Sobre ese particular os recomiendo "Los orígenes del totalitarismo", de Hannah Arendt. Resumiendo, Hitler (o Stalin que es el otro ejemplo de líder totalitario del libro) no era simplemente un dictador sanguinario, sino que la pretensión de control de los ciudadanos por parte del régimen era total, llegando incluso a su vida privada y aún a sus esquemas de pensamiento; de ahí el término "Totalitarismo" que no es un sinónimo de "Dictadura" como a veces se cree erróneamente.
Por otro lado, hay que tener cuidado con el uso indiscriminado de términos como "imperialismo" o similares, sobre todo en contextos o épocas en los que no son aplicables porque acabamos mezclando churras con merinas y terminamos como aquel contertulio de la radio que dictaminó que "la edad media fue una época fascista" y se quedó más ancho que Pancho.
Por otro lado, hay que tener cuidado con el uso indiscriminado de términos como "imperialismo" o similares, sobre todo en contextos o épocas en los que no son aplicables porque acabamos mezclando churras con merinas y terminamos como aquel contertulio de la radio que dictaminó que "la edad media fue una época fascista" y se quedó más ancho que Pancho.