Por eso digo que me parece más un juego social o de psicología, que un juego de mesa. Seguro que como herramienta en un taller de niños autistas puede ayudar bastante, pero para divertirme no es mi tipo de juego. No obstante yo soy un snob sin empatía. No me gustan los juegos sociales salvo los de roles ocultos tipo hombres lobo

