En Tarragona parece que la única cosa "cultural" que se valora es todo lo relacionado con el mundo romano. Más allá de esto, es una ciudad tremendamente difícil y dura, muy reticente a incorporar "novedades".
En fin, como dice Kveld, al menos la colección irá a algún sitio dónde será querida.
En fin, como dice Kveld, al menos la colección irá a algún sitio dónde será querida.