Cita de: No Disparen en 08 de Noviembre de 2015, 20:08:57
Te sientas a jugar con las personas con las que quieres pasar un buen rato, y si con una persona no va a ser así, sea por lo que sea, eres libre de no hacerlo. ¿Dónde está el crimen?. Intolerancia sería prohibir a alguien que juegue, pero elegir tu no sentarte y no jugar, es libertad. No nos confundamos.
Sobre la segunda parte, pues hombre va a ser que no. Cuando un nacionalista dice "España nos roba", o se silba un himno, significa lo que significa: que me acusan de robar -o de disfrutar servicios financiados con un dinero sustraido ilegalmente-, o que silban no a una canción, sino a algo que en teoría representa a un grupo de gente. (Aunque yo nunca entendí esto de los himnos nacionales). Los insultos ahí quedan.
Sigo diciendo, si esto no es un golpe de estado, ¿qué lo es?.
Ya, NoDisparen; pero, francamente, ¿Con quien prefieres sentarte a jugar? ¿Con un tipo agradable, independentista, pero buen jugador, buen conversador y buena persona? ¿O con un tipo que no está de acuerdo con las ideas independentistas y que juega a cara de perro, creando mal ambiente o que sea, simplemente mal jugador? ¿Por qué tienes que pasar un mal rato con alguien que no piensa como tú? Tener ideas políticas distintas puede afectar una relación hasta cierto punto, pero no creo que nada de eso justifique el resto. ¿No estamos hablando de prejuicios? Al final nos definimos por lo que hacemos, no por lo que decimos que somos.
Respecto al segundo punto, es un punto de vista, pero no significa que sea el válido. Si todos nos moviéramos con la cautela suficiente como para no insultar a nadie (entiéndase que hablo insultar de manera indirecta), esto sería un rollo. Todos, en mayor o menor medida, nos identificamos con algo que otros odian o detestan. Y cada uno adopta los símbolos que le representan en función de un criterio totalmente subjetivo. Que alguien que probablemente pitó al himno de Francia en el campo me diga que no se debe pitar el himno de España no tiene mucho sentido (no hablo de nadie en concreto, es sólo un ejemplo). Y ojo, lo mismo de vuelta: se entiende que un catalán que ha silbado el himno español no debería ofenderse porque le silben el suyo. Después de todo, expresamos actitudes, no nos rebajamos al insulto personalizado.
