de 30, ¿se pasa automáticamente a la casilla blanca o es necesario un punto de movimiento?
Es necesario el punto de movimiento. La carta de cuerda permite mover a esa casilla pero el movimiento sigue necesitando puntos de la tirada.
Cita de: Dingolon en 03 de Enero de 2007, 15:04:34
- Un prisionero se escapa descolgándose desde la oficina al tejado y se queda en una de las casillas del tejado ¿Puedo detenerlo con el guardia que tengo enfrente (debajo) de él en una casilla marrón de patio de la guarnición o tengo que detenerlo con un guardia que venga del patio interior?
Con cualquiera de los dos. El prisionero está donde no debe estar, o sea, que puede ser detenido por cualquier guardia. La limitación de que un guardia debe perseguir a un prisionero por la misma ruta que éste se debe interpretar como que esto permite a los guardias entrar por las habitaciones aunque normalmente no puedan, etc.
Cita de: Dingolon en 03 de Enero de 2007, 15:04:34
- Durante el juego (sobre todo al principio) no daba una con las nacionalidades de los prisioneros de mis primos. Tampoco acertaba a saber quién tenía equipo y quien no. Me pareció bastante más divertido así, sin saber a ciencia cierta si aquel al que vas a detener tiene o no equipo (la anterior partida nos decíamos si teníamos o no cartas de equipo).
Yo normalmente juego con las cartas de equipo a la vista. Pero se puede jugar como dices tú sin mayor problema.
Cita de: Dingolon en 03 de Enero de 2007, 15:04:34
P.D. El juego les encantó a todos. Al principio se asustaron un poco por decirles que íbamos a estar 2 horas seguidas jugando a lo mismo, pero luego, según dijeron ellos, se les pasaron volando (la última media hora no fue apta para cardíacos o resacosos). Por cierto, incomprensiblemente, perdí en el último turno y no por un 'a vida o muerte' exitoso, sino por méritos propios de los británicos dirigidos por una de mis primas.
Yo este sábado perdí la partida por, muy posiblemente, usar la carta de Tirar a matar en el momento equivocado.



